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Empresas cercanas y globales

Así es Welyto, el asistente virtual para mejorar la calidad de vida de los abuelos

La inspiración del programa Sputnik en Sevilla impulsa la idea de tres jóvenes emprendedores con Welyto, un asistente virtual de ancianos que ha sido seleccionado con el fin de desarrollarse tecnológicamente en una incubadora de startups en Shanghai

José Ropero Benítez junto a su abuela Agustina, su principal fuente de inspiración para crear desde Sevilla la startup Welyto, seleccionada para ser desarrollada el próximo año desde una incubadora de Shanghai (China).

José Ropero Benítez junto a su abuela Agustina, su principal fuente de inspiración para crear desde Sevilla la startup Welyto, seleccionada para ser desarrollada el próximo año desde una incubadora de Shanghai (China). / El Correo

Juan Luis Pavón

Juan Luis Pavón

Sevilla

La abuela Agustina ya sabe lo que es una startup. Es lo que le cuenta y le muestra su nieto José Ropero Benítez cuando están sentados juntos en el sofá de su vivienda en Sevillay él maneja su ordenador portátil. Desde el próximo mes de febrero, y hasta final de mayo, se lo seguirá explicando con la misma pasión pero por videollamada. Porque estará en la ciudad china de Shanghai vertebrando Welyto, su proyecto emprendedor para crear un asistente virtual que mejore el acompañamiento y la calidad de vida de los ancianos. Ha sido seleccionado y becado para desarrollarlo en la incubadora Xiji, especializada en conectar el talento joven de España y Latinoamérica con el ecosistema tecnológico, empresarial e inversor de dicha metrópoli.

José Ropero Benítez, de 23 años de edad, está acabando la carrera de Matemáticas en la Universidad de Sevilla y es jugador de baloncesto. Ha participado este año con el equipo de dicha universidad en Brasilia, en el Campeonato del Mundo de Baloncesto Universitario 3x3, consiguiendo la novena plaza en la clasificación final. Agustina es la única de los cuatro abuelos que le quedan con vida.

Con él se va a ir a Shanghai Carlos Galán Carracedo, de 25 años de edad, nacido en Badajoz. Cursó el muy exigente doble grado en Ingeniería Informática y Matemáticas en la Universidad de Granada, después prosiguió su formación en la también prestigiosa Universidad Politécnica de Monterrey, en México, y está trabajando en Madrid como ingeniero de preventas de la empresa Devoteam, partner de Google Cloud.

Marco Rodríguez Segura (a la izquierda) y José Ropero Benítez son amigos desde que se conocieron en la cantera del Betis Baloncesto, están unidos en la creación de Welyto y el primero va a impulsarla desde Sidney durante su estancia en la universidad tecnológica de dicha ciudad australiana.

Marco Rodríguez Segura (a la izquierda) y José Ropero Benítez son amigos desde que se conocieron en la cantera del Betis Baloncesto, están unidos en la creación de Welyto y el primero va a impulsarla desde Sidney durante su estancia en la universidad tecnológica de dicha ciudad australiana. / El Correo

Dos en Shanghai, uno en Sidney

Y el 'tercer mosquetero' de esta aventura emprendedora es Marco Rodríguez Segura, de 23 años de edad, nacido en Sevilla. Se trasladó a vivir a Madrid para estudiar en la Universidad de Comillas la doble carrera de Ingeniería Industrial y Administración de Empresas, tiene ya experiencias de trabajo en multinacionales como Deloitte y Salesforce, y ha decidido completar su formación trasladándose a la Universidad Tecnológica de Sidney, que es potente en creación de startups y en desarrollo de empresas. Desde dicha ciudad australiana, ahora conmocionada por el brutal atentado contra la comunidad judía, estará conectado con sus amigos en Shanghai para desarrollar Welyto.

José y Marco se conocieron en la cantera del Betis Baloncesto y entablaron fuerte amistad. A Carlos lo descubrieron hace solo mes y medio pero han conectado con tal fuerza que éste ha decidido involucrarse en este reto conjunto: facilitar con la tecnología que sea mejor la calidad de vida durante la vejez. Teniendo en mente a sus abuelos como especial referencia para motivarse.

El gran impulso emprendedor se los ha inoculado Sputnik, el programa formativo e inspirador que lidera Juan Martínez Barea cada año en Sevilla para que 500 jóvenes de entre 16 y 26 años de edad, tanto andaluces como procedentes de otros lugares de España, sientan un cambio de mentalidad y descubran con ejemplos señeros que es posible plantearse objetivos y retos para crear soluciones en pro de mejorar el mundo.

Carlos Galán Carracedo (a la izquierda de la imagen, junto con Marco Rodríguez Segura) se ha unido al proyecto de Welyto y está aportando su formación y experiencia en inteligencia artificial.

Carlos Galán Carracedo (a la izquierda de la imagen, junto con Marco Rodríguez Segura) se ha unido al proyecto de Welyto y está aportando su formación y experiencia en inteligencia artificial. / El Correo

“Sputnik me ha cambiado la vida”

Confiesa José Ropero que “hace año y medio yo no conocía lo que era una startup. Desde que entré en el programa Sputnik, me cambió la vida. Estoy muy agradecido a Juan Martínez Barea por lo que está articulando”. Marco Rodríguez añade que “Sputnik es el mejor programa que hay en España de fomento del talento, puedo decirlo porque conozco otros. Para mí ha sido una experiencia increíble. El ambiente de motivación que se respira en él es sensacional, alentando que los jóvenes transformen el mundo, con visión, con tenacidad. Participan españoles brillantísimos que también transmiten el objetivo de volver a su tierra tras sus etapas en el extranjero, y querer aportar su contribución al desarrollo de su propio país”.

Xiji Incubator, conectada con la relevante Universidad Tongji de Shanghai (la que elabora cada año el ránking mundial de la excelencia de las universidades), guía a los emprendedores seleccionados desde la idea inicial hasta su validación en el mercado. Dirigida por Pablo Rabadán Cordón, durante cuatro meses ofrece sesiones de formación en validación, prototipado, comunicación, finanzas. Todo con mentoring personalizado y acceso a contactos clave de expertos, emprendedores e inversores chinos o asentados en China. En España tiene sobre todo lazos con la Universidad Politécnica de Madrid, y ésta acordó con la Universidad de Sevilla que en cada convocatoria se reserven dos plazas para alumnos de la Hispalense.

Para la convocatoria del primer semestre de 2026, aspiraron 10 alumnos de la Universidad de Sevilla. A todos los entrevistó Pablo Rabadán y los dos elegidos fueron Manuel Castillejo Vela (uno de los recientes ganadores del Startup Weekend Sevilla) y José Ropero Benítez. Cada beca de la Hispalense cubre el programa de incubación, valorado en más de 3.000 euros, y además les respalda una beca Erasmus para los gastos de alojamiento y estancia.

Carlos Galán ha decidido acompañar a José Ropero, “estamos ilusionadísimos, es el sueño de quien desea emprender. Durante cuatro meses, con el modelo 'lean startup', recibiendo formación sobre cómo montar la empresa, y con altos directivos y tecnólogos acudiendo a dar formaciones específicas, y entablando contactos valiosos. Tenemos mucho interés en disponer de un proveedor de hardware, y vamos a estar en relación con creadores de hardware y de robótica de muy alto nivel”.

Recreación del diseño inicial del dispositivo de Welyto como asistente para ancianos en sus hogares o en residencias.

Recreación del diseño inicial del dispositivo de Welyto como asistente para ancianos en sus hogares o en residencias. / El Correo

Marco Rodríguez admite que “siempre he tenido en mente cómo acercar la tecnología de inteligencia artificial a las personas mayores. Pensando en mis abuelos. Yo tenía una idea, pero no los conocimientos necesarios para vertebrarla con programación. Cuando José me comentó que iba a pensar tema para su trabajo de fin de grado, le sugerí esto. Conozco su mentalidad emprendedora. Esa fue la semilla, y a partir de ahí hemos ido construyendo el proyecto”.

Acompañar y proteger la salud

Añade que “ahora tenemos más clara la idea de Welyto. Queremos acompañar a las personas mayores en todos los ámbitos de su vida. Luchar contra la soledad con un agente de inteligencia artificial, para conversar con ellos. También queremos que la inteligencia artificial les ayude a contactar con otros ancianos para relacionarse por afinidades, por gustos o intereses comunes. Y mientras conversas con ese agente, que sea capaz de detectar en fases iniciales algunas enfermedades, como el alzheimer o el parkinson. Ya hemos visto que en el Massachussetts Institute of Technology (MIT) se ha publicado una investigación sobre cómo hacerlo y aplicarlo”.

Carlos precisa que “para nosotros es muy importante enfocarlo hacia ayudar a proteger la salud. Que muchas familias puedan hacer mejor el seguimiento de cómo están sus mayores. Además de reducir la soledad. Que cada anciano tenga un 'welyto' en su domicilio, o en la residencia donde viva, y cada familia tenga conexión con el aparato a través del móvil”.

En ese sentido, explica que “ya estamos empezando las conversaciones con hospitales, con médicos, con psicólogos. Nuestra prioridad es estar avalados médicamente. No queremos vender humo. Queremos contar con los criterios y propuestas de médicos. Para emprender, es muy importante saber escuchar. Con los que ya hemos hablado nos insisten en el potencial enorme que tiene un asistente virtual de este tipo para que conversen con él a diario y tengan más interacción. Por ejemplo, el desarrollo inicial del alzheimer es más rápido cuando se está más solo. Conforme lo estamos planificando vamos tomando aún más conciencia del potencial que tiene para la salud de los mayores”.

El 'welyto' tendrá memoria de corto plazo y de largo plazo. Le podrá decir si se ha tomado la pastilla, o conversar sobre su boda. Y potenciaremos la funcionalidad de las videollamadas, a los ancianos eso les llama mucho la atención. Hay que reinventar la vejez, y la tecnología puede ayudar mucho. No hay que tenerle miedo”, afirma Carlos.

Como primer paso, han perfilado un primer producto, Welacy, en la web welacy.com , que a través de 18 preguntas que se responden con la voz, es capaz de generar la biografía de esa persona. “Es solo una pequeña vertiente de lo que se hará con Welyto. Al registrar la inteligencia artificial las conversaciones, va a generar la biografía de esa persona. Y así, sus seres queridos, como por ejemplo los nietos, van a conocer su legado. Y compartir sus imágenes, sus recuerdos, las músicas que han destacado en sus vidas”, explica Marco.

Tienen ya previsto cómo garantizar la privacidad de las conversaciones y de los datos. “Soy ingeniero de preventa en IA y explico esto todos los días, cómo garantizar la privacidad de los datos. La tecnología que vamos a usar es Google Cloud, que cumple la legislación europea para protección de datos, es la misma que usan grandes bancos, compañías de seguros, hospitales, etc. Los datos se tratarán con la misma seguridad y con el mismo procedimiento que se hace en esas grandes empresas”, comenta Carlos.

Prototipo dentro de 9 meses

“Nuestra intención es que cuando regresemos a España tengamos en septiembre de 2026 un producto listo como prototipo para presentarlo al mercado”, dice Marco. “En una primera fase, comercializarlo mediante acuerdos con entidades y ofrecerlo mediante el modelo software como servicio (SaaS). El mayor desarrollo debe llegar después cuando se pueda suscribir cualquier persona, ya sea anciana o su familia, y pagar una cuota por el uso de ese aparato y de su software”.

José abunda en que sus objetivos van mucho más allá de ofrecer un dispositivo. “Me estoy dedicando mucho estas semanas a hablar con abuelos, tanto los que viven en su hogar, como los que están en residencias. Y es aún más evidente la necesidad de crear comunidad. Se está dejando a un lado a las personas mayores, y debe ser lo contrario, cuando además el porcentaje de personas mayores ya es muy grande en la pirámide demográfica, y más que lo va a ser. Se está enfocando la tecnología hacia los jóvenes, y no hacia los mayores”.

Tiene en mente que el filósofo David Cerdá, en el curso de ética para líderes que les impartió en Sputnik, “nos decía que debemos ser conscientes de que hemos podido desarrollar nuestro talento gracias al respaldo de la sociedad. Y debemos sentirnos en deuda para aportar a la sociedad. Tenemos que saldar esa deuda. Es lo que queremos hacer con este proyecto, con esta startup. No queremos que sea solo sacar un producto. El amor de abuelo es muy especial”.

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