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Recomendación

Restaurante Esturión: gastronomía desde Coria del Río al resto del mundo

El río Guadalquivir sirve como escenario natural privilegiado para ofrecer unas vistas únicas

Restaurante Esturión, en Coria del Río

Restaurante Esturión, en Coria del Río / Guillermo Mendo

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Carlos M. Montero

Carlos M. Montero

A lo largo de la historia, Coria del Río ha sido testigo de excepción del paso por su orilla de pueblos que, como en el caso de los japoneses, no solo se enamoraron de su entorno privilegiado, sino que además decidieron quedarse a vivir aquí y echar raíces. Desde esta carretera fluvial que es el Guadalquivir, se pueden contar hazañas y gestas de la humanidad en forma de conquistas y descubrimientos.

Los primeros pobladores de Coria ocuparon el Cerro de San Juan hacia el 2600 a. C. En esta zona se han encontrado herramientas del Calcolítico, de la Edad del Bronce y de la época ibérica. La zona fue ocupada por los Fenicios, que crearon un puerto en esta zona del río, dotado de una factoría comercial, y por los Tartessos. Durante la etapa romana fue tan importante que tuvo el privilegio de acuñar una moneda propia. Tras la conquista musulmana de Hispania en 711 pasó a llamarse Qawra. En los siglos IX y X vivió varias incursiones normandas y en 844 el pueblo fue invadido por los vikingos, que instalaron su campamento algo más al norte, en Tablada.

Sillones con vistas en Esturión

Sillones con vistas en Esturión / Esteban Colour

Tras la Reconquista cristiana del valle del Guadalquivir en el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio decidió repoblar con ciento cincuenta familias esta zona. A partir del siglo XV la ciudad vive un periodo de prosperidad que aumenta cuando Sevilla gana la consideración de Puerto de Indias a comienzos del siglo XVI. Pero sin duda una de las épocas, no quizás de máximo esplendor, pero sí de mayor popularidad fue en el siglo XVII cuando el samurái japonés Hasekura Tsunenaga recalaron aquí. Desde entonces, Coria y Japón se unen en una amistad fraternal que trasciende fronteras.

Siglos, muchos siglos viendo pasar por su puerta nuestra historia. Eso es lo que pensé cuando llegué a Esturión, el restaurante de hoy. El acceso desde Sevilla es fácil y no le llevará más de quince minutos. La primera y grata sorpresa es que tienen un parking privado por lo que, aparcar, deja de ser un problema. Al salir del coche un profundo olor a mar me invadió y, por un momento, mi cabeza se trasladó a Sanlúcar de Barrameda, no me pregunten por qué.

La entrada es elegante e invita a disfrutar de una experiencia culinaria en un ambiente acogedor y relajado. Su interior, diseñado con estilo y comodidad, ofrece espacios perfectos para comer o cenar en familia o con amigos. El espacio Aljaima es una elegante carpa situada en la zona exterior en el entorno natural de Esturión. Un espacio convertido en jaima donde disfrutar de todas las comodidades de un restaurante en medio de la naturaleza.

Sushi coriano en Esturión

Sushi coriano en Esturión / C.M.

Otro espacio es La Choza, donde se mezcla el ambiente rústico que aporta la madera con el entorno natural al aire libre de la terraza exterior para quienes buscan un lugar con personalidad. El Salón Esturión y su amplía cristalera con vistas al río lo hace mágico y sus grandes dimensiones lo convierten en el lugar perfecto para grandes reuniones familiares o de empresa. El Salón Guadalquivir es un espacio interior con una amplia cristalera con vistas exclusivas al Guadalquivir donde podrán disfrutar de privacidad y comodidad. Y el Salón Merlina es exclusividad y privacidad en estado puro. Este salón dispone incluso de su propia terraza privada donde disfrutar de las vistas al Guadalquivir.

Pero es en la gran terraza donde se vive el verdadero momento de éxtasis. Con inmejorables vistas al río donde pueden incluso tocar el Guadalquivir con la mano, aquí pueden disfrutar de una puesta de sol única y relajante en un entorno naturalmente hermoso.

Carpaccio de salmón del Esturión

Carpaccio de salmón del Esturión / C.M.

A este paraje natural envidiable se le suma una carta más que completa con una gastronomía que está claramente a la altura del espacio, con todo lo que ello implica. En cuanto a los entrantes fríos, destacaría la ensaladilla de gambón al ajillo, exquisita; el foie, servido con pan tostado; y el aguacate y las anchoas con su aliño secreto. En los entrantes calientes, probamos un imprescindible tradicional de la zona: el albur en adobo. Las croquetas o las patatas arrieras, junto con las bravas, elaboradas con tomate frito de Los Palacios son otros de los imprescindibles.

Tosta de atún y mayonesa de trufa

Tosta de atún y mayonesa de trufa / C.M.

Guiños a la cultura japonesa con sashimi; a la cocina fusión con una especie de ceviche peruano, exquisito, elaborado con corvina; y tanto en el sashimi como en las tostás, como no podía ser de otra forma, el albur que es seña de identidad del Guadalquivir por estos lares. Un amplio abanico de arroces (el de pato es un obligado probarlo) y su selección de carnes y pescados conforman una carta más que atractiva de la que disfrutar y olvidarse de dónde está para dejarse llevar por la mezcla de historia, entorno, paisaje y sabores auténticos.

Solomillo de cerdo bridado en bacon y salsa de mostaza antigua

Solomillo de cerdo bridado en bacon y salsa de mostaza antigua / C.M.

Mientras el sol se desliza hacia el horizonte y los últimos reflejos dorados juegan en las aguas del Guadalquivir, el restaurante nos invita a permanecer un poco más. Cada plato, elaborado con una delicadeza casi ceremonial, se complementa con una panorámica que parece pintada a mano: el río, con su corriente tranquila, y las luces de la ciudad que comienzan a encenderse, crean una postal en movimiento. Es en ese encuentro entre buena cocina, buen servicio y un paisaje que respira historia donde se revela el verdadero alma del lugar: una experiencia que alimenta los sentidos y deja una promesa de regresar. En este rincón, junto al agua, cada visita se transforma en un recuerdo, y cada bocado sabe a propio, a cercano, a hogar.

Restaurante Esturión

Dirección: c/. Batán, S/N. 41100 – Coria del Río (Sevilla)

Parking privado

Teléfono: 955 23 56 44

Web y reservas: esturion.es

Carta: https://esturion.es/wp-content/uploads/2015/07/Carta_Vertical_Esturion.pdf

RRSS: @esturion_restaurante_catering

Ticket medio: 35€

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