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Empresas cercanas y globales

Randbee, la empresa tecnológica sevillana que analiza millones de datos junto al centro comercial Los Arcos para Naciones Unidas o la Comisión Europea

Randbee se ha consolidado en Sevilla como una de las pymes tecnológicas más especializadas de Europa para convertir datos complejos en conocimiento útil que facilita a organismos internacionales y gobiernos la toma de decisiones en materias como clima e infraestructuras

Juan Arévalo Torres, fundador de Randbee, en la puerta de su sede, en el barrio sevillano de Nervión, desde donde trabaja para organismos internacionales como Comisión Europea y Unesco.

Juan Arévalo Torres, fundador de Randbee, en la puerta de su sede, en el barrio sevillano de Nervión, desde donde trabaja para organismos internacionales como Comisión Europea y Unesco. / El Correo

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Juan Luis Pavón

Juan Luis Pavón

Sevilla

No es lo mismo acumular millones de datos que convertirlos en una herramienta de conocimiento fiable y valioso para sustentar la toma de decisiones, por ejemplo para elegir en qué infraestructuras invertir en pos de remediar el subdesarrollo de una región, o qué acciones son más eficaces para resistir mejor los efectos del cambio climático. A esa necesidad aporta soluciones desde Sevilla la consultora tecnológica Randbee. De las muchas personas que transitan por delante de su sede, ubicada enfrente del concurrido Centro Comercial Los Arcos, muy pocas pensarán a priori que es un local desde el que se trabaja para instituciones y organismos de máxima trascendencia, como los de Comisión Europea y Naciones Unidas.

Juan Arévalo está al frente de Randbee, fundada en 2015. “Hemos demostrado que somos capaces de manejar mucha información compleja y convertir esa complejidad en conocimiento útil que sirve para tomar decisiones que impactan positivamente en la sociedad. Eso no es nada fácil”.

Randbee realizó para Burkina Faso un proyecto de cooperación promovido por la Comisión Europea con el fin de mejorar la toma de decisiones en la selección de las opciones de electrificación de menor coste en sus zonas rurales para llevar a cabo dichas inversiones.

Randbee realizó para Burkina Faso un proyecto de cooperación promovido por la Comisión Europea con el fin de mejorar la toma de decisiones en la selección de las opciones de electrificación de menor coste en sus zonas rurales para llevar a cabo dichas inversiones. / El Correo

La plantilla de Randbee está conformada por 10 profesionales de diversas nacionalidades (España, Irlanda, Brasil, Reino Unido, Francia, Italia), de los que 3 trabajan desde Sevilla. Es un equipo multidisciplinar, con predominio de científicos de datos y desarrolladores informáticos. Su mayor fortaleza es la destreza en aunar tecnologías de gestión de datos, inteligencia artificial, estadística, aprendizaje automático y visualización.

Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas

Randbee da servicio con especial dedicación a una organización como el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF son sus siglas en inglés). Sus modelos predictivos, a partir de los datos proporcionados por satélites y sistemas de observación terrestre, son una referencia primordial para los pronósticos de los meteorólogos y, por ende, para el conjunto de la ciudadanía tanto cuando se avecinan borrascas como cuando emergen las olas de calor.

Juan Arévalo nos detalla que “para esta organización europea trabajamos en tres de sus vertientes: la del estudio del cambio climático, la observación de la atmósfera, y la de los océanos. Por ejemplo, pasan por nuestras manos casi todos los datos del programa europeo Copernicus sobre observación y monitorización del planeta que tienen que ver con estudio del cambio climático y de los mares. “Llevamos el control de calidad sobre los datos que se incorporan a su web. Se hace una revisión muy rigurosa desde el punto de vista científico y técnico, aplicando muchos estándares, para que se puedan publicar”.

Tal como explica, “para los organismos a los que prestamos servicio, nosotros no creamos los datos en bruto, sino su revisión para que tengan coherencia y estén bien documentados y actualizados. Por ejemplo, si vemos que un sensor en algunas fechas aporta valores muy extremos o sorprendentes, alertamos al proveedor del dato por si hay algún problema técnico”.

Además, uno de los contratos que tienen con el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio “es para formación y capacitación, para que haya más usuarios que saquen provecho de toda esa información relevante, y no se limite a ser solo un ámbito para los muy expertos en meteorología. Generamos materiales que sirven, por ejemplo, para periodistas, que quieran utilizar los recursos de Copernicus y sean capaces de acceder a los datos, entenderlos, manejarlos”.

Uno de los organismos para los que trabaja Randbee es el el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas. En la imagen, Beatriz Martín, de Randbee, exponiendo en la asamblea general del servicio Copernicus sobre el Cambio Climático, celebrada en Budapest (Hungría) del 3 al 5 de junio.

Uno de los organismos para los que trabaja Randbee es el el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas. En la imagen, Beatriz Martín, de Randbee, exponiendo en la asamblea general del servicio Copernicus sobre el Cambio Climático, celebrada en Budapest (Hungría) del 3 al 5 de junio. / El Correo

Pone un ejemplo: “Cuando hay inundaciones en una región, si un periodista quiere hacer algún análisis, o monitorizar la evolución de ese fenómeno meteorológico, puede aprender a acceder a los datos, visualizarlos e interpretarlos. Preparamos los materiales formativos, y además también una plataforma de enseñanza online que incluye contenido generado para aprender más sobre estas temáticas”.

Juan Arévalo Torres se define como una persona muy inquieta y trotamundos. Su biografía lo atestigua. Nació en Salamanca hace 44 años. En dicha ciudad cursó la carrera de Ciencias Ambientales. Vivió en Virginia (EEUU) y en Cork (Irlanda) sus primeras experiencias en sistemas de información geográfica marina. Trabajó un año en Sevilla para la empresa Telvent, del grupo Abengoa, en la implementación técnica del geoportal de información medioambiental de la Junta de Andalucía. Después estuvo tres años entre Copenghague y Barcelona formando parte de la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Dio el salto a la Comisión Europea, donde durante seis años, desde Bruselas o desde Ispra (Italia) participó en proyectos de innovación en ciencia de datos así como en iniciativas de cooperación aplicadas en países de Latinoamérica y África. A continuación se dedicó durante tres años a ser consultor técnico para la Unesco en París en la Comisión Intergubernamental Oceanográfica, y entre sus cometidos estuvo la realización de una herramienta digital para la Reserva Intercontinental de la Biosfera del Mediterráneo, área de conservación transfronteriza que incluye a Andalucía y Marruecos. En 2015, afincado de nuevo en España, se fundó Randbee, primero desde Málaga y después desde Sevilla.

Desastres naturales en Filipinas

El próximo mes de julio van a comenzar a trabajar para Filipinas en un proyecto sobre desastres naturales, han sido seleccionados por Climate KIC, agencia europea que apoya la innovación para afrontar mejor el cambio climático.

Randbee está fomentando la realización en su sede de Sevilla de encuentros protagonizados por la comunidad local de profesionales muy interesados en la inteligencia artificial generativa. En la imagen, el celebrado el pasado mes de mayo.

Randbee está fomentando la realización en su sede de Sevilla de encuentros protagonizados por la comunidad local de profesionales muy interesados en la inteligencia artificial generativa. En la imagen, el celebrado el pasado mes de mayo. / El Correo

“Nuestro método incluye siempre hacer un análisis previo. No nos centramos solo en crear una herramienta para gestionar datos y generar conocimiento. Lo que queremos es identificar un problema en concreto y determinar qué datos existen para resolverlo. Partimos de los datos disponibles para plantear una aproximación, y hacemos entender al usuario final (administraciones públicas, organizaciones, entidades,...) que si también comparte los datos que posee, se consigue un conocimiento más fundamentado que da pie a una herramienta mucho más potente para tomar las decisiones de forma más precisa y acertada”.

Tienen en su haber algunas aportaciones que lograron resonancia mediática, como fue su trabajo para analizar cómo el cambio climático está afectando los flujos de las aves migratorias, tanto desde Europa hacia África como en sentido contrario. “Manejamos toda la serie temporal histórica de datos que existen sobre esas migraciones masivas, y sobre temperaturas, lluvias, velocidad del viento, dirección de los vientos, etc. Desarrollamos el algoritmo que sustenta ese estudio y también una visualización”.

La contaminación de los mares

También tienen en su cartera de trabajo comenzar en septiembre un proyecto para el que han ganado recientemente una convocatoria del programa Horizon de la Comisión Europea, para mejorar la gestión de la contaminación marina con plásticos. Juan Arévalo explica que “vamos a desarrollar un sistema de búsqueda semántica e indexación con inteligencia artificial para la toma de decisiones por parte de autoridades portuarias, ayuntamientos y otras administraciones públicas ante un reto tan importante. Para plantear adecuadamente el problema, facilitar qué tipo de soluciones existen ya a nivel tecnológico, y ayudarles a identificar las mejores oportunidades de tecnología y de eficiencia que hasta ahora no han estado a su alcance”.

Una de las principales realizaciones de Randbee para la Comisión Europea ha consistido en crear una herramienta interactiva con visualización de datos para conocer al detalle la brecha digital en amplias zonas de países africanos, y facilitar la toma de decisiones a la hora de priorizar dónde invertir en infraestructuras de banda ancha para generar mayor impacto en el desarrollo socioeconómico. Nos eligió para ello la Dirección General de Partenariados de Cooperación Internacional y Desarrollo. Empezamos en Mozambique, después lo hicimos en Madagascar, Nigeria, Congo”.

“Recopilamos mucha información cartográfica sobre esos países, y sobre las redes de fibra óptica, las torres de telecomunicaciones, la distribución demográfica de la población, la localización de hospitales, centros de salud, colegios, etc., Y la base de datos Ookla a nivel mundial para tener información sobre la velocidad en la subida y bajada de internet desde cualquier lugar, ya sea en un dispositivo móvil o en un ordenador”.

También valora muy positivamente el balance de su trabajo en Burkina Faso para identificar en cada núcleo rural qué decisión de inversión en infraestructuras era más acertada para electrificar. “Si, por ejemplo, tenía más sentido el equipamiento de energía solar para autoconsumo, o invertir en prolongar las redes eléctricas generales”.

Por su amplia experiencia, aconseja en este tipo de proyectos “estar sobre el terreno el mayor tiempo posible, y el contacto directo con todas las partes concernidas. Involucrarlos es primordial. Porque en países en vías de desarrollo, a veces la información más crucial no está tan accesible. A veces tienes que encontrar al funcionario de turno que no la tiene digitalizada, que la tiene en su ordenador de un ministerio”.

De todos sus lazos con entidades africanas, Juan Arévalo destaca sus colaboraciones con Onja, ONG de Madagascar que lleva a cabo una gran labor de formación y potenciación del talento de jóvenes de familias desfavorecidas en comarcas rurales de dicho país. “Su programa es muy bueno para convertirles en programadores de software de nivel internacional y les genera oportunidades de desarrollo personal y profesional con las que dejar atrás la pobreza”.

Generar comunidad en Sevilla

La actual sede de Randbee en Sevilla se abrió en el año 2023, y en lugar de ser una de tantas oficinas de puertas adentro en el interior de un edificio a tal fin, haber ocupado un espacio de planta baja de los que suelen tener usos como comercio con escaparate, indica una vertiente que poco a poco está potenciando. “Queremos contribuir a generar impacto local con sinergias en lo relacionado con tecnología, ciencia de datos, retos ambientales. Hemos colaborado con la asociación sevillana Climatón Laboratorio Climático, que cada año impulsa un 'hackathon' de innovación social para el medio ambiente. Y organizamos cada uno o dos meses en nuestra oficina un encuentro abierto sobre inteligencia artificial en coordinación con la comunidad de profesionales IA Generativa Sevilla”.

Juan Arévalo subraya que “quiero potenciar en Sevilla nuestra vertiente de formación y capacitación, y suscitar en la ciudad el interés de empresas y profesionales por descubrir las oportunidades internacionales de trabajo que existen en los ámbitos que son nuestro campo de especialización”.

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