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Tensiones regionales

Los insultos de Milei a Lula desafían los fuertes lazos económicos entre Argentina y Brasil

La intervención del ultraderechista en los asuntos internos brasileño responde a las necesidades de Trump de impedir la reelección del presidente izquierdista

Brasil llama a consultas a su embajador en Argentina tras ofensas proferidas por Milei

Brasil llama a consultas a su embajador en Argentina tras ofensas proferidas por Milei

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Abel Gilbert

Abel Gilbert

Buenos Aires

El agravio es como el aire para Javier Milei. Lo respira. Según un informe de enero pasado del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), desde que asumió la presidencia el 10 de diciembre de 2023 publicó más de 16.800 mensajes con insultos en la red social X. Durante la última asamblea legislativa, en marzo, lanzó un improperio cada 100 segundos. Milei no distingue entre situaciones ni interlocutores. La jerga de la afrenta tiene también sus capítulos internacionales. Le ha sucedido con los presidentes Gustavo Petro, Gabriel Boric y Andrés Manuel López Obrador. Semanas atrás, se paseó por Madrid con su lengua suelta y acaba de ocurrir lo mismo en San Pablo. El ultraderechista fue a apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, y llamó a su adversario y actual presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, de todas las mañas maneras posibles: "ladrón", "presidiario", "corrupto", "basura socialista" y "zurdo de mierda". La incontinencia verbal es parte de su estilo. Pero Milei, han señalado analistas de ambos países, solo puso la voz para que grite el gran ventrílocuo: Donald Trump. El presidente de Estados Unidos no quiere la reelección de Lula y el anarco capitalista puede funcionar en estos meses como uno de sus más estridentes portavoces.

"Ustedes vieron la payasada que hizo aquí el presidente de Argentina. Yo no dije nada, porque mi relación es la de un jefe de Estado. No voy a entrar en un intercambio de palabras con esa cosa", dijo el presidente brasileño este jueves durante un acto partidario. "Aprendí muy pronto que no soy ni mejor ni peor que nadie. Quiero estar en igualdad de condiciones. Y mientras yo sea presidente y esté vivo, nadie de afuera se va a entrometer en las elecciones brasileñas", añadió, sin dejar de recordar cuánto le gusta el pueblo argentino. No deja de llamar la atención a los analistas el tono de los agravios destinados al presidente del país que es el principal socio comercial de Argentina, con el cual, desde mediados de la década de los ochenta, inició un proceso sostenido de acercamiento que puso fin a recelos y rivalidades regionales.

Fuertes lazos comerciales

El intercambio comercial entre Argentina y Brasil en 2025 alcanzó los 31.195 millones de dólares, un 12% superior al año precedente. Las cifras del primer semestre de 2026 informan de un flujo de 13.803 millones de dólares, con un saldo negativo para Argentina de unos dos mil millones de dólares. Milei, tan afecto a las estadísticas, no repara en ellas al momento de tensar sus vínculos con Lula por motivos ideológicos. El vicepresidente Gerardo Alckmin fue uno de los primeros en advertir que esa "grosera actitud" es perjudicial para los intereses de Argentina. "Trump puede ganar o perder en noviembre. No lo sabemos. Pero arriesgar la relación con el principal socio comercial de Argentina, cuando todas las encuestas muestran una mejora considerable de Lula, no parece el movimiento más prudente", señaló al respecto Ignacio Fidanza en La Política Online.

El bolsonarismo funciona de manera simétrica. En un reciente editorial, el diario paulista Folha aseguró que una de las "actividades favoritas" del clan es "actuar en contra de la soberanía y el interés nacional". El hijo del expresidente de Jair Bolsonaro, actualmente preso por liderar una tentativa de golpe de Estado contra Lula, facilitó la intervención de Milei en suelo brasileño y, de inmediato, la Secretaría de Relaciones Exteriores convocó al embajador de Argentina, Daniel Raimondi, y al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, para que dieran explicaciones. "Con sus diatribas (Milei) se ridiculizó a sí mismo y dañó las relaciones internacionales". Fue, añadió la publicación, una "ópera bufa" sin consecuencias favorables para Bolsonaro.

Doctrina "DonRoe"

La reciente encuesta de la consultora Atlas muestra que Lula le sigue llevando siete puntos de ventaja en el segundo turno de octubre. Los medios de prensa brasileños consignan que el Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) evaluará el rumbo de la relación con Milei para decidir el regreso de su representante diplomático a la capital argentina. Por el momento, no se ha fijado una fecha para que el embajador Bitelli reanude sus funciones en el país vecino. El ministro de Exteriores argentino, Pablo Quirno, descartó una ruptura y evitó nuevos ataques frontales. En Buenos Aires existe no obstante la sensación de que el anarco capitalista volverá a sus andadas.

Al retornar de San Pablo, Milei se mantuvo fiel a su estilo e insultó al exministro de la Producción peronista, José Ignacio de Mendiguren, en medio de la Exposición Rural que organizan los grandes productores agropecuarios. "¡Vos, sí, ladrón!", comenzó a gritarle. Luego firmó un decreto que modifica la ley de Migraciones y establece la prohibición de ingreso al país y eventual expulsión de extranjeros que "propaguen mensajes de odio", o formen parte de una "campaña anti-argentina" que, de acuerdo con el ultraderechista, provino de los Gobiernos opositores de Brasil y México, más el Partido Demócrata de Estados Unidos.

"¿Cuándo dar vergüenza dejó de dar vergüenza?", se interrogó Jorge Fontevecchia, director del diario Perfil, sobre la actitud complaciente de varios ministros argentinos con las invectivas del presidente. "Más allá de sus convicciones personales, terminan defendiendo insultos o descalificaciones que probablemente ellos mismos no habrían pronunciado ni justificado pocos años atrás". Esa indiferencia se abre a otras explicaciones. "Un alto funcionario del Gobierno aseguraba ayer que el alboroto de Javier Milei en Brasil, durante el furioso fin de semana último, fue una sobreactuación del presidente argentino por una sugerencia de Donald Trump para que ayude a la familia Bolsonaro en el país vecino y perjudique al actual mandatario brasileño Lula da Silva", señaló Joaquín Morales Solá, columnista del diario La Nación. Carlos Pagni, otro de los columnistas de La Nación tampoco tuvo dudas de que se trata de "una ofensiva alineada" con la "doctrina Donroe", como le gusta llamar a Trump la actualización de la "Doctrina Monroe" del siglo XIX que sienta las bases de las aspiraciones regionales de Washington. EEUU ha redoblado las sanciones comerciales contra Brasil como parte de su política de desgaste.

Así lo entiende también el Gobierno mexicano, atento al curso de las tensiones bilaterales entre Brasil y Argentina. Para la administración de Claudia Sheinbaum las elecciones brasileñas son cruciales. Una eventual derrota en las urnas de Lula supondría para México un aislamiento regional de proporciones, y ese fue uno de los motivos por el cual la propia presidenta reaccionó con desagrado a la intervención de Milei en los asuntos del país vecino. La creencia de que los actos de Milei son algo más del fruto de su iracunda espontaneidad la comparte con Brasil. Esa ha sido la misma percepción de Xi Jinping. El líder chino expresó su apoyo a Lula y recordó que Brasil tiene derecho a resistir intervenciones externas en su política interior. "China valora altamente el estatus internacional de Brasil y su importante influencia".

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