Opinión | El Lugarico
Condenados a entenderse

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (i) y el portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Manuel Gavira (d). / Francisco J. Olmo - E.P.
Nadie se puede sentar por encima de su culo. Y por mucho que Vox lo intente no logrará alterar esta condición de la naturaleza humana aplicable a la situación política de Andalucía cuando a partir de mañana comience la sesión de investidura del tercer mandato de Juan Manuel Moreno Bonilla al frente de la Junta de Andalucía.
El resultado electoral del 17 de mayo no tiene vuelta de hoja. La decisión mayoritaria de los andaluces volvió a dar su respaldo al Partido Popular con el 41,6 por 100 triplicando el porcentaje logrado por Vox (13,8 %) y con una diferencia de 38 escaños en el Parlamento. Tan incuestionable resultado, que dejó además al PSOE en el peor tanteo de su historia autonómica con 28 escaños (22,7 %), fue sumamente elocuente del mandato popular a favor de Juanma Moreno.
No está en los usos democráticos europeos que por la vía de la extorsión política su llegue a conseguir lo que las urnas han negado, Y en en estas estamos ante la pretensión del grupo encabezado por Manuel Gavira de alcanzar cotas de gobierno que no se compadecen con el número de puestos conseguidos en las Cinco Llagas. Las negociaciones parten de las fuerzas que presenta cada partido. Otra cosa es torcer la voluntad de la soberanía popular, o lo que es lo mismo pretender el imposible de sentarse por encima de su culo.
El PP y Vox están condenados a entenderse. Son dos expresiones del mismo tronco de la derecha española, uno más centrado, el otro más severo. Pero no podría entenderse que el desacuerdo se prolongase hasta la celebración incluso de nuevas elecciones. Es más, lo que la inmensa mayoría de andaluces que votaron a uno u otro partido está esperando es que el martes haya fumata blanca con los 53 votos del PP y al menos dos de Vox para alcanzar la mayoría absoluta de los 55 exigidos.
Nadie ignora a estas alturas que la derecha no llegará a la Moncloa si no es con el acuerdo de Feijóo y Abascal. Ninguna encuesta solvente concede mayoría absoluta al Partido Popular en el Congreso de los Diputados, por lo que cualquier ecuación pasa indefectiblemente por el acuerdo con Vox. Andalucía es pues una especie de banco de pruebas para lo que vendrá a lo más tardar dentro de un año a la hora de conformar el Gobierno de España.
Como en todo proceso electoral, la Junta lleva meses al ralentí por las limitaciones que impone la Ley a su Consejo de Gobierno. Sería la mejor de las noticias que esta misma semana quedase investido el Presidente y que sin solución de continuidad en horas veinticuatro tomase posesión el nuevo Ejecutivo andaluz. Condenados a entenderse como están, PP y Vox no pueden estar más tiempo mareando la perdiz. Y el pueblo andaluz sabrá reconocer el sentido del deber de los dos partidos políticos que, pese a sus diferencias, se habrán puesto de acuerdo para que Andalucía no se pare.
- El B2 se exigirá para tener un grado en Andalucía pero no será una asignatura: Gobierno y Junta revisan la ley que sube el nivel mínimo de idiomas
- El mercadillo de antigüedades de Sevilla que ofrece cada sábado artículos de segunda mano, coleccionismo y curiosidades: horarios y ubicación
- La llegada de Vox a la Consejería de Turismo entierra la tasa turística en Andalucía que reclaman los ayuntamientos
- Aemet anuncia 'un episodio intenso' pero no confirma una tercera ola de calor en Andalucía: se esperan 46 grados en estas provincias y calima
- La Audiencia de Sevilla absuelve a un hombre que no pagó una habitación de hotel en La Barrosa: dejó el cargo a nombre de otra mujer
- Muere un motorista de 47 años tras caer de su moto en San José de la Rinconada, en Sevilla
- Cupón de la ONCE: Resultado del sorteo de este martes 14 de julio de 2026
- El carril BUS-VAO entre el Aljarafe y la SE-30, un éxito en sus primeros meses: el tráfico se ha reducido 'casi un 20%' en hora punta
