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Ciclo menstrual en verano: así influyen el calor y los cambios en la rutina

Los cambios de hábitos y las altas temperaturas, habituales en estas fechas, pueden afectar a su regularidad

Alejandra Ramírez, gienecóloga del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla

Alejandra Ramírez, gienecóloga del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla / Quirónsalud

El Correo

El Correo

Con la llegada del verano, el cuerpo experimenta una serie de cambios que también pueden afectar al ciclo menstrual. Especialistas en Ginecología y Obstetricia del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla aclaran que las altas temperaturas y las variaciones en la rutina pueden llegar a afectar tanto al equilibrio hormonal como a la percepción de los síntomas menstruales. Por ello, entender cómo se puede ver afectado el ciclo menstrual en esta época es clave para saber cuidar la salud femenina durante los meses más calurosos.

Según explica la doctora Alejandra Ramírez, ginecóloga del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, la combinación de factores como las altas temperaturas o los cambios de hábitos como la actividad física, alimentación o estrés, pueden afectar a la regularidad del ciclo menstrual. Los especialistas coinciden que esta regularidad no se ve afectada por el calor como único factor, y apuntan más a los cambios de hábitos durante el verano como los factores más determinantes a la hora de sufrir alteraciones que puedan resultar extraños.

La rutina ayuda a que las mujeres sean más regulares, por lo que los cambios en la alimentación, ejercicio físico o el estrés, tienen un impacto en la producción de hormonas, lo que puede provocar que se produzcan retrasos menstruales, o incluso un periodo largo sin menstruación.

Así, uno de los principales cambios de rutina en verano son los constantes baños en piscinas y playas. Esto hace que, por lo general, las infecciones sean más frecuentes a causa de la humedad persistente en la zona, lo que favorece la descompensación de la flora vaginal. “Si además estamos menstruando, cambia el pH y es un momento más favorable para que se produzcan”, añade la doctora Ramírez.

Varias personas se bañan y toman el sol, en la piscina municipal de Casa de Campo, a 14 de mayo de 2022, en Madrid (España). Hoy 14 de mayo se abren las piscinas municipales de la Comunidad de Madrid, con acceso gratuito por ser primer día de apertura, y que permanecerán abiertas hasta el 12 de septiembre. Como el año pasado se mantienen dos turnos de uso, cerrando a mediodía de 14.30 a 16.30 horas, para desinfectar y limpiar las instalaciones, medida que se adoptó por primera vez en las instalaciones deportivas el último año por la pandemia. 14 MAYO 2022;FLOTADOR;SALVAVIDAS;BAÑADOR;SERVICIO PÚBLICO; Gustavo Valiente / Europa Press 14/05/2022. Gustavo Valiente

Varias personas se bañan y toman el sol / Gustavo Valiente / Europa Press

Por su parte, las altas temperaturas actúan de manera poco frecuente en el desequilibrio hormonal de las mujeres, por lo que, desde el punto de vista ginecológico, no sueñe ser factor determinante a la hora de que se produzca un acortamiento del ciclo menstrual. Sin embargo, la doctora Ramírez, aclara que la deshidratación, más común en épocas de calor, y que afecta a todo el organismo, también tiene un impacto importante sobre la función hormonal sexual, por lo que puede verse alterada, sobre todo si hay una deshidratación importante.

Aun así, según apunta Alejandra Ramírez, sí pueden aparecer ciertos síntomas asociados a esta época del año, como “un aumento del flujo menstrual y el dolor, ya que se puede producir una vasodilatación por el calor y que esto conlleve más sangrado que, si además tenemos cierta deshidratación, puede producir cefaleas”. Algunos síntomas premenstruales, como la hinchazón o la fatiga, se pueden ver agudizados por la tensión arterial más baja que se puede tener en verano a consecuencia del calor, los cambios hormonales que se pueden dar, así como la vasodilatación que puede contribuir a un aumento de edemas.

Por último, la doctora Ramírez recuerda que para la prevención de patologías ginecológicas en verano es primordial tener en cuenta, sobre todo, una adecuada higiene íntima en todo momento, mantener la zona seca todo el tiempo posible, especialmente si se es propensa a desarrollar infecciones, e, incluso, reforzar todo esto con la toma de algún probiótico. Aunque remarca: “Hay que tener en cuenta que podemos sufrir cambios en nuestra regularidad menstrual si alteramos mucho nuestra vida diaria y hábitos, sin que tenga por qué ser algo grave o importante”.

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