Opinión | Las cosas del votar

Presidenta de ACOP
La romería del perro

La romería del perro. Capítulo 24 de 'Las cosas del votar' de Ana Salazar. / El Correo
La jornada de reflexión es probablemente una de las grandes ficciones de la política moderna.
La ley dice que la campaña electoral termina a las cero horas del viernes. Esto también lo establece la LOREG, una ley que ya vimos en el capítulo 20 de 'Las Cosas del Votar', redactada en 1985 cuando la política todavía dependía de los mítines, de la televisión y de los carteles pegados en las farolas. La lógica: darle al electorado 24 horas de tranquilidad para pensar el voto sin propaganda constante.
El problema es que ese mundo ya no existe.
Igual que ocurre con la prohibición de publicar encuestas durante los últimos días de campaña, la jornada de reflexión pertenece a una época analógica que no encaja con una política que vive permanentemente dentro del móvil.
Porque la campaña no termina el viernes por la noche.Termina el domingo, a las ocho de la tarde, cuando cierran las urnas. Y todos los partidos lo saben y preparan sus campañas en esas claves.
De hecho, basta darse una vuelta por Instagram durante la supuesta jornada de reflexión para comprobar que la campaña sigue funcionando exactamente igual. Solo cambia el formato.
Se acaba el mitin. Empieza la romería del perro.
Y como toda romería, tiene ya su propia liturgia perfectamente reconocible: el paseo familiar, el café en una terraza, la compra ecológica, el footing moderado y las fotos aparentemente espontáneas con el perro como protagonista absoluto de la jornada.
Unos en la ciudad, otros en la playa, otros en el campo y otros en la tienda de la esquina.
Todos terminan haciendo más o menos el mismo recorrido simbólico: demostrar que, durante unas horas, son gente normal haciendo cosas de gente normal.
Oficialmente no están haciendo campaña. Pero están haciendo exactamente lo que más importa en política contemporánea: construir imagen.
El sábado de reflexión, la ley prohíbe pedir el voto. Pero ni se quitan los carteles de las farolas, ni tiktok se detiene. Millones de impactos digitales siguen circulando durante toda la jornada de reflexión porque esto no va con el algoritmo.
Instagram no se detiene. Y WhatsApp muchísimo menos.
Todos los reels, vídeos, entrevistas y contenidos publicados antes de las doce de la noche siguen funcionando exactamente igual durante todo el sábado.
La campaña sigue viva. Simplemente cambia de ropa.
Y quizá esa es la gran diferencia entre la política antigua y la política contemporánea. Antes la campaña dependía de espacios y tiempos concretos. Hoy la campaña es permanente porque la comunicación también lo es.
Por eso la jornada de reflexión ha terminado convirtiéndose casi en una especie de teatro colectivo donde todos fingimos durante 24 horas que la campaña ha terminado mientras seguimos rodeados de estímulos políticos constantemente.
Y sinceramente, a mí eso no me parece mal. La política es persuasión. Siempre lo ha sido.
Lo extraño es seguir llamándolo reflexión cuando en realidad es simplemente otro tipo de campaña. Una campaña más emocional, más estética. Pero campaña igualmente.
Por eso quizá habría que actualizar el nombre. Y dejar de hablar de jornada de reflexión para empezar a llamarla de una manera mucho más honesta: La romería del perro.
- La nueva playa de arena real que los sevillanos ya pueden disfrutar sin salir de la ciudad: con tumbonas, toboganes y zona VIP
- La Junta prohíbe el baño en dos playas de Andalucía por riesgo sanitario
- Aviso urgente de Sanidad tras detectar salmonella en chorizos vendidos en Sevilla y Cádiz
- La Junta de Andalucía cierra las FP para alumnos con necesidades especiales con altas tasas de abandono: '¿Qué alternativa tienen los chavales?
- El mercadillo de Sevilla que se celebra cada sábado con más de 70 puestos de artesanía, cosméticos y moda: esta es su nueva ubicación y horarios
- Lotería Nacional: Resultado del sorteo de este sábado 6 de junio de 2026
- Sueldazo de la ONCE: Resultado del sorteo de este sábado 6 de junio de 2026
- Un pueblo de Sevilla estrenará este verano un parque acuático infantil con piscina y juegos de agua