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Opinión | Tribuna

Sevilla

Zona Franca de Sevilla: un espacio sin fronteras

La Zona Franca está reactivada, con una hoja de ruta definida y realista para atraer inversiones

Zona franca del Puerto de Sevilla.

Zona franca del Puerto de Sevilla. / Jesús Barrera / Archivo

Tras algo más de un año al frente de la Zona Franca de Sevilla, estos últimos días del calendario anual son idóneos para hacer balance. Y el balance es concluyente: hoy podemos afirmar que la Zona Franca está reactivada, con una hoja de ruta definida y realista para atraer inversiones, dinamizar la economía, reforzar la competitividad y, en consecuencia, generar empleo.

Cerramos un año intenso en el que hemos renovado nuestra identidad corporativa. No ha sido solo un ejercicio de imagen, sino el reflejo de una nueva etapa. Una etapa en la que hemos tejido redes y alianzas con los actores imprescindibles del ecosistema económico e institucional, convencidos de que la colaboración es la base para impulsar la marca Sevilla como referente industrial, empresarial y económico en el sur de España. La Zona Franca no puede –ni debe– caminar sola.

La Zona Franca de Sevilla es hoy un espacio empresarial de excelencia, ubicado en un entorno logístico privilegiado como es el área industrial del puerto. Su vocación es clara: impulsar la industria y dinamizar la actividad económica y comercial de Sevilla y su área metropolitana. Porque, como ya dijimos en este diario en una magnífica entrevista de Clara Campos, queremos ser un foco estratégico para la industria sevillana y su entorno.

La industria es un pilar clave de la economía española y un factor determinante para la competitividad a nivel europeo y global. En este contexto, Sevilla y Andalucía tienen una oportunidad real de consolidarse como hub industrial estratégico en el sur de Europa.

Desde la Zona Franca trabajamos activamente para facilitar ese camino, promoviendo el acceso a recursos públicos, ofreciendo asesoramiento y ejerciendo una labor de mediación institucional que favorezca el crecimiento y la proyección exterior de nuestras empresas.

Hoy, en los recintos de Torrecuéllar y el histórico polígono Astilleros, memoria viva de la Sevilla industrial, operan 16 empresas de sectores clave que conforman un ecosistema industrial diverso y competitivo. Un enclave singular, reforzado además por un régimen fiscal y aduanero especial que multiplica las oportunidades.

En definitiva, trabajamos para hacer de la Zona Franca de Sevilla, como dice nuestro lema, un espacio sin fronteras: el espacio donde la competitividad se convierte en oportunidad.

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