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Opinión | Cartas a Marina

Sevilla

La estafa feriante

Portada de la Feria de Abril de Sevilla 2025.

Portada de la Feria de Abril de Sevilla 2025. / Jorge Jiménez / ECA

Como si fueran tontos de capirote -no pasa nada por reconocerlo, algunos lo somos-, el exalcalde de Tomares le ha tomado el pelo a una mayoría de sevillanos con la cantinela de que una feria de siete días no había cuerpo que lo aguantase ni bolsillo que lo resistiera. ¡Vaya pordió! Un señor venido desde el Aljarafe diciéndole a los sevillanos cómo deben vivir su fiesta. Sin embargo, a tenor de los resultados, cualquiera podría pensar que José Luis Sanz no tiene palabra ni respeta a los sevillanos.

La estafa feriante de Sanz ha sido asegurar la prefería en exclusiva para los caseteros, costeada con el dinero de los sevillanos que no disfrutarán del Real de Los Remedios ni el viernes, ni el sábado ni el domingo anterior al encendido de la portada

La realidad es que, en poco tiempo, la Feria de sábado a sábado había calado. Sin embargo, Sanz recurrió al mismo instrumento que Espadas para llevarse el gato al agua: sometió la duración de la Feria de Abril a una consulta im-popular que, ajustadamente, ganó el modelo corto. Después se ha sabido que el sistema falló más que una escopeta de feria, valga la redundancia, y hasta las asociaciones de consumidores pusieron en duda la legitimidad de los resultados. El caso es que el modelo volvió a la antigua usanza: prueba del alumbrado el lunes por la noche, siendo el martes laborable, y fuegos el domingo posterior. Eso sí, con un festivo en medio.

Sin embargo, la estafa feriante de Sanz ha sido asegurar la prefería en exclusiva para los caseteros, costeada con el dinero de los sevillanos que no disfrutarán del Real de Los Remedios ni el viernes, ni el sábado ni el domingo anterior al encendido de la portada. El exalcalde de Tomares dijo, a boca llena, que no impedirá lo que se ha hecho toda la vida: que los propietarios puedan disfrutar de sus privilegios mientras que el resto, los convidados, tendrán que esperar a que los señores hayan disfrutado privadamente de lo que se paga con el dinero de todos. Dicho en román paladino, que a los sevillanos nos han recortado días de Feria, pero que, hombre, vamos a asegurar la luz, el agua, la seguridad y otros servicios que se abastecen con recursos públicos para que no se pierda el arroz del sábado de pre-feria y la copita de los socios el domingo por la tarde.

En política, la honestidad es un valor en retroceso. A la hora de votar, cada persona debería preguntarse para quién gobernará el elegido o la elegida. Y esto sirve para el caso de la Feria, para los apartamentos turísticos o para la distribución de los recursos en limpieza y seguridad en los barrios de la ciudad.

En política, la honestidad es un valor en retroceso. A la hora de votar, cada persona debería preguntarse para quién gobernará el elegido o la elegida. ¿Gobernará intentando procurar el mayor beneficio para la mayoría o gobernará asegurando los privilegios de una minoría? ¿Será un gobierno de compadres o será un gobierno que gestione con seriedad los asuntos públicos? Y esto sirve para el caso de la Feria, para los apartamentos turísticos o para la distribución de los recursos en limpieza y seguridad en los barrios de la ciudad.

La estafa feriante de Sanz se suma a la de “en Sevilla no cabe un piso turístico más” mientras se recalifican usos urbanísticos para convertir geriátricos en hoteles y se conceden licencias de apartamentos turísticos sin parar -en el último año, el número de alojamientos se ha incrementado en 500 pisos más, que se dice pronto-; se suma a la estafa de la limpieza, donde la basura se acumula en el centro y en los barrios sin que nadie remedie la plaga de ratas; y se suma a la estafa de la vivienda, ofertando pisos protegidos a 200.000 euros. Quizá deberías preguntarnos cuándo dejaremos de votar a estafadores.

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