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Guerra en Oriente Medio

Máxima tensión en el estrecho de Ormuz con el ataque contra tres buques cargueros

"Preparaos para precios del barril de petróleo de 200 dólares, porque el precio del petróleo depende de la estabilidad regional, y vosotros la habéis desestabilizado", ha amenazado este miércoles Teherán

Express Rome, de propiedad israelí y que enarbola bandera liberiana, y el portacontenedores Mayuree Naree

EEUU afirma haber destruido 16 barcos minadores de Irán y el Reino Unido reporta un ataque a un carguero

Sara Fernández

Adrià Rocha Cutiller

Adrià Rocha Cutiller

Estambul

La tensión en el estrecho de Ormuz se ha elevado este miércoles hasta niveles máximos desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, con el ataque a tres cargueros. Irán ha admitido haber disparado contra dos de ellos. Además, el Ejército de EEUU ha asegurado haber destruido 16 barcos mineros en la misma zona y ha pedido a los civiles que se alejen de las instalaciones portuarias civiles desde donde las fuerzas navales de Irán realizan ataques. Este paso estratégico, cerrado casi por completo por una Teherán que amenaza con atacar todo barco comercial que intente cruzarlo, es un punto clave del tráfico mundial de petróleo: cerca del 20% de todo el comercio de crudo global pasa por Ormuz.

Los barcos atacados este miércoles tenían bandera tailandesa, japonesa y de las Islas Marshall. Tres miembros de la tripulación del carguero tailandés han desaparecido, según Bangkok. Irán ha asegurado haber atacado ese barco con "varios cazas".

"Preparaos para precios del barril de 200 dólares, porque el precio del petróleo depende de la seguridad regional, y vosotros la habéis desestabilizado", ha dicho este miércoles el portavoz del comando militar iraní, Ebrahim Zolfaqarí, quien ha asegurado, también que la República Islámica empezará a atacar intereses económicos y bancarios de Estados Unidos e Israel, tras el bombardeo durante la madrugada de este miércoles contra un banco en Teherán.

Desde el inicio de la guerra, al menos 17 cargueros han sido atacados en el estrecho de Ormuz. Durante este tiempo, además, Irán ha bombardeado constantemente estaciones petrolíferas y de exportación de crudo en todos los países del Golfo. La última víctima ha sido Omán, con un ataque contra torres de almacenaje de petróleo este miércoles.

"Vamos muy adelantados. Hemos hecho más daño del que realmente creíamos posible, incluso en un plazo inicial que teníamos de seis semanas. La guerra puede acabar pronto. Prácticamente, no nos quedan más objetivos que atacar", ha asegurado este miércoles en una breve entrevista con 'Axios' el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un más que probable nuevo intento de calmar los mercados, que temen por encima de todo un conflicto largo que paralice el comercio de crudo mundial.

Por su parte, el Ejército de EEUU anunció la noche del martes la destrucción de 16 buques minadores iraníes cerca del estrecho de Ormuz, tras recibir reportes de que Teherán estaba colocando explosivos submarinos en el paso marítimo. Y este miércoles emitió una alerta a la población iraní para que evite "todos los puertos desde donde las fuerzas navales iraníes están operando". Según el Comando Central de EEUU (Centcom), el régimen está utilizando instalaciones portuarias civiles para llevar a cabo "operaciones militares que amenazan la carga marítima internacional".

La República Islámica aguanta

A pesar de ser atacada con todo —y de verse superada militarmente— cada vez son más las voces en Washington y Tel Aviv que consideran probable que la República Islámica sobreviva esta guerra, a pesar de los múltiples anuncios de Trump en el pasado en los que aseguró que su objetivo era provocar la caída del régimen iraní.

En el momento de lanzar la ofensiva, el sábado 28 de febrero, Israel consiguió asesinar gran parte de la cúpula militar iraní, además del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.

En el lugar del ataque estaba su hijo y ahora nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, "herido levemente", según han admitido este miércoles funcionarios anónimos persas. En el ataque sí murieron, sin embargo, las mujeres de Alí y Mojtaba Jameneí, además de un hijo del nuevo mandatario, de 56 años.

Mojtaba, a pesar de haber sido escogido el domingo, no ha dado ningún discurso ni ha aparecido en público, lo que ha multiplicado las especulaciones sobre su estado de salud.

"Ha llegado la fase final de nuestra lucha", ha declarado este miércoles el hijo del último shah, Reza Pahlaví, quien ha intentado erigirse en los últimos meses como líder de la oposición iraní en el exilio y como alternativa a la República Islámica. Su popularidad dentro de Irán es, sin embargo, muy limitada.

"Apartaos de las calles y quedaos en casa. No vayáis al trabajo. Esperad mi llamamiento final para salir", ha continuado Pahlaví. Hasta la fecha, durante los últimos 12 días de guerra, las calles de Irán se han mantenido vacías de protestas en contra del Gobierno iraní, que ha asegurado que tratará a todo manifestante como un "enemigo nacional".

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