Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Expansión del deporte de moda

El pádel mira a Estados Unidos para crecer aún más

La compañía All for Padel, que explota la licencia de Adidas, se ha multiplicado por cien en 10 años: hoy controla cerca del 17% del mercado mundial de palas y prevé facturar unos 92 millones en 2025

Una jugadora de pádel recibe clases en un polidepotivo de Barcelona.

Una jugadora de pádel recibe clases en un polidepotivo de Barcelona. / Activos

Pablo Gallén

Pablo Gallén

Madrid

All for Padel, la compañía española que explota la marca Adidas en el universo de las palas, ha multiplicado por más de cien su tamaño en apenas una década: de 43 pistas en 2015 ha pasado a más de 4.700 desplegadas en 62 países, una expansión que su consejero delegado, José Luis Sicre, sitúa claramente tras la pandemia como gran punto de inflexión. "Tras el covid, se disparó la generación de pistas en otros países, no solo en España", subraya.

El parón obligado de muchos deportes por las restricciones sanitarias abrió una ventana para el pádel: se podía jugar guardando distancias, era fácil de aprender y ofrecía diversión inmediata. "Mucha gente que practicaba ciclismo, natación, artes marciales o fútbol probó el pádel casi por descarte… y una parte importante se ha quedado como jugador más o menos intensivo", apunta.

A partir de finales de 2020, esa nueva demanda cristalizó en proyectos de clubs y pistas por todo el mundo. El directivo habla de un deporte "tremendamente adictivo" que se expande por el boca a boca: la barrera de entrada es muy baja, la curva de aprendizaje es suave y la recompensa -pasarlo bien mientras se hace ejercicio-es casi inmediata. "Si algo es divertido, te hace sudar y lo puedes compartir con amigos, es imparable como deporte", resume.

En paralelo al negocio de las pistas, All for Padel ha ganado peso en el mercado mundial de material. La compañía maneja ya alrededor del 17% de cuota de mercado en palas, el producto estrella de su división de raquetas. "Me encantaría tener el 25%, pero superar el 17% o el 18% de cuota es muy complicado, no hay muchas compañías en el mundo con ese porcentaje", admite Sicre. Sus grandes competidores son Babolat, la madrileña Bullpadel y la catalana Nox, que cuenta entre sus accionistas al fondo británico Oakley Capital y al español GPF Partners.

Relación duradera

Uno de los pilares de ese crecimiento ha sido el acuerdo de licencia con Adidas, que All for Padel firmó por primera vez en 2012. Desde entonces se ha ido renovando en ciclos de cinco años. La empresa mantiene actualmente un contrato en vigor y está ya negociando con la firma alemana una extensión que podría llevar la relación hasta 2033. "Adidas es una marca global con un poder increíble: abre millones de puertas, tiene atletas en todos los deportes, aporta visibilidad, credibilidad y prestigio. Estamos encantadísimos", afirma el ejecutivo, que asegura que la satisfacción es recíproca y que la propia multinacional ha puesto en valor públicamente esta alianza.

En el accionariado de All for Padel figura también el fondo Sobef, participado por la Autoridad de Inversión de Omán y el fondo español Cofides y gestionado por MCH, que entró en 2022. Sicre descarta una salida a corto plazo de los fondos y la entrada de nuevos actores. "Nos reunimos con ellos con mucha frecuencia y no muestran más que total satisfacción con el desempeño de la compañía. Están encantados de haber entrado", asegura.

El crecimiento se ha notado tanto en cifras como en estructura. En 10 años, la facturación supera los 90 millones y la compañía ha encadenado crecimientos anuales del 40%, mientras la plantilla ha pasado de una decena de personas a más de un centenar. Lo más difícil, señala el directivo, no ha sido escalar la parte industrial o logística, sino el equipo. "Conseguir un grupo de gente alineado con los objetivos, con capacidad de trabajo, sacrificio, lealtad e identificación con la empresa es lo más complicado. Siempre digo que el activo más importante de All for Padel es el equipo", añade.

La compañía prevé cerrar 2025 con un crecimiento del 30%. Solo la división de raquetas llegará a los 70 millones de ingresos, a los que se sumarían unos 22 millones procedentes del negocio de pistas, para rozar los 92 millones de ingresos totales y un ebitda de 10,5 millones.

Hoy el grupo opera en varios negocios -pistas, raquetas y distintas marcas deportivas-, con el pádel concentrando más del 97% de la actividad. El gran interrogante es cómo evolucionará ese mix con la irrupción de otras nuevas modalidades como el pickleball y el tenis playa. En el caso del pickleball, Sicre se muestra prudente. "Es un deporte muy joven y muy salvaje todavía, con demasiadas instituciones compitiendo por regular normas, test de palas y torneos. Si el mercado se ordena y madura, será un gran negocio para nosotros, sobre todo en Estados Unidos y luego en Asia. Tenemos todo el expertise en raquetas, márketing y patrocinio. Pero también es posible que ese escenario no llegue; por eso nuestra posición ahora mismo es la de esperar y ver", aclara.

Emigración de entrenadores

La expansión geográfica del pádel ha tenido en España y Argentina sus principales motores. Más allá de las pistas, han sido los entrenadores quienes han llevado el deporte a nuevos mercados. "Ha habido una emigración de técnicos españoles y argentinos a los Emiratos Árabes, Alemania, el Reino Unido, Sudáfrica, Taiwán, Filipinas, Singapur… Ellos han sido los que han sembrado el deporte, montando academias, formando a otros entrenadores. España ha jugado el papel de célula difusora", analiza.

La estrategia de internacionalización de All for Padel pasaba por sacar al pádel de su nicho hispano en un mundo deportivo dominado por la cultura anglosajona. "Pensamos que si asociábamos el pádel a una gran marca internacional, con prestigio y potencia, lo sacaríamos de su escondite y lo haríamos atractivo para inversores y gestores de clubes. Eso es exactamente lo que ha ocurrido al poner la marca Adidas al lado de nuestro deporte", ahonda.

El mapa del crecimiento apunta ahora sobre todo a América y África. Pero la gran apuesta de Sicre es Estados Unidos. "Es donde más pistas de pádel se van a fabricar. Ya hay unas 700, pero es un mercado único, con un solo idioma y una sola moneda, lo que facilita muchísimo la expansión", sentencia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents