Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gastronomía

Un vino con… Mónica Rosón, perfil auténtico y creativo del vino en las redes sociales

De Miss Sevilla en 1996 a ser una de las mejores comunicadoras del vino en los premios VinoInfluencers Awards en 2024

Un Vino con... Mónica Rosón

Jorge Jiménez

Carlos M. Montero

Carlos M. Montero

Sevilla

Conozco a Mónica desde que llegué a Sevilla. Creo recordar que coincidí con ella la primera vez en un evento de Bodegas Luis Cañas y, desde entonces, he tenido la suerte de entrar en su vida, como amigo, y ella en la mía como fuente de inspiración cuando necesito pedir consejo. Una de esas incondicionales que me gusta tener cerca y con la que he compartido momentos buenos y malos. 

Nos citamos en Lama La Uva, un templo del vino que hay justo detrás de Las Setas y donde nos recibe Ana Linares, su propietaria. Otra mujer, de esas a las que admiro, a tener muy en cuenta en el mundo del vino en Sevilla. Nos sirve dos manzanillas de Sanlúcar y empezamos nuestra charla. Hacía algunas semanas que no nos veíamos. Compartimos escenario en El Real de la Jara y fue todo un honor para mí. Con Mónica comparto también nuestra pertenencia, como Académicos por Sevilla, a la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo. El caso es que, después de ponernos al día y contarnos nuestras penas mutuas, empezamos la entrevista.

Mi invitada de hoy pasa su infancia en Utrera y con tan solo dieciséis años es fichada por Raquel Revuelta para su agencia de modelos. Me dice Mónica que, una niña con esa edad, en aquellos años, no era lo mismo que en nuestros días. Inocente, pero valiente, pronto empieza a destacar en la agencia hasta el punto de ser nombrada la mujer más guapa de Sevilla en 1996. Miss Sevilla. Esto no calma sus ganas de seguir creciendo y le abre puertas en el sector de la belleza donde se sentía inmensamente cómoda desarrollando su labor profesional en un campo atractivo, a la par de complicado y tremendamente competitivo.

Sin embargo, por encima de la profesión, las prioridades de Mónica tienen nombre y apellido: Pablo y Guillermo, sus hijos. Dos hombres ya que han sido el centro de su vida desde que nacieron y que han ido marcando el rumbo que iba adquiriendo su vida en cada momento. Habla con tremendo orgullo de ellos, no es para menos. Les conozco y no le falta razón. Es una auténtica madre coraje, luchadora y trabajadora, que ha compatibilizado su formación y su trabajo con el día a día de ellos, cuando eran pequeños, y ahí sigue. Me confiesa que los ha puesto por delante de todo y de todos, pero no hacía falta que me lo dijera porque yo lo he vivido de primera mano.

Me confiesa que siempre ha sido bastante comilona, pero también muy gourmet. Desde pequeña, cuando llegaba a su casa del colegio, ya le decía a su madre qué iban a comer sólo con el olor que percibía desde el portal. Desde siempre le ha gustado el vino así que, he aquí la combinación perfecta: buena nariz y pasión por el vino. Esta afición decidió profesionalizarla en Valladolid, con los ánimos de Rafa Bellido, presidente de los sommeliers de España, y es aquí donde vuelve a aparecer de nuevo esa niña resiliente y ambiciosa, que se hizo con el título de Miss Sevilla con tan solo diecinueve años, no sólo para titularse, sino para ser la mejor de su promoción, incluso con Premio de Excelencia.

Sin embargo, este proceso no ha hecho más que comenzar. Continúa formándose, no sólo en vinos, sino en gastronomía en general y abre el perfil de @lacataora en redes sociales. Detecta un vacío en la forma de comunicar los vinos que, entiende, ella pueda llenar. Pronto se convierte en objetivo de empresas allá por donde va hasta tal punto de, en su periplo ibicenco, lloverle las ofertas de trabajo.

Sin embargo, el destino quiere que, otra vez, Mónica deje su actividad profesional donde estaba establecida y regrese a Sevilla. Vuelve a dar otro giro su vida, como tantas otras veces, y toca volver a empezar, pero ¿quién dijo miedo? Es capaz de sacar lo mejor de ella misma y hasta presentarse a MasterChef4 donde coincide en el duelo final para acceder al programa con el gran Daniel del Toro que fue quién, ala postre, terminó participando en esa edición, pero donde surgió un envidiable amor profesional que, a día de hoy, sigue manteniendo formando una dinámica pareja en el escenario de cualquier rincón que se precie.

Mónica sigue guardando en su corazón su etapa de modelo y se cuida como nadie con rutinas de entrenamiento que la hacen mantenerse en forma y seguir desfilando en SIMOF cada año, cosa que le quita ese gusanillo de su juventud. Sin embargo, mi amiga hoy es una de las mejores sommeliers de España, no cabe duda, y de las mejores comunicadoras que conozco. Eso por encima de todo. Es esa capacidad de adaptarse a las circunstancias la que la ha curtido en mil batallas y donde siente la necesidad imperiosa de tener que ir demostrando constantemente sus cualidades, pero ahí está ella. Pero, sin duda, la madre de todas las batallas ya la tiene ganada desde hace tiempo. En esta guerra de la que les hablo ahora no tiene nada que demostrar porque ya lo lleva haciendo desde hace años: tienen mucha suerte Pablo y Guillermo teniéndote cerca…

Tracking Pixel Contents