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LA RESACA DEL GRAN APAGÓN

Red Eléctrica pide al Gobierno más poder para desconectar de urgencia plantas eléctricas si hay peligro de otro apagón

El gestor del sistema cumple el mandato del Ejecutivo de lanzar propuestas para robustecer el sistema eléctrico tras el histórico cero eléctrico de hace un año

Transición Ecológica también activa en paralelo el proceso para cumplir con la UE y reforzar la supervisión en tiempo real de REE sobre todo el sistema eléctrico

Una torre de la red de transporte de electricidad.

Una torre de la red de transporte de electricidad. / D. P. P.

David Page

David Page

Madrid

El gran apagón sigue provocando sacudidas en los resortes de todo el sistema eléctrico un año después. Desde el histórico cero eléctrico se han ido aplicando reformas legales, tanto estructurales como temporales (aunque aún en marcha), para reforzar el funcionamiento y tener garantías de que la estabilidad del sistema no está en riesgo. Pero aún hay muchos más cambios legales en ciernes para blindar aún más la operación eléctrica.

El Gobierno ordenó a Red Eléctrica de España (REE), el gestor del sistema eléctrico, elaborar una batería de propuestas de mejora de sus procedimientos operativos. Y la compañía lanza un primer paquete de peticiones al Ejecutivo de reformas para blindar la seguridad y para tener más competencias para controlar el sistema, según se recoge en la documentación oficial del proceso en marcha.

Red Eléctrica ha abierto una consulta pública en los que propone al Gobierno varias modificaciones de varios de sus procedimientos operativos (próximamente abrirá un proceso similar con peticiones de cambios normativos a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC). Entre las propuestas planteadas, REE reclama más capacidades para poder exigir como “medida extraordinaria” y a criterio propio la desconexión inmediata de las instalaciones eléctrica con comportamientos que puedan poner en riesgo la seguridad del sistema y provocar un apagón.

Red Eléctrica pide que sea obligatorio que los centros de control eléctrico de las plantas de generación o de grandes consumidores tengan capacidad técnica para ejecutar este tipo de órdenes de desconexión, o de otras directrices de seguridad, en menos de un minuto. Y reclama que los muchos que actualmente no tienen esa capacidad técnica de telemando estén forzados a conseguirlas en el plazo máximo de entre dos o tres meses.

Pero el gestor del sistema también quiere mantener su capacidad actual de desenchufar instalaciones directamente por sí mismo, sin pedírselo a los centros de control de las generadoras, y aunque perjudique a otras plantas que no supongan un riesgo: “El operador del sistema podrá proceder a la desconexión de la instalación en cuestión aplicando para ello los medios que tenga disponibles, aunque esto pueda implicar una afectación sobre la evacuación de otras instalaciones diferentes a las que se quiere desconectar”. Esto

Controlar todas las instalaciones

El gestor eléctrico menciona algunos ejemplos de comportamientos peligrosos que le permitirían desenchufar de urgencia algunas plantas, como el hecho de que las instalaciones puedan provocar un problema de sobretensión en la red o que sean detonante de oscilaciones en el sistema eléctrica, dos aspectos que, según subraya Red Eléctrica con insistencia durante los últimos meses , se produjeron justo antes del gran apagón del 28 de abril del año pasado.

REE pide igualmente poder aplicar los criterios de seguridad a todas las instalaciones eléctricas conectadas a la red de transporte, no sólo las plantas de producción de electricidad (renovables, nucleares, centrales de gas, hidroeléctricas…), también todas las instalaciones de autoconsumo, compañías industriales de gran consumo de luz o plantas de baterías u otros tipos de almacenamiento.

Para dar más estabilidad al funcionamiento del sistema, Red Eléctrica pretende obligar a todas las instalaciones eléctricas a que realicen las subidas y bajadas de potencia en un tiempo mínimo de 15 minutos (una medida que se implantó hace unos meses de manera temporal sólo para las plantas renovables, las que tienen más capacidad técnica para subir y bajar su capacidad de manera rápida). Y también pide establecer un sistema de sanciones para las instalaciones que no cumplan esta nueva obligación, que puede incluir la desconexión de la planta de su centro de control de referencia si el incumplimiento se produce en al menos el 15% de las ventanas temporales evaluadas en un mes (con exigencia más estricta de sólo un 5% de incumplimientos para las plantas fotovoltaicas).

Vigilancia de la red

En paralelo, el Ministerio para la Transición Ecológica también ha abierto un proceso de audiencia pública sobre la transposición de un nuevo reglamento de la UE que permitirá, entre otros aspectos, reforzar la vigilancia que hace Red Eléctrica sobre el sistema y ampliar los tipos de instalaciones que deben enviar al gestor información sobre su funcionamiento.

La futura norma pretende fortalecer la capacidad de “observabilidad” de la red por parte de REE, regulando que manden datos estructurales y en tiempo real las instalaciones con una capacidad de al menos 1 megavatio (MW), ya sean plantas de producción de potencia, grandes consumidores o instalaciones de baterías. Pero ya no sólo las conectadas a red de alta tensión que gestiona REE, también las enchufadas a las redes de distribución en manos de las grandes eléctricas.

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