Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Semana Santa

Seis claves para entender el 8M cofrade

En el mundo de la Semana Santa aún es patente la desigualdad de género agravada por el contexto social que se vive en la actualidad

Una nazarena en el interor de la iglesia de San Bernardo en la Semana Santa de 2024

Una nazarena en el interor de la iglesia de San Bernardo en la Semana Santa de 2024 / Jorge Jiménez

Pablo García Torrejón

Pablo García Torrejón

Sevilla

Las cofradías son entes muy complejos de analizar, tan cerrados y a la vez tan vivos que padecen los problemas de nuestro mundo pero agravados. Una de estas problemáticas es la notable desigualdad en el ámbito de género que existe en el mundo cofrade sevillano. La mujer no está en ámbitos clave de la vida diaria de hermandades y cofradías, pero se la espera. El Correo de Andalucía analiza en seis claves para comprender la situación de la mujer en la Semana Santa de Sevilla.

No existen mujeres costaleras

Parece mentira que en la cuna del costal no existan mujeres debajo de los pasos. En otras ciudades como en Córdoba en la Hermandad de la Piedad o en Huelva en el Santo Entierro, si podemos ver cuadrillas femeninas aunque sean minoritarias.

En Sevilla, imágenes como Santa Teresa de Jesús del Carmen del Santo Ángel en 2007 o María Auxiliadora del Polígono Sur han sido llevadas por cuadrillas compuestas por costaleras. En la actualidad, no existe ni una sola mujer que se ponga el costal en la capital hispalense.

Bandas que no cuentan con músicas

En pleno siglo XXI, existen bandas que no cuentan con mujeres en sus filas. Una de ellas es la Banda de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana Macarena, al no admitir la corporación de la Madrugá a mujeres como armaos según estipula su normativa.

Otras formaciones como Tres Caídas de Triana o Esencia han sido reticentes a incluir a mujeres en sus bandas aunque en los últimos años han accedido a ello.

Solo hay seis hermandades que cuentan con una hermana mayor

La vara dorada es un bien patrimonial y simbólico que parece estar reservado al género masculino. Actualmente las únicas seis mujeres que desarrollan el máximo cargo de gobierno en una hermandad son de la sección de glorias.

Si hablamos de penitenciales, no hay ninguna hermana mayor y en la historia solo ha habido una: Maruja Vilches en la Hermandad de los Javieres, una de las primeras corporaciones que dejó salir a mujer con el hábito de nazareno. Este pasado año, pudimos tener la segunda en la hermandad de la Hiniesta ya que se presentó Milagros Ciudad en una candidatura que salió derrotada frente a la de Nicolás de Alba. En otras hermandades como San Benito también hubo una mujer en liza, Carmen Candela, pero tampoco salió elegida por el cabildo de hermanos.

Las mujeres en Juntas de Gobierno no llegan al 20%

Los órganos de gobierno de las cofradías adolecen de la misma desigualdad que el cargo de hermana mayor. En Sevilla existen 117 hermandades que cuentan con mil setecientos cincuenta y dos oficiales. De ellos, solo trescientas cuarenta y dos son mujeres.

La única hermandad con un cabildo de oficiales paritario es Bellavista con nueve hombres y ocho mujeres. Otras hermandades como el Calvario no cuentan con ninguna figura femenina en su junta.

Cultos, formación y caridad y su equivalente al conflicto social

Históricamente el patriarcado siempre ha dispuesto para la mujer el papel social de profesora y sanitaria.

Esta visión machista se ve reflejada en nuestra Semana Santa ya que más del sesenta por ciento de las mujeres en las juntas de gobierno están dedicadas a las diputaciones de formación y cultos (equivalente al profesorado) y a la caridad (equivalente al mundo de la enfermería).

¿Hermandades sin acólitas?

Efectivamente el puesto de acólitas, monaguillas y libreas están destinados en ciertas hermandades, a jóvenes y no tan jóvenes masculinos, en especial las hermandades de corte más serio y rancio.

Así nos encontramos con el Silencio, el Gran Poder o el Calvario que no permiten la inclusión de la figura femenina en el acolitado, asunto que hasta el propio Papa Francisco ha permitido para los servicios en la misa y otras ceremonias relevantes. En otras hermandades como Santa Marta o Vera-Cruz, como mucho las podremos ver como acompañantes del preste.

Estas son solo seis claves que deberían hacer reflexionar al cofrade de a pie de las limitaciones que una hermana que paga su cuota y figura en la nómina, pueda tener al acceder a distintos cargos dentro de su hermandad.  

Tracking Pixel Contents