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Empresas cercanas y globales

La empresa andaluza Bioherent crea un test que detecta la alergia a los antibióticos en menos de 60 minutos

El grave problema sanitario y económico causado por los errores en la detección de alergias a los antibióticos es uno de los que va a remediar Bioherent, joven empresa biotecnológica creada en la Universidad de Málaga, con la implicación de inversores, que ya tiene planificada su implantación

La mayor parte del equipo de Bioherent, empresa biotecnológica de Málaga. De pie, la cuarta por la izquierda es Yara Aceta, su CEO. Y el quinto por la izquierda es Jonas Leuermann, cofundador y director de innovación.

La mayor parte del equipo de Bioherent, empresa biotecnológica de Málaga. De pie, la cuarta por la izquierda es Yara Aceta, su CEO. Y el quinto por la izquierda es Jonas Leuermann, cofundador y director de innovación. / El Correo

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Juan Luis Pavón

Juan Luis Pavón

Sevilla

Entre el 8% y el 15% de la población mundial con acceso a atención sanitaria está etiquetada como alérgica a un antibiótico tan eficaz como la penicilina, según datos de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica. Pero también se estima que la gran mayoría de esos diagnósticos son incorrectos. En Europa, hay estudios que consideran erróneas el 90% de esas etiquetas, lo que reduciría del 10% a solo el 1% el número de habitantes que padecen esas alergias a los antibióticos.

Ese gran desajuste causa graves problemas tanto a millones de personas, porque no se les aplica el tratamiento más adecuado a su realidad, como a la gestión económica del sistema sanitario, porque causa más costes. A las dos vertientes de este reto aporta solución una de las nuevas empresas biotecnológicas andaluzas con más potencial de impacto global: Bioherent.

“Estamos alineados con las políticas europeas de prevención del aumento de la resistencia microbiana y del uso eficiente de los antibióticos. En Europa, se calcula que se consumen al año más de 2.300 millones de dosis de antibióticos, por unas 100 millones de personas”, recalca su CEO, Yara Aceta.

Presentación, con los catedráticos de la Universidad de Málaga implicados en la creación de Bioherent, de los resultados alcanzados en el estudio preclínico para validar su tecnología de diagnóstico rápido con sensores fotónicos.

Presentación, con los catedráticos de la Universidad de Málaga implicados en la creación de Bioherent, de los resultados alcanzados en el estudio preclínico para validar su tecnología de diagnóstico rápido con sensores fotónicos. / El Correo

Diagnóstico en menos de 60 minutos

Bioherent, que tiene cuatro patentes, ha creado un dispositivo con forma de impresora de sobremesa que, en menos de 60 minutos, diagnostica si una persona tiene o no alergia a los antibióticos, y a cuáles de éstos. Para ello combina fotónica, química de superficies, microfluídica e inmunología clínica y lo lleva a cabo en un dispositivo de diagnóstico automatizado.

“Hemos cogido una tecnología ya madura en el campo de las telecomunicaciones: la fotónica integrada, y la aplicamos al campo del diagnóstico de enfermedades, donde aporta muchas ventajas”.

“El chip fotónico incorpora un receptor estructurado de modo específico para lo que queremos detectar en la muestra de suero o plasma del paciente. Se inserta el cartucho con el chip, se acopla al aparato, y va inyectando de modo automatizado los fluidos mediante un software de procesamiento. Llega a la fase sensora dentro de ese chip y el aparato envia los datos a un servidor (al que los usuarios tendrán acceso ininterrumpido) y recibirán el resultado en menos de 60 minutos”.

Ahorrar en Europa 2.000 millones de euros

Cuando se aplique lo que Bioherent ha desarrollado para diagnosticar, con su primer producto, denominado AllerWave, una persona que no es alérgica a los antibióticos cuando antes era etiquetada como tal, a partir de entonces recibirá un tratamiento más efectivo. Y los sistemas de salud también se beneficiarán. Se calcula que, por ejemplo, en la Unión Europea se destinan unos 2.000 millones de euros a tratamientos secundarios innecesarios.

Bioherent tiene un equipo de 17 profesionales y para su desarrollo tecnológico ha captado más de 5 millones de euros de inversión privada o pública.

Bioherent tiene un equipo de 17 profesionales y para su desarrollo tecnológico ha captado más de 5 millones de euros de inversión privada o pública. / El Correo

“Al no haber actualmente herramientas de diagnóstico que sean precisas, accesibles y rápidas, al paciente se le deja con la etiqueta de alérgico a los antibióticos. Y cuando tiene un problema grave de salud, eso es lo que comunica a los clínicos, y por ello se le pone un tratamiento secundario. Eso tiene consecuencias, porque los antibióticos secundarios normalmente no son tan efectivos, hay que administrarlos en dosis mayores, generan mayor riesgo de toxicidad, son casi 100 veces más caros que un antibiótico normal de primera línea”.

Ello contribuye al aumento de la resistencia de los microbios ante los antibióticos, que es un problema enorme a nivel mundial: Se calcula que en el año 2050 puede generar niveles de mortalidad similares al cáncer”, indica Yara Aceta.

Bioherent fue fundada en julio de 2021, por iniciativa de catedráticos en tres grupos de investigación de la Universidad de Málaga: Íñigo Molina, de fotónica integrada; Ezequiel Pérez Inestrosa, de, química orgánica, y la doctora María José Torres, de alergología, que ha sido presidenta de la Academia Europea de Alergología, Asma e Inmunología Clínica.

En su impulso inicial estuvo muy implicado el alemán Jonas Leuermann, que es uno de sus cofundadores y su director de innovación. Llegó a Málaga con una beca europea Marie Curie para un doctorado en el laboratorio de Íñigo Molina. Después se fue a California para una estancia en una empresa que hacía biosensores, y cuando regresó a Málaga propuso emprender en ese ámbito.

Desde el ámbito clínico cuentan con la colaboración de un panel de expertos en los servicios de alergología de tres hospitales: el Hospital Regional Universitario de Málaga, donde el área de alergología está dirigida por la doctora María José Torres; el Hospital Universitario de Salamanca, y el Hospital Clinic de Barcelona.

Mejora un 35% la velocidad de diagnóstico

Bioherent está en fase de estudios preclínicos, analizando casos de pacientes reales, mediante muestras biológicas destinadas a la investigación biomédica que se almacenan en biobancos. Hasta la fecha, según nos detalla Yara Aceta, se han analizado 60 casos gracias al biobanco de Málaga, que forma parte del Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía. “Tenemos una mejora en velocidad diagnóstica de un 35% en relación a lo que existe en el mercado, en casos relacionados con alergia a la amoxicilina, o a la penicilina g, o a la penicilina v”

En la imagen, el aparato BioExplorer creado por Bioherent para el diagnóstico rápido, y el cartucho AllerWave, que incorpora biosensores fotónicos para analizar la muestra de suero del paciente y determinar de modo rápido y preciso si una persona es o no alérgica a un antibiótico.

En la imagen, el aparato BioExplorer creado por Bioherent para el diagnóstico rápido, y el cartucho AllerWave, que incorpora biosensores fotónicos para analizar la muestra de suero del paciente y determinar de modo rápido y preciso si una persona es o no alérgica a un antibiótico. / El Correo

Acabará el año 2026 teniendo una plantilla de 17 profesionales. Su planificación prevé que en 2029 tendrá todas las certificaciones para poder comenzar la comercialización, produciéndolo todo y exportándolo todo desde Málaga. “Nos interesa abrir mercado en Europa, incluido Reino Unido, y sobre todo en Estados Unidos, que es el mayor ámbito de diagnóstico de fármacos, y donde es elevadísimo el número de personas etiquetadas como alérgicos a anti

Inversor con paciencia para el largo plazo

Para su vertebración está siendo clave la participación de Bullnet Capital, relevante fondo de inversión español en proyectos de alta tecnología, cofundado por Javier Ulecia y Miguel del Cañizo. Tal como explica Yara Aceta, directora ejecutiva de Bioherent, “Bullnet Capital no es un inversor al uso, no busca retorno a corto plazo. Se implicó en la constitución de la empresa, tiene paciencia para sostener que se dedique años a investigar sin generar ingresos, y ha sido crucial para involucrar a más inversores y para forjar acuerdos de colaboración con otras entidades”.

En cinco años, Bioherent ha captado más de 5 millones de euros vía inversión, sobre todo privada, donde también destaca la participación del fondo Axon Partners como accionista. La pública asciende a más de un millón de euros, principalmente del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Gobierno de España). También han logrado financiación de otro organismo estatal, Enisa (Empresa Nacional de Innovación).

Actualmente aspiran a conseguir ser elegidos en la convocatoria 2026 del EIC Accelerator, uno de los principales programas europeos de apoyo económico a empresas creadoras de tecnologías disruptivas con alto potencial de comercialización, que este año cuenta con una dotación total de 634 millones de euros.

Cómo hacer más teniendo menos dinero

Es sabido que en España hay menos inversión para la innovación que en los países donde solemos compararnos, y la mayoría de los investigadores que trabajan en España hacen de la necesidad virtud para aprovechar al máximo los escasos recursos disponibles. “En nuestro país se hace mucho más con menos dinero. He sido investigadora en Estados Unidos, y el presupuesto de un solo año para el laboratorio en el que yo trabajaba es lo que se ha invertido durante cinco años en Bioherent”, explica Yara Aceta.

“Consideramos que nuestra tecnología va a tener buena aceptación. Y en el futuro queremos aplicarla también a otras necesidades sanitarias, la visión de la empresa no es solo dedicarse a las alergias de antibióticos. Ahora nuestro dispositivo es compatible con suero y con plasma. Nuestro objetivo es que también procese sangre entera. Nuestros principales clientes serán hospitales y laboratorios de análisis. Vamos a ofrecerles el instrumento BioExplorer a coste cero, con un contrato por uso de cartuchos de diagnóstico”.

Sus previsiones para el 2032

En el escalado de su desarrollo, estiman que en el 2032 fabricarán y venderán un millón de cartuchos de diagnóstico, y la plantilla de la empresa habrá crecido hasta ser entre 60 y 70 personas. “Aspiramos a fortalecer en Andalucía el tejido de industria y empleo basados en alta tecnología. Ya hemos conseguido que retornen personas que estaban trabajando en Alemania. Y confiamos en que ejemplos como el nuestro ayuden a las instituciones públicas a incentivar que la financiación privada entre en proyectos industriales de este tipo”.

Su razón de ser no se limita al reto de los antibióticos. “Queremos ir más allá y ofrecer descentralizar el diagnóstico y monitorización de enfermedades. Es decir, poder sacar de hospitales y laboratorios clínicos esos procesos, y sin pérdida de precisión. Por ejemplo, ir a una farmacia y hacerte una monitorización de un tratamiento de cáncer, y así democratizar y acelerar los diagnósticos. Con esa perspectiva, tenemos proyectos de investigación sobre enfermedades autoinmunes para ir aumentando la gama de cartuchos y nuestra oferta de servicios”.

Para sus aplicaciones fuera de hospitales y laboratorios clínicos, son conscientes de que las barreras regulatorias no lo van a facultar con celeridad. “Pero el aumento de la población, cada vez más longeva, con más enfermedades crónicas, y con más necesidades sanitarias, facilitará que estas tecnologías se abrirán paso para que también se instalen en otros lugares. Con baja inversión en personal, estando muy automatizadas, podrán ofrecer un buen diagnóstico”, estima Yara Aceta.

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