Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Semana Santa

La Misión y Heliópolis: Una historia de hermandad, colegio y barrio

Aunque los más puristas digan que la Semana Santa empieza el Domingo de Ramos, las hermandades de vísperas se encargan cada año de recordar que esto no es así y que ellas están ahí por algo

Santo Cristo de La Misión (2023)

El Correo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pablo García Torrejón

Pablo García Torrejón

Sevilla

Es jueves previo al Viernes de Dolores. Una persona entra uniformada de verde y blanco en el diminuto bar Cástulo en la previa del Real Betis - Jagiellonia de la UEFA Conference League, “¡jefe! ponme la penúltima porque mañana nos vemos otra vez pero de otra forma”.

Encima de la barra del bar, contempla la escena un hermoso cuadro con una foto del Santo Cristo de la Misión, la principal devoción del barrio junto al Inmaculado Corazón de María. Son días grandes en el barrio y los comerciantes lo saben.

Quizás Heliópolis se escape del término más puro del barrio. No tiene el sentido de pertenencia que puedan tener otras zonas como el Cerro del Águila, Triana o el Tiro de Línea y siempre tiene el condicionante de tener una gran infraestructura al lado al que acude mucho forastero cada fin de semana pero como todo barrio sevillano, tiene su cofradía.

Aunque los más puristas digan que la Semana Santa empieza el Domingo de Ramos, las hermandades de vísperas se encargan cada año de recordar que esto no es así y que ellas están ahí por algo. Con multitud de razones para existir, la principal la encontramos a unos 150 metros de otro santuario para parte de la sociedad sevillana, el Benito Villamarín. En la calle Padre García Tejero se alza la blanca e impoluta parroquia del Claret desde 1947. Tan solo un año después, en 1948, se funda el germen de la actual Hermandad de la Misión y unida desde el primer momento a la Archicofradía del Inmaculado Corazón de María. Mercedes, una vecina del barrio de una avanzada edad, señala que “el barrio siempre ha girado en torno al colegio y siempre ha apoyado a la hermandad porque son dos instituciones en una”.

El paso al completo.

El paso al completo. / El Correo

Una hermandad de contrastes

Vivir un Viernes de Dolores en Heliópolis es un chute de ilusión y felicidad pero también de contrastes. Un cortejo compuesto en su amplia mayoría de niños, se encargan de anunciar la llegada de uno de los misterios contemporáneos más completos de la Semana Santa de Sevilla. “Este año hemos aumentado el cortejo y ya son cerca de setecientos nazarenos los que lo integran, un crecimiento exponencial que se nutre principalmente de los alumnos que deciden salir por primera vez de nazarenos en nuestra hermandad”, señalan desde la propia corporación.

El paso del Santo Cristo de la Misión es de los que impone. Transmite ese clasicismo solemne y elegante tan propio de hermandades históricas y de centro. Una sobriedad que en muchos casos se transmite al amplio cortejo que demuestra un saber estar en la calle impropio de una edad media baja. Su estación de penitencia está llena de contrastes ya que es un paso agradecido para ver por grandes avenidas y por el entorno del Hospital Virgen del Rocío pero que sin duda cuando más se disfruta es de regreso.

La llegada a la zona de los “hotelitos” supone un marco incomparable para ver una cofradía. La oscuridad natural que ofrecen los naranjos con las últimas flores de azahar, sumado a la música de Las Cigarreras y el olor a incienso lleva al cofrade a una sensación similar al éxtasis. Un misterio que cada vez se presenta más logrado y cuidado hasta en el último detalle. 2025 será el primer año en el que la imagen del Cristo salga con la corona de espinas y las potencias, unos atributos necesarios en toda iconografía cristifera que se preste a ello pues simboliza a Jesús como Rey e Hijo de Dios, ofreciendo una lectura correcta de la talla.

Ir a la Catedral ya fue una realidad

La Hermandad de la Misión ha reiterado en varias ocasiones su deseo expreso de ir a la Catedral en Semana Santa. No obstante, fue la primera hermandad de víspera en visitar el primer templo metropolitano. Fue en enero de 2006 con motivo de la celebración de la recordada exposición de MUNARCO.

No obstante, la corporación de Heliópolis parece haber encontrado su sitio el Viernes de Dolores con un recorrido que es bonito, cómodo para ver y que no supone un ajetreo importante en el desplazamiento ni tampoco largos tiempos de espera. Pese a ser una hermandad joven, es una corporación que respira la Semana Santa de antaño, la del barrio, la de la alegría de los niños y la que apetecía ver en la calle y sin bullas al estilo de “Misión imposible”.  

Tracking Pixel Contents