Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

“Genocidio” en Gaza

El Gobierno confía en sumar a Podemos al decreto de embargo tras atraer a Junts y se reserva la presión sobre el PP

Para limar resistencias, los socialistas han propuesto tramitar el plan de medidas contra el gobierno de Israel como proyecto de ley para negociar enmiendas

La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, Junts, durante la celebración de un pleno parlamentario.

La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, Junts, durante la celebración de un pleno parlamentario. / José Luis Roca / EPC

Madrid

La pieza más compleja del puzle para armar la mayoría a favor del decreto sobre el embargo de armas a Israel era Junts, según los negociadores del Gobierno. Estas fuentes aseguraban en las últimas horas no tener nada claro su apoyo, pero finalmente en la tarde de este jueves los posconvergentes les avanzaron que lo apoyarían. Despejada esta dificultad, en el Ejecutivo confían en sumar a Podemos, con un discurso crítico por la supuesta falta de ambición del texto. Una abstención de los morados sería suficiente para convalidarlo. En Moncloa entienden que el camino está allanado, tras temer por un nuevo varapalo del Congreso, y que Podemos no dejará caerlo al estar en su mano.

No sería necesaria la abstención del PP a la que en el Ejecutivo llegaron a mirar, pero se reservan el comodín de la presión a Alberto Núñez Feijóo ante la imprevisibilidad de socios como Podemos a esas alturas de la legislatura. En el Ejecutivo entienden que Génova ha girado en su discurso respecto al Gobierno de Benjamín Netanyahu. “No descarto que puedan entrar”, señalaba un miembro del Gobierno respecto a la decisión del PP para concluir que “han evolucionado en esta semana” respecto a sus posiciones. Llamativo ha sido el consenso entre los dos grandes partidos sobre la propuesta de paz para Gaza del presidente de EEUU, Donald Trump.

Otro de los ministros que han estado detrás de la redacción del decreto señalaba ante la incertidumbre sobre la votación su intención de “hablar con todos” los grupos. Sin embargo, en el PP suelen repetir que su papel no es el de acudir en “rescate” de Pedro Sánchez cuando está en apuros con sus socios. Además de que se profundizarían grietas en este asunto entre Génova y el sector más duro encabezado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Con todo, y ante la falta de apoyos entre sus socios, en el Gobierno no descartaban nada: “Vamos a ver si el PP se abstiene”.

La presión sobre los populares no le ha funcionado al Gobierno en otras ocasiones, como en el decreto ómnibus donde se incluyó la revalorización de las pensiones, más allá de servir para situar a los populares en contra de los intereses o posiciones de sus propios votantes.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, evitó el pasado miércoles, tras la Junta de Portavoces, avanzar la posición de voto del PP. Eso sí, avisó de que “si alguien de verdad cree que ese embargo va a evitar la matanza que está ocurriendo en Israel, es que no sabe de lo que habla”. Ya la pasada semana, los populares evitaron fijar posición a la espera de analizar a fondo el contenido del texto.

Además de Junts, entre quienes han confirmado su voto a favor se encuentran el PNV, EH Bildu, Coalición Canaria y Compromís. Para limar resistencias, sobre todo de los morados, en el Gobierno han propuesto tramitar el decreto como proyecto de ley para negociar enmiendas. Algo que no ha servido por el momento para seducir a Podemos, que respondieron con la petición de retirar el texto “y traer uno nuevo que sea un embargo de verdad".

Desde el Ejecutivo descartan esta vuelta de tuerca y defienden que su voluntad ha sido la de “ir al máximo”, pero reconociendo que “hay límites sobre qué se puede y no se puede hacer”. En esta línea, añaden a su favor que “vamos avanzando en la buena dirección” y que al mismo tiempo se sigue “empujando a nivel europeo”. La Comisión Europea también ha propuesto la suspensión parcial del Acuerdo de Asociación Comercial entre la Unión Europea e Israel.

Las dificultades técnicas para construir el armazón jurídico del decreto, con un nuevo sistema de códigos para los territorios ocupados en las aduanas o un blindaje ante las hipotéticas demandas de indemnizaciones de las empresas israelíes afectadas por ruptura de contratos ya hizo que se demorase su aprobación en el Consejo de Ministros.

Detenidos en la flotilla

Al margen del decreto de embargo, otros socios progresistas del Gobierno endurecieron su tono para exigir a Pedro Sánchez que se garantice la seguridad de toda la tripulación de la Flotilla tras su detención en aguas internacionales. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también reclamó celeridad para la liberación inmediata de los detenidos y calificó la intervención de la Armada israelí como un “crimen contra el derecho internacional”.

Sánchez, por su parte, al igual que el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, garantizó la protección diplomática para los nacionales españoles integrantes en la flotilla y avanzó que “vamos a estudiar todos los aspectos” en relación a la acción israelí en aguas internacionales. La Fiscalía ya ha incluido la interceptación de la 'Flotilla Global Sumud' en su investigación sobre los crímenes internacionales cometidos por las fuerzas israelíes en la Franja de Gaza.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents