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Semana Santa

El barrio más pobre de España plancha túnicas por primera vez: "Es un sueño cumplido en el Polígono Sur"

Bendición y Esperanza, con sede en la parroquia de Jesús Obrero, llevará nazarenos en su cortejo después de que el Arzobispado aprobara el pasado mes de mayo su constitución como hermandad de penitencia

La Hermandad de Bendición y Esperanza está preparada para realizar su primera estación de penitencia

Jorge Jiménez

Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

Nunca antes se habían planchado túnicas propias en el barrio más pobre de España. "Han sido bastantes décadas de trabajo para que llegue este día", señala Israel Espinosa, que este 2025 vestirá por primera vez capa blanca y capirote verde. Los colores de la paz y la fe, los de muchos bloques que perfilan la barriada de Murillo, las Tres Mil. Más de 30 años después de la fundación de Bendición y Esperanza, este Viernes de Dolores al fin desfilarán nazarenos por el Polígono Sur.

"Cuando comenzamos un grupo de chavales en torno a una Cruz de Mayo en 1992 parecía muy lejano, inalcanzable. Pero este viernes a partir de las 17:00 será una realidad", afirma Ángel Hartmann, el hermano mayor de una corporación con sede en la parroquia de Jesús Obrero. "La aprobación como hermandad de penitencia era algo que se anhelaba desde hace bastante tiempo. Ahora que desde el 24 de mayo de 2024 ya lo somos, estamos muy emocionados, es todo un sueño que cumple nuestro barrio".

"Esa semilla que plantamos hace mucho fue creciendo poco a poco, y hoy es ya la cofradía del Polígono Sur", comenta Hartmann. Y por Luis Ortiz Muñoz, por la avenida de las Letanías y la Ronda de la Oliva, las 450 personas que formarán parte del cortejo, según estima Israel Espinosa, diputado de Caridad. Alrededor de 85 con cirios, 105 en total con la túnica blanca. Y un único paso: el que porta a Nuestro Padre Jesús de la Bendición y Santa María de la Esperanza, las devociones cofrades de este rincón de Sevilla.

"Nos gustaría potenciar las virtudes del barrio"

Junto al bullicio de un mercadillo al mediodía, mientras esperan a que llegue el florista, varios miembros de Bendición y Esperanza descargan cajas de una furgoneta. "Déjame que lleve esas, que son pañales", pide Rafael Salas, de 74 años, el hermano de más edad. "Nuestra corporación, además de una plataforma evangelizadora, está al servicio del Polígono Sur para cualquier cosa que se necesite. Queremos que nuestros vecinos se sientan orgullosos todo el año, no solo el Viernes de Dolores", declara Ángel Hartmann.

Israel Espinosa(d) junto a un costalero de la Herrmandad de Bendición y Esperanza observan el paso de misterio díaas antes de realizar su primerra estación de penitencia

Israel Espinosa(d) junto a un costalero de la Hermandad de Bendición y Esperanza. / Jorge Jiménez / ECA

"En el área de Caridad trabaja toda la hermandad, desde las personas mayores hasta el grupo joven", destaca Israel Espinosa, al cargo de este departamento. "Estamos involucrados en un proyecto en el que damos alimentos y recursos básicos a unas 70-80 familias de la zona. Vamos a los supermercados en las campañas de recogida, repartimos la comida... El 100% de la cofradía, compuesta por cerca de 700 hermanos, está metida en esto", subraya Espinosa.

"Y también tenemos otro en el que ayudamos a encontrar trabajo a nuestros vecinos, sean hermanos o no", cuenta Hartmann. "Desde que lo pusimos en marcha nos han llegado muchos currículums de gente interesada y un buen número de ofertas de empresas. De hecho, hemos conseguido que unas 25 personas tengan ya su empleo", detalla el hermano mayor. "Nuestra idea es apoyar a tantísimas personas válidas que viven aquí".

Ilusionado, Israel Espinosa explica que cuando acabe Semana Santa quieren darle "un arreón" a este programa. "Nos gustaría poder hacerles un seguimiento y seguir estableciendo vínculos con nuevas compañías", adelanta Espinosa. El fin de todas estas acciones, lo resume a la perfección Ángel Hartmann: "Deseamos quitarnos el peso de la fama. No escondemos las dificultades que tenemos, pero nos gustaría que se potenciaran las virtudes de nuestro barrio".

Paso de misterio de la Hermandad de Bendición y Esperanza del Polígono Sur de Sevilla días previos al Viernes de Dolores donde realizará su primera estación de penitencia.

Paso de misterio de la Hermandad de Bendición y Esperanza del Polígono Sur. / Jorge Jiménez / ECA

Una hermandad joven con mucho futuro

"Esta cofradía es lo que me mantiene en pie", confiesa Rafael Salas. A sus 74 años, y después de casi media vida dedicada a la hermandad, se emociona al hablar de la nueva generación, un grupo joven "con gente muy valiosa". "A mí, que he visto esto desde de los inicios, desde que éramos una asociación, me da mucha alegría verlos a ellos", reconoce Salas. "El 80% del cortejo son menores de 18 años. Somos una cofradía compuesta por niños y jóvenes, el futuro está garantizado", asegura Israel Espinosa. 

Pero no olvidan el pasado, "a tantas personas que aportaron su granito de arena para llegar hasta aquí", en palabras del hermano mayor. De aquellos chavales que, en torno a una Cruz de Mayo, trabajaron con dos ideas en mente: la fe y su barrio. Más tres décadas después, la zona con menor renta de todo el país se llenará este Viernes de Dolores por primera vez de capirotes verdes y capas blancas. Hay Esperanza.

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