Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Oído, visto, leído

Sevilla

Estulticias varias

La familia de la tele

La familia de la tele

1.-. Los wasaps del móvil de Ábalos publicados por El Mundo nos sirven para ver que los mensajes entre políticos son igual de insulsos que los que nos enviamos el resto de los mortales. Lo que el ex -numero dos le decía a su jefe minutos antes de ser decapitado muestra que era un humano más: un subordinado diciéndole que había estado fenomenal en su última entrevista en televisión, o dando respuestas con asentimientos gratuitos sobre cualquier cosa. Uno ordena y el otro obedece. No hay chicha, el poderoso ministro de transportes no pone un pero, nunca. Pero los mensajes alimentan el alma de portera que todo español tiene. El punto y aparte lo ha puesto la frase que el presidente dedica a Pablo Iglesias (“lo que tiene no es maldad, es estulticia”). Primero le tenía miedo, al día siguiente le nombró vicepresidente y finalmente iba diciendo que era bastante idiota. Pero lo más novedoso es el uso de la palabra “estulticia”. No sé, yo creo que uno puede usar esa palabra en unas sentidas memorias escritas de tu puño y letra, o en una entrevista personal y televisada con Jorge Javier Vázquez, pero no en una conversación de wasap con un amigote. Salvo, claro está, que seas César, Alejandro Magno o Napoleón y le susurres a tu caballo -antes de iniciar la batalla final y mirando al horizonte- que hasta dónde llega la idiotez humana, pero mejor y de manera más culta. No sirve para cosas prosaicas. Yo probé el otro día con un amigo, “pero cuánta estulticia tienes, Antoñito”, le dije. Me sonrió, ufano, y me pagó el café.

2.- El Real Madrid es pasado a cuchillo por las hordas de los jovenzuelos blaugranas y el planeta blanco muestra signos de nerviosismo. Parece que va a comprar medio mundo con tal de hacer que sus aficionados se olviden de una temporada para olvidar donde no han tenido defensa, tampoco centro del campo y el ataque ha sido anárquico. Florentino, Real Madrid TV, el Marca, andan como vaca sin cencerro y pidiendo la hora de una temporada en la que no han jugado a casi nada y han perdido los cuatro partidos contra su principal rival. Parece que viene ciclo culé. El cuchillo de Raphiña o los latigazos combados de Lamine, acompañados de Cubarsí, Fermín, Balde y otros, más un alemán desinhibido que se atreve a defender a M,Bapée en el medio campo les ha hecho jugar el mejor partido de la década en Europa, ganar la copa y la liga y también borrar el eterno relato merengue e imponer con un mazo el suyo propio. Como Boabdil, Roncero (estulticia total) llora y se lamenta por las esquinas lo que el Madrid no ha sabido defender con Lucas Vázquez.

3.- La familia de la tele tiene nubarrones de divorcio. Por si fuera poco con el debate sobre en qué mala hora una televisión pública tiene que meterse en este engendro, los problemas de su inauguración, la baja audiencia o las quejas de los trabajadores del ente, la último que le faltaba es que Belén Esteban dijera en riguroso directo y con todo el dolor de su amplio corazón a ese periodista enorme que es María Patiño que el programa no había quien lo entendiera, que nadie sabe lo que tiene que hacer y que todo estaba hecho con los pies. Yo creo que estuvo a punto de acabar diciendo “y aquí lo que hay es mucha estulticia, María”. Pero como Belén tiene esa inteligencia natural que es la envidia de Europa, se frenó. Menos mal, Belén, menos mal.

4.- Carlos Alsina no tiene ni la chulería bronca y cavernosa de Carlos Herrera ni el progresismo a veces partidista de Angels Barceló, pero es el que mejor pregunta de todos. Alsina pregunta pero no acorrala, y opina pero trata de no sentar cátedra. Usa una ingenuidad que lo mismo pone en un brete a Ayuso que incomoda a Bolaños. Esta semana estuvo en El Hormiguero con Pablo Motos (un poco estulto, a veces: la política no es los suyo). Alsina estuvo bastante más tranquilo que su interlocutor, ansioso de que asintiera a sus escoradas preguntas. Pero Alsina es educado, no enciende las conversaciones y trata de repartir con criterio. Contente, Pablo, contente, le dijo con el lenguaje del cuerpo y su tono sosegado. Tal y como está el patio, se agradece.

La tendencia de La Resistencia es a la baja (demasiada jerga en algunos momentos, demasiado escatología en otros. A los mayores de cincuenta nos van echando poco a poco de algunos sitios, para que nos vayamos preparando), pero aún consiguen buenos momentos de irreverencia y de humor que está bien que se puedan ver en el “prime time”. El pasado miércoles se juntaron el rapero Kase O y Albert Plá para ser entrevistados y posteriormente cantaron “Todo me va tan bien”. Buena letra, sencilla y llena de ironía….

Tracking Pixel Contents