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Energía

Trump levanta las sanciones al petróleo y permite a Repsol reanudar sus operaciones en Venezuela

La autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos también incluye a Chevron, Eni, BP y Shell

Torres y plataformas petrolíferas de la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA)

Torres y plataformas petrolíferas de la compañía Petróleos de Venezuela (PDVSA) / Europa Press/Contacto/Jose Bula Urrutia - Archivo

Sara Ledo

Sara Ledo

Madrid

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha devuelto la autorización a Repsol y a otras multinacionales petroleras, como la estadounidense Chevron, la italiana Eni y las británicas BP y Shell para reanudar sus operaciones en Venezuela sin sanciones. En concreto, el Gobierno de Donald Trump emitió dos licencias: una con la que consiente a estas empresas a realizar cualquier transacción que tenga que ver con el sector petrolero y otra con la que habilita a empresas de todo el mundo a celebrar contratos para nuevas inversiones en petróleo y gas.

En el primer caso, el permiso incorpora una serie de condiciones, como que el contrato con el Gobierno de Venezuela o su empresa de hidrocarburos (PDVSA) debe establecer que se rige según "las leyes de los Estados Unidos o cualquier jurisdicción dentro de los Estados Unidos" y que los pagos a una persona bloqueada --salvo impuestos, permisos o tarifas locales-- se realizará en los Fondos de Depósito del Gobierno Extranjero o en cualquier otra cuenta según lo indique el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Además, la licencia prohíbe condiciones de pago que "no sean comercialmente razonable", que involucren canjes de deuda, pagos en oro o en monedas digitales emitidas por o para el Gobierno venezolano. Tampoco permite transacciones con empresas de Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China, ni con entidades propiedad o controladas por empresas conjuntas con personas de esos países.

Y advierte que quien opere bajo esta licencia debe remitir un "informe detallado" que identifique a las partes, describa las transacciones, incluyendo las "cantidades, valores y fechas de las transacciones" y detalle "cualquier impuesto, tasa u otros pagos realizados al Gobierno de Venezuela". El primer informe debe presentarse diez días después de la ejecución de la primera transacción y cada 90 días a partir de entonces mientras dichas transacciones siguen en marcha.

Estas dos medidas suponen la mayor relajación de las sanciones a Venezuela desde que las fuerzas estadounidenses capturaron y destituyeron al presidente Nicolás Maduro en enero. Y llegan un mes después de que Trump reuniera en la Casa Blanca a dos docenas de grandes empresas petroleras para pedirles invertir al menos 100.000 millones de dólares (unos 85.000 millones de euros) para reconstruir la infraestructura energética de la región.

En ese encuentro, participó Repsol. Y su consejero delegado, Josu Jon Imaz, se comprometió con el presidente estadounidense a triplicar su producción en el país en dos o tres años si se dan las circunstancias necesarias. Trump afirmó entonces que Estados Unidos va a garantizar la seguridad y la estabilidad en la región. Este martes, durante su participación en el 23 Encuentro del Sector Energético, organizado por el IESE y Deloitte, Imaz afirmó que la intervención estadounidense había "abierto la puerta a una Venezuela mejor" y añadió que la receta de la prosperidad del país pasa por "aumentar su producción" de crudo.

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