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Empresas

Los seis motivos por los que los trabajadores de La Cartuja Pickman prefieren que el comprador sea Targhetta y no Porvasal

Los empleados de la firma sevillana piden al Juzgado que autorice la transmisión de la unidad productiva a favor del presidente de Atlantic Cooper

La Cartuja Pickman se enfrenta a una situación límite.

La Cartuja Pickman se enfrenta a una situación límite. / La Cartuja de Sevilla

Domingo Díaz

Domingo Díaz

Hay seis motivos por los que los trabajadores de La Cartuja Pickman prefieren que sea el presidente de Atlantic Cooper el que se haga con la unidad productiva de la firma sevillana en vez de en Porvasal. Los empleados han registrado en el Juzgado un escrito en el que piden que se otorgue la unidad productiva al grupo Javier Targhetta y las chilenas Gabriela y Paola Luksic por distintas razones. Además, explican en otros seis puntos por qué les genera desconfianza la de Porvasal.

La primera razón esgrimida por los trabajadores para apoyar la oferta de Targhetta y Luksic es "la solvencia de dicho ofertante y de sus empresas, pues es notorio que se trata de un empresario de éxito que puede aportar los recursos económicos y humanos que necesita la compañía".

En segundo lugar, hablan de una "apuesta decidida por Ultralta SL, ya que, desde que mostró interés a través de sus letrados, ha manifestado su convencimiento por continuar con el negocio de La Cartuja".

"Por su transparencia y cercanía con los trabajadores, ya que desde el comienzo ha mostrado interés en conocer nuestras impresiones y requerimientos, y en todo momento ha condicionado la presentación de su oferta a la obtención de nuestra conformidad", reza el tercero de los motivos esgrimidos en el escrito remitido al Juzgado.

Los trabajadores valoran igualmente que les hayan explicado "abiertamente su proyecto de adquisición, al margen de la unidad productiva, de los demás elementos que garantizan la continuidad de la actividad, como lo son las marcas y el contrato de arrendamiento sobre la nave en la que se desarrolla la actividad".

El quinto punto está referido al "compromiso irrevocable por continuar con el negocio de La Cartuja en Sevilla". De esta manera, creen que se está "manteniendo esta industria histórica en la misma provincia y tal y como históricamente se ha realizado, mediante la fabricación de piezas de loza, y no de otros materiales". A pesar de que pudiera parecer irrelevante, los trabajadores entienden que el valor de La Cartuja se encuentra "en el mantenimiento de su tradición como fabricante de loza, frente a otros materiales como la porcelana".

En última instancia, los trabajadores mencionan el "apoyo que ha conseguido de las autoridades" Javier Targhetta. Insisten en que las autoridades "apoyan la llegada" del empresario y sus empresas "en un negocio de tanta importancia como La Cartuja para la ciudad y provincia de Sevilla".

José Hurtado, empleado de La Cartuja y secretario de la Federación de Industria de CCOO-A, ha resaltado a este periódico que, en una operación que ronda los dos millones de euros, "no puede pesar" que la oferta de Porvasal sea superior en 100.000 euros a la de Atlantic Cooper. "Para nosotros lo que prima es la garantía de que la actividad, la marca y el empleo se van a quedar en el futuro en Sevilla, creciendo y haciendo historia", explicó Hurtado a El Correo de Andalucía.

Los trabajadores, contra Porvesal

El escrito remitido al Juzgado de lo Mercantil 3 por parte de los trabajadores también destaca los motivos por los que recelan de la oferta de Porcelanas de Levante Siglo XXI, SL. Los trabajadores explican que esta empresa "explota el negocio y la marca Porvasal, adquirida también como unidad productiva en el marco del concurso de acreedores de la sociedad sociedad Porcelanas del Mare Nostrum, S.L, tramitado ante el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Valencia (expediente 154/2022) siendo la entidad concursada y vendedora de la unidad productiva propiedad del mismo accionista que Ultralta, S.L.". Por este motivo, los empleados apuntan: "Desconocemos si existe algún vínculo entre Porcelanas de Levante Siglo XXI, S.L. y el accionista de Ultralta, S.L. pero no podemos descartarlo".

Además, arguyen que la empresa matriz tiene un único socio: Alpha Unión SL. Los empleados señalan que su "solvencia y titularidad última no puede analizarse, al tener cerrado el registro mercantil por falta de depósito de cuentas anuales durante los últimos tres años. Existe por tanto opacidad respecto de la titularidad última de la empresa".

El tercer motivo de rechazo y desconfianza es que ningún representante de Porcelanas de Levante Siglo XXI se ha presentado a los representantes de los trabajadores. Ni "para explicar su proyecto empresarial ni conocer la situación concreta de los empleados".

La cuarta razón de oposición es clara: los representantes de los trabajadores se han puesto en contacto con sus homólogos de Porcelanas de Levante Siglo XXI SL. "Desde la adquisición de la unidad productiva la situación de la empresa y de los empleados dista de ser positiva: el número de empleados se ha visto significativamente reducido y la maquinara no se encuentra en buen estado. Nos constan denuncias individuales interpuestas por altos valores de sílice en varias zonas de las instalaciones", destaca el escrito.

Incluso, explica el escrito que, cuando Porvasal pertenecía al accionista de Ultralta, "se llegaron a fabricar piezas de porcelana con los diseños de La Cartuja y comercializados bajo su marca". "Esa actividad desvirtúa totalmente el valor de La Cartuja que podría acabar siendo una mera marca para comercializar artículos de porcelana fabricados en Valencia, en detrimento del futuro de la unidad productiva de La Cartuja", explican.

En último lugar, adjuntan una denuncia ante la inspección de trabajo del Comité de Empresa de Porvasal, "donde se constata la falta prolongada en el tiempo de la interlocución con la dirección de la empresa". Incluso, hay varias noticias en los medios que preocupan a los trabajadores sobre la situación de Porvasal.

El próximo día 8 concluye el plazo judicial para que se presenten nuevas ofertas o se mejoren las ya habidas. Cabe recordar que La Cartuja Pickman se encuentra en concurso de acreedores, por lo que será el Juzgado quien determine la adjudicación definitiva en los próximos días.

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