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Magna de Sevilla

Los repertorios de la Magna: la música suena para la piedad popular

La procesión de clausura del II Congreso de Hermandades y Piedad Popular dejó momentos únicos de los que también formaron parte las bandas de música que interpretaron marchas procesionales tras las imágenes participantes

Así se ha vivido la Magna en las calles de Sevilla.

Rocío Soler Coll

Pablo García Torrejón

Pablo García Torrejón

Sevilla

La Municipal de Sevilla, Santa Ana de Dos Hermanas, Álvarez Quintero de Utrera, la Municipal de la Puebla del Río, la Banda de Música de las Cigarreras y las dos formaciones de Salteras, la Oliva y el Carmen, fueron las bandas encargadas de poner los sones a una jornada histórica para la ciudad de Sevilla y que dejó momentos para todos los gustos musicales.

Un repertorio mediocre y repetitivo para la Patrona

Llamativo fue el repertorio de la Virgen de los Reyes. Un callejero musical en el que destacó la repetición continúa de marchas como El Corpus Christi de Uralde, Rey de Reyes de Mariano San Miguel o Virgen de los Reyes de Abel Moreno.

Unas marchas que fueron interpretadas por no más de una treintena corta de músicos. Aunque la cantidad no es sinónimo de calidad interpretativa, quizás a una banda profesional y pública como la Municipal de Sevilla habría que pedirle más variedad y más color musical en una cita que lo merecía tras la Patrona de la Archidiócesis.

Valme fue sinónimo de clasicismo y alegría a partes iguales

Santa Ana de Dos Hermanas demostró de nuevo su grandísimo estado de forma. La Virgen de Valme procesionó con un repertorio que fue un homenaje a Sevilla, a sus devociones marianas y a su forma de entender la música cofrade. Lo más destacable fue la incorporación de Nanas del Baratillo, la marcha de David Hurtado para la coronación de la Virgen de la Piedad y que se tocó en las puertas de la capilla de la calle Adriano.

No obstante, hubo momentos únicos como el giro en el Paseo Colón con Esperanza de Triana Coronada de Albero Francés, el paso por la Puerta de Jerez con ‘Virgen de los Estudiantes’ de Abel Moreno o el gusto de poder escuchar marchas jerezanas como Reina del Carmelo de Germán Álvarez Beigbeder.

Consolación de Utrera y un canto a lo popular

Aunque eclipsado por el fervor popular de Utrera en los últimos tramos del recorrido, la Banda de Música de Álvarez Quintero puso en sus particellas unas composiciones de alto calado popular y en la que se mezclaron composiciones nuevas como Tú eres el orgullo de nuestro pueblo de Pablo Ojeda y otras más clásicas como Quinta Angustia de Font o María Santísima del Dulce Nombre de Luis Lerate.

Sin duda, un repertorio que estuvo a la altura de la ocasión tan extraordinaria como es ver a “la del barquito en la mano” recorrer las calles de la ciudad con sones que son seña de identidad de la Sevilla cofrade.

El Cachorro, la excelencia y el pellizco

De alabar es la valentía y el buen hacer de la Hermandad del Cachorro en el aspecto musical. Un cambio que, pese a ser cuestionado por cierto sector, ha hecho que el Cristo de la Expiración indudablemente gane en solemnidad. Tanto la Municipal de la Puebla del Río que acompañó al Cachorro el día 7 y el regreso por Triana el dia 8, como la Oliva de Salteras que participó en el recorrido oficial, ofrecieron un nivel espectacular.

Ver al Señor de la Cava con su marcha de Gámez Laserna, con Margot de Turina, con Después de la Madrugá de Hurtado o con el triunvirato por excelencia formado por Soleá dame la mano, Amarguras y Virgen del Valle, hace que uno viva momentos de éxtasis casi místicos con pellizcos severos en el alma.

No queda otra que aplaudir la valentía de su hermano mayor, José Luis Aldea y el buen hacer de las formaciones musicales que llenaron Sevilla de música para paladares exquisitos.

La Esperanza de Triana fiel a su estilo y personalidad

Quizás no sea el repertorio de más calidad pero sí el más definitorio en cuanto a identidad y forma de estar en la calle. Desde que salió el día 7, la Esperanza de Triana se mostró en Sevilla tal y como es, natural como Ella misma.

Sonaron sus marchas de siempre como Esperanza de Triana Coronada de Albero Francés, Triana de Esperanza de Gómez Calado o Reina de Triana de López Rueda. También se pudieron escuchar varias ocasiones Pasan los Campanilleros de Farfán, Rosario de Montesión de Juan Velázquez o Costaleros de la Virgen del Amparo de José Ramón Lozano.

Además, fue la única imagen que estrenó hasta tres composiciones musicales: La Misión de la Esperanza de Rubén Jordán, En tus ojos Esperanza de Joaquín Eligio y la más destacada de todas, Creo en la Esperanza de Carlos Guillén y que cuenta con el villancico de las Nanas de Santa Ana en el trío.

La Macarena y un repertorio de gran calidad pero algo repetitivo

Teniendo marchas de Gámez Laserna, de Pedro Morales o de Cebrián es casi imposible ir a ver a la Macarena y escuchar alguna marcha que no sea identificativa de la Esperanza. Es cierto que en estas procesiones se ha abusado de las mismas marchas, algunas se interpretaron más de cinco veces, dejando en el cajón la maravillosa marcha de Mas Quiles o Rosario Macareno de Albero.

No obstante se agradecieron las referencias a compositores como Perfecto Artola y su Virgen del Carmen a Germán Álvarez Beigbeder y la marcha Virgen del Rosario en la calle Amor de Dios y Muro.

Lo más positivo es que las hermandades y las formaciones musicales comienzan a tomar conciencia y a cuidar un aspecto que antes pasaba desapercibido, el patrimonio musical. Algo inherente a la historia de la piedad popular sevillana.

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