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Escapada

No son Las Maldivas aunque lo parezcan: el paraíso portugués a dos horas de Sevilla con arena blanca y aguas cristalinas

Las 'Maldivas portuguesas' son un destino accesible tras la gratuidad de la autovía del Algarve, ideal para disfrutar de la naturaleza

Maldivas Armona

Maldivas Armona / El Correo

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Claudio Guarino

Claudio Guarino

Sevilla

A apenas dos horas de Sevilla se esconde un destino sorprendente, rodeado de paisajes naturales que recuerdan a los rincones más remotos del océano Índico. La Ilha de Armona, situada en pleno Algarve, destaca por sus extensas lenguas de arena clara y sus aguas transparentes, teñidas de múltiples tonalidades azules. Vista desde el aire, la isla ofrece una imagen espectacular, con playas casi vírgenes, fauna autóctona y peces nadando junto a la orilla. Un pequeño paraíso portugués, conocido por muchos como las 'Maldivas portuguesas', mucho más cerca de lo que parece.

Ilha de Armona

Isla de Armona, Algarve portugués. / El Correo

A tan solo 15 minutos en barco (ferry o taxi acuático) de la encantadora localidad pesquera de Olhão emerge esta inesperada isla de aguas poco profundas e indiscutiblemente paradisíacas en las que resulta inevitable animarse a bucear, a navegar a vela, a practicar el windsurf o pasear en kayak entre peces que llegan a la orilla y camaleones que toman el sol tranquilamente. Llegar a Ilha de Armona es detener el tiempo en la calma, los paseos de pies descalzos, la comida que sabe a mar y a huerta y el sol que te dora la piel sin prisa.

No olvides que desde el pasado 1 de enero de 2025 la autovía del Algarve (A22 portuguesa), la carretera que comienza tras cruzar el Puente Internacional del Guadiana en Ayamonte, es gratuita para todos los conductores. Así que cruzar al país vecino no te costará nada y merece de veras la pena.

Situada en el Parque Natural de la Ría Formosa, Armona y las pequeñas islas que la salpican son un despliegue de instantáneas inesperadas, luz increíble y una serenidad que solo se espera en archipiélagos remotos. Desconectar del bullicio una vez puesto un pie en este lugar resulta casi automático, pues si hay algo que define a Armona es su carácter desenfadado, pausado y encantadoramente portugués. Un destino exclusivo a un par de horas de casa en el que contagiarse por unos días del ritmo relajado al que se vive en esta belleza de lugar.

El entorno lo dibujan caminos de arena que se van dibujando con el viento, casas de una sola altura y un mar que lo envuelve todo de belleza. El turismo no se ha atrevido a romper el hechizo y para pasar la noche aquí las opciones son casas en alquiler y un camping.

Olhão: la ciudad cubista

Al otro lado del agua cristalina, tras una breve travesía en barco, late la pintoresca Olhão. Este antiguo pueblo de pescadores, que aún vive con la mirada puesta en el mar como sustento, es una parada perfecta para tomar el pulso al verdadero Algarve. Puertas color turquesa, flores de colores y vida en calma junto al mayor puerto pesquero de la región.

Maldivas Olhao

Vista aérea de la ciudad de Olhao. / El Correo

Perderse entre sus calles empedradas y sentarse a degustar cualquiera de las recetas que rinde homenaje a sus pescados y mariscos frescos es estar de vacaciones y apreciar cada detalle de la riqueza patrimonial del sur de Portugal. Unas huevas de pulpo secas o un bocado de corvina serán el mejor aperitivo de tu vida. Y no es broma. La arquitectura popular, las plazas, las artesanías… o pasar una mañana en el mercado de Olhão, situado en un edificio de inspiración árabe, es empaparse de los sabores y los olores algarvíos, por no hablar de que probarás los mejores dulces. Observar los rincones de su precioso barrio de pescadores es entender los característicos tejados planos de sus casas, unas azoteas que le han dado el nombre de ‘Ciudad Cubista del Algarve’.

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