Acto en el Congreso
El Rey entiende el "espíritu crítico" aunque pide a los ciudadanos admitir el recorrido "brillante" de España en los 47 años de Constitución
El Rey anima a tener "visión y perspectiva" para ver los logros conseguidos estas cuatro últimas décadas
Juan Carlos I no es invitado al acto y su imagen tampoco sale en una expo sobre la Carta Magna que organizó el Gobierno y supervisaron la Zarzuela y la Mesa del Congreso

Los reyes Felipe VI y Letizia en el acto institucional ‘Nuestra Constitución más longeva’. / José Luis Roca / EPC

El Congreso ha celebrado este martes que la Constitución se convertirá este viernes en la más longeva de la historia de España. En total, 47 años, dos meses y 15 días. Los Reyes han presidido el acto institucional y Felipe VI lo ha cerrado con un discurso en el que ha celebrado los logros conseguidos por la ciudadanía española en esas cuatro décadas largas y ha pedido a los españoles que tengan "visión y perspectiva" para disfrutar de ellos. Felipe VI considera que el "espíritu crítico" y la "legítima insatisfacción" no pueden impedir reconocer el esfuerzo de todos. "El camino recorrido por esta España constitucional ha sido brillante y el futuro no lo será menos, siempre y cuando lo sigamos escribiendo juntos", ha añadido.

La tribuna de invitados, en el Congreso, con José María Aznar y Carmen Calvo, en primera fila. / José Luis Roca / EPC
La recomendación llegó hacia el final del discurso después de admitir que se viven "tiempos difíciles e inciertos" que "hacen aún más visibles las imperfecciones". Sin embargo, no cree que se deba achacar a "una menor vigencia del ordenamiento constitucional", sino a ese "afán por seguir progresando" para tener cada vez más una "realización más plena" de los "principios y valores" que representan la Carta Magna. El discurso ha sido aplaudido por todo el hemiciclo en pie menos los cuatro diputados de Podemos, que solo se levantaron de sus escaños luciendo camisetas reivindicativas. Como era un día especial, la lista de invitados ha sido amplia: miembros del Ejecutivo, diputados y senadores, expresidentes del Gobierno y los 'padres de la Constitución' y una ausencia llamativa, la de Juan Carlos I.
El rey emérito no ha sido invitado a la ceremonia pese a ser el jefe de Estado en 1978, cuando se aprobó la Carta Magna. Su hijo tampoco le invitó en noviembre a los actos que organizó con motivo de los 50 años de la monarquía parlamentaria. Su imagen ni siquiera ha sido incluida en la exposición inaugurada este martes en el edificio del Congreso, titulada "Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades". Los Reyes la han visitado tras la ceremonia y han podido ver muchos episodios históricos vividos en torno a la Carta Magna, pero en ninguno aparecía el padre de Felipe VI. Según ha podido saber EL PERIÓDICO de fuentes parlamentarias, la Agencia Efe hizo una primera criba de fotografías de su archivo y se la pasó a la secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes (dependiente del ministro Félix Bolaños), que fue la que realizó una selección que después supervisaron tanto la Mesa del Congreso (con representantes de PSOE, Sumar y PP) como la Zarzuela. Nadie puso ninguna objeción.
El terrorismo de ETA
En su intervención, el jefe del Estado también ha subrayado el origen democrático de la Constitución, cuya legitimidad ha situado en "la voluntad del pueblo español libremente expresada en las urnas". Esa "credencial democrática", ha dicho, explica su duración y su capacidad para articular la convivencia política desde 1978. El Rey ha recordado que la Carta Magna no fue el proyecto de una parte contra otra, sino el fruto del "espíritu de concordia que impulsó el proceso constituyente".
Felipe VI ha defendido además el contenido material de la Constitución, a la que ha atribuido la consolidación de "la libertad, la igualdad, la justicia, la solidaridad, el pluralismo, unidad y la descentralización junto con la cohesión territorial". Esas ideas, ha señalado, son las que han convertido el texto de 1978 en el marco de la convivencia democrática y han permitido a varias generaciones crecer dentro de un sistema de derechos y libertades.
El Monarca también ha apelado a la memoria del terrorismo y a quienes se movilizaron contra la violencia, al recordar el asesinato del profesor Francisco Tomás y Valiente por ETA y las manifestaciones ciudadanas con las manos pintadas de blanco. Aquellas movilizaciones, ha dicho, expresaron un "no" a la violencia, al terror y a la barbarie, y representaron los valores constitucionales que han sostenido el sistema durante décadas.