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Opinión | Las cosas del votar

Ana Salazar

Ana Salazar

Presidenta de ACOP

Sevilla

El debate de vuelta

Las cosas del votar de ananAna Salazar

Las cosas del votar de ananAna Salazar / El Correo

El segundo debate electoral se parece mucho a un partido de vuelta. Hay menos sorpresas. Los candidatos no intentan descubrir por dónde atacará el rival, ya se han atacado. Después del primer debate, todos los equipos han revisado el vídeo, estudiado errores y preparado las respuestas que no se dieron, por si acaso. Por eso en un segundo y último debate lo lógico es que los errores ya hayan sido corregido y las estrategias se hayan afinado.

Ese es el motivo por el que suelen ser menos espontáneos, más estratégicos, más coreografiados y un poco más previsibles.

Justo lo contrario de lo que suele ocurrir en el primero. Es lógico que ese primer encuentro se centre sobre todo en el diagnóstico: quién consigue imponer el relato general sobre cómo está Andalucía, qué problemas son prioritarios y quién aparece como responsable de ellos.

El segundo debate electoral se parece mucho a un partido de vuelta. Hay menos sorpresas

El segundo debate, sin embargo, es otra cosa. Ya hay ganadores y/o perdedores, hay cortes virales, errores identificados y momentos estudiados por los equipos de campaña. Cada candidato llega sabiendo qué funcionó y qué no.

Con todas esas pistas podemos hacer un ejercicio de imaginación política.

Es fácil imaginar que Juanma Moreno no volverá a dejar los papeles tirados por el suelo o que llegará mucho más trabajado emocionalmente para no salirse del personaje moderado y tranquilo que tan bien le funciona. Intentará dar una imagen más presidencial y hablar más de los logros de su gobierno, algo que apenas hizo en el primer debate. Aunque aquí tengo mis dudas, porque lleva toda la campaña evitando hablar de gestión.

María Jesús Montero también llegará con ajustes. En el primer debate apareció demasiado institucional, más vicepresidenta que candidata. Lo normal sería verla más suelta y más dispuesta al choque político con Moreno Bonilla. Necesita parecer más candidata y menos ministra. Y seguramente tendrá mucho más preparado el minuto de oro, porque mirar los papeles mientras se habla directamente a cámara transmite muy poca seguridad en televisión.

El segundo debate quizá no sirva para descubrir a nadie. Probablemente sirva para saber quién aprende más rápido.

Manuel Gavira seguramente continuará jugando a una idea que atraviesa toda su campaña: PP y PSOE son lo mismo. Esta idea junto con la prioridad nacional son la columna vertebral de su discurso. También es muy posible que rete a Moreno a que diga antes del día de la votación si pactará con Vox o con el PSOE, como viene haciendo estos días.

La incógnita es si Antonio Maíllo repetirá la maniobra de sacar de punto a Moreno Bonilla, algo que aprovecharon el resto de candidatos. En esta ocasión el candidato del PP ya llega avisado y debería ir más preparado para resistir ese tipo de presión.

José Ignacio García probablemente sea uno de los candidatos que menos cambie su planteamiento. Su estrategia le funcionó bastante bien en el primer debate y consiguió marcar perfil propio con claridad. Lo lógico es que insista en esa línea, aunque necesitará llegar con algún ataque o algún recurso nuevo que introduzca un cierto factor sorpresa, porque buena parte de sus golpes ya los tenemos identificados.

Y luego está el gran problema de todos los segundos debates: cómo evitar que las propuestas conviertan la televisión en algo demasiado plano. Porque es probable que este encuentro tenga menos diagnóstico y más medidas concretas, más programas y menos golpes de efecto. Pero la política televisiva funciona justo al revés: la audiencia recuerda mejor una frase afilada, un gesto incómodo o un momento de tensión que una batería de propuestas.

La audiencia recuerda mejor una frase afilada, un gesto incómodo o un momento de tensión que una batería de propuestas.

Por eso no sería extraño que temas especialmente emocionales acaban funcionando como gasolina del debate. ¿Puede aparecer la cuestión de los medios de los que disponen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado? A buen seguro es una ficha que los candidatos llevarán preparada. A unos porque les permite confrontar entre Comunidad y Estado, que es lo mismo que confrontar PP y PSOE, mientras que al candidato de Vox le refuerza en su idea que de meter a ambos partidos en el mismo saco.

Si ese terreno aparece en el debate, probablemente será uno de los momentos capaces de romper la excesiva coreografía que suele acompañar a los segundos y últimos cara a cara electorales.

Al final, el segundo debate quizá no sirva para descubrir a nadie. Probablemente sirva para saber quién aprende más rápido, quién llega más entonado a la recta final de campaña, si alguien ha tirado la toalla o si los ánimos siguen intactos.

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