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Marcaje a la empresaria - Yolanda Sánchez

San Blas, el paraíso de los amantes de los frutos secos: de una nave de 300 metros en Alcalá de Guadaíra a vender sus productos en los mercados internacionales

La empresa creada hace 29 años por Blas Sánchez se encuentra en pleno proceso de internacionalización y digitalización para seguir creciendo

Yolanda Sánchez, de Frutos Secos San Blas.

Yolanda Sánchez, de Frutos Secos San Blas. / El Correo

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Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

"Ilusión, esfuerzo y trabajo diario". Con estas premisas nació hace 29 años Frutos Secos San Blas, una empresa que echó a andar gracias al arrojo de Blas Sánchez, que decidió coger todos sus ahorros con 50 años, liarse la manta a la cabeza y embarcarse en un proyecto propio de la mano de su mujer y sus hijos tras una amplia experiencia en el sector.

Así lo explica Yolanda Sánchez, perteneciente a la segunda generación de esta empresa familiar y su gerente. "Aquellos inicios fueron muy ilusionantes, muy bonitos: hoy miramos atrás y nos parece increíble de dónde sacamos la fuerza, sobre todo mi padre, porque a esa edad no es fácil iniciar nuevas andaduras profesionales", destaca.

La firma nació en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra, en una pequeña nave que Sánchez tenía en la localidad de apenas 300 metros cuadrados. "Empezamos allí con una furgoneta y después compramos una Vito en la que íbamos todas las mañanas a trabajar escuchando Gomaespuma", recuerda.

Desembarco en Mercasevilla

Uno de los grandes puntos de inflexión que vivió la empresa fue a principios de los 2000, cuando Blas Sánchez consiguió hacerse con una cuartelada en Mercasevilla dentro de la zona dedicada a la fruta. "Mi padre tenía ideas maravillosas, como meter productos en cámaras frigoríficas y acercar las nueces al consumidor final todos los días del año, porque hace casi 30 años solo las comíamos en Navidad", subraya.

Allí comercializaban fruta desecada y frutos secos, por lo que los metieron en ese entorno como artículos que diariamente podías comprar en cualquier zona de frutería, por lo que comenzó a extenderse en supermercados, tiendas y fruterías de Sevilla. Además, "fue un trampolín a toda Andalucía".

Cambio de instalaciones

El segundo momento decisivo en la historia de Frutos Secos San Blas fue el traslado al polígono industrial Los Palillos, también en Alcalá de Guadaíra. "Mi padre vendió su casa, la playa; lo vendió todo e invirtió en una nave de 1.200 metros cuadrados que sigue siendo nuestra fábrica a día de hoy", explica, al tiempo que indica que, en la actualidad, cuentan con más instalaciones, todas ubicadas en este municipio sevillano.

"Ese cambio nos permitió incluir nuevas máquinas con más tecnología para aumentar la producción, llegar a muchos más consumidores y contratar a más trabajadores", resume. También dieron el salto a los mercados internacionales. Alemania, Suecia, Dinamarca, Francia, Portugal e incluso Estados Unidos son algunos de los países a los que han llegado sus productos y, en la actualidad, se encuentran en pleno proceso de internacionalización, para lo que se apoyan en organismo con el ICEX o Andalucía Trade.

Objetivos a corto plazo y productos más demandados

En cualquier caso, el mercado nacional es el que tiene más peso dentro del negocio de la compañía, que factura cerca de los 9 millones de euros y que cuenta con un equipo de más de 30 personas. Uno de sus principales objetivos a corto plazo pasan por la digitalización de todos sus procesos productivos. "Hemos entrado en un mundo muy competitivo y herramientas como la inteligencia artificial nos ayudan a buscar nuevos mercados y a saber qué es lo que demanda el consumidor final", añade.

Además, la empresa no pierde de vista "la parte saludable, sostenible y social de nuestros productos, porque consideramos que el fruto seco es de las cosas más saludables que se puede comer y ayudamos a todos los sectores para que lo vayan incorporando".

Entre los productos estrellas, están los más saludables, los frutos secos tostados sin sal, como cócteles, almendras o cacahuetes. Sánchez destaca también los dátiles, "que cada día se venden más", así como las frutas deshidratadas. La parte de frutos secos fritos "con aceite de oliva" también cuentan con una amplia acogida en el mercado.

Cómo se distribuye su producción

Por otro lado, está el aumento del consumo de sus frutos secos en la cocina y restauración. "Freímos y tostamos diariamente según los pedidos que nos van entrando, nos vamos adaptando a nuestros clientes e intentamos que siempre el producto esté lo más reciente posible para ellos", destaca.

Y, fundamentalmente, sus productos se encuentran en supermercados -tienen presencia en los andaluces y también grandes superficies ubicadas en toda España- y tiendas tradicionales, así como cuentan con venta a granel. "La parte horeca también la tenemos desarrollada sobre todo en la zona de Sevilla", abunda.

En cualquier caso, Frutos Secos San Blas no se ha librado del impacto del contexto internacional, marcado por los diferentes conflictos y guerras, desde Ucrania a Irán. "Los consumidores deben saber que hacemos todo lo posible para que el aumento de costes no afecte al precio final", reivindica.

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