Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Diez curiosidades de los pasos para descubrir con los niños

De las andas del Gran Poder al palio de María Santísima de Regla, la Semana Santa de Sevilla está repleta de tesoros ocultos que desfilan cada año por las calles

Unos niños observan el paso de la Borriquita con sus madres

Unos niños observan el paso de la Borriquita con sus madres / Antonio Puente Mayor

Antonio Puente Mayor

Antonio Puente Mayor

Decía Núñez de Herrera en su imprescindible Teoría y realidad de la Semana Santa que “el buen saboreador de Sevilla conoce bien sobre qué confluencias florecen las maravillas y cuándo es la sazón y madurez de lo magnífico”. Por eso, descubrir la Semana Santa de Sevilla siendo niño es entrar en un mundo nuevo sin darse cuenta. Al principio todo sorprende, pero pronto, ese pequeño, que mira con los ojos muy abiertos, empieza a entender, sin saber cómo, que está viviendo algo grande.

Las enseñanzas del Gran Poder

Nuestro viaje por las curiosidades debe arrancar, necesariamente, con Jesús del Gran Poder, ya que su paso es el de mayor antigüedad de cuantos se conservan en la Semana Santa de Andalucía. Su autor es Francisco Antonio Ruiz Gijón, considerado padre de este modo de hacer retablos itinerantes que son los pasos procesionales barrocos. Estrenado en 1692, la talla de su canastilla alterna las formas cóncavas con las convexas, mientras que su canasto alberga escenas de la Pasión de Cristo pero también del Antiguo Testamento. Una de las que más suelen gustar a los niños es la del Arca de Noé, donde no sólo podrán apreciar la embarcación y a varios animales, sino al propio personaje bíblico. Esta se ubica en la esquina izquierda, según se mira al Señor.

Arca de Noé en el paso del Gran Poder

Arca de Noé en el paso del Gran Poder / Archivo de la Hermandad

La ‘jauría’ de la Milagrosa

La Semana Santa de Sevilla cuenta con varios animales en sus pasos. Célebres son la borriquita de la Sagrada Entrada en Jerusalén, el pelícano del Amor o los caballos de la Exaltación, pero no todos conocen al perro de la Milagrosa. Este fue tallado por el escultor José Antonio Navarro Arteaga e incoporado al misterio de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el Puente Cedrón en 2012, y representa la jauría que acudió al Huerto de los Olivos para prender a Jesús. Dicho animal se ubica en la trasera del paso y va acompañado de su dueño, un niño judío, que lo sujeta con una cuerda. El perro muestra los colmillos en actitud desafiante, como un símbolo de la agresividad con la que detuvieron a Cristo.

Perro de la Milagrosa

Perro de la Milagrosa / Antonio Puente Mayor

Santos de color en el Jueves Santo

Si hay una hermandad que representa el origen de las cofradías esa es la de los Negritos. Fundada en el siglo XIV por el arzobispo Gonzalo de Mena para acoger tanto a personas esclavizadas provenientes del sur del Sahara como a las manumisas o libres, entre los santos de color a los que rinden culto sobresalen San Benito de Palermo y San Martín de Porres. El primero, conocido también como San Benito el Negro, era un fraile capuchino de Sicilia que fue canonizado en 1807. En cuanto al popular fray Escoba, original de Perú, perteneció a la orden dominica y fue canonizado en 1962. Ambos cuentan con dos preciosas imágenes realizadas por Ramón León que se ubican en un lateral del paso de Nuestra Señora de los Ángeles.

Santa Efigenia de Etopía

Santa Efigenia de Etopía / Cristina Quicler

Efectos de la humedad

Además de por la calidad de su orfebrería, los hermanos Delgado López destacan por colocar, a modo de firma, curiosidades en sus obras. Por ejemplo, en la peana del paso de la Hiniesta pusieron un nido de cigüeñas, mientras que en la de la Virgen de los Dolores del Cerro ubicaron un nazareno. En cuanto a la peana de la Paz, el guiño reside en las tres setas que los artistas labraron para recordar los veintitrés días seguidos de lluvia que había experimentado Sevilla durante la ejecución de la pieza. Una humedad que, sin ninguna duda, debió afectar a su trabajo en su taller de la calle Goles. Esta se estrenó en el año 2010, y más allá de la anécdota, está realizada en estilo gótico, haciendo juego con el resto de los enseres que componen el paso de palio.

Setas de la peana de la Paz

Setas de la peana de la Paz / Antonio Puente Mayor

La ‘calculadora’ de Caifás

Uno de los detalles que más llama la atención del misterio de San Gonzalo es el atuendo del Caifás tallado por Luis Ortega Bru en 1976. Este, que fue renovado en 2020 gracias al escultor José María Leal y al taller de José Librero, cuenta con una pieza basada en otra anterior que fue apodada por los niños de Triana como la calculadora de Caifás. En realidad se trata del “pectoral del juicio”, que solían llevar los Sumos Sacerdotes cuando oficiaban delante del sanctasanctórum en el Tabernáculo. Este se componía de doce piedras preciosas dispuestas en cuatro hileras, llevando cada una de ellas el nombre de una tribu de Israel. Aarón, el hermano de Moisés, fue el primero en portarlo. Otro misterio donde se puede apreciar el pectoral es el del Cautivo de San Pablo.

Pectoral de Caifás

Pectoral de Caifás / Carlos Iglesia

Dos nombres para un soldado

Desde que la Hermandad del Cerro se estrenó en la Semana Santa de Sevilla en, a muchos nos sorprendió la imagen del soldado que se arrodilla a los pies del Crucificado. Tallado por Juan Manuel Miñarro entre 1988 y 1989, todos los conocen como Longinos, un nombre que no aparece en los Evangelios canónicos sino en el apócrifo de Nicodemo. Si acudimos a las revelaciones de la beata Anna Catalina Emmerick (de las que bebió Mel Gibson para La Pasión de Cristo), el verdadero nombre de este personaje sería Casio y, junto a María, las santas mujeres y Juan, recogió la sangre y el agua que brotaron del costado de Jesús. Posteriormente bautizado como Longinos, dicho romano predicaría la fe hasta su muerte en Capadocia.

Soldado del Cerro

Soldado del Cerro / Antonio Puente Mayor

La calavera pisada

La Semana Santa de Sevilla ha contado con varios pasos alegóricos a lo largo de su historia, pero hoy solo quedan el del Sagrado Decreto, el del Triunfo de la Santa Cruz y el del Cristo de las Aguas. Con la incoporación del Sol al Sábado Santo, la celebración ganó un nuevo misterio de este tipo, el del Santo Cristo Varón de Dolores, cuya iconografía muestra los dolores padecidos por el Señor durante su Pasión.

Una de sus peculiaridades es que Jesús va abrazado a la Cruz mientras pisa, con el pie izquierdo, una calavera. Esta sería la de Adán, cuyo pecado fue redimido por el sacrificio del Hijo de Dios. La tradición cuenta que el Monte Calvario se llamaba Gólgota o lugar de la calavera porque el primer hombre de la Tierra estaba enterrado allí.

Santo Cristo Varón de Dolores

Santo Cristo Varón de Dolores / Antonio Puente Mayor

Los dados de las Penas

Una de las curiosidades de misterio de Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Estrella, son los elementos pasionarios ubicados junto al manto y el cíngulo del Señor. Estos son la corona de espinas, un cáliz y un juego de dados. La primero es bien conocida por todos, mientras que el cáliz remite a la hiel y el vinagre que los romanos ofrecen a Jesús y este rechaza. En cuanto a los dados, hemos de acudir al Evangelio según San Juan, donde se narra que los soldados se jugaron la vestimenta de Cristo, una valiosa túnica realizada en una sola pieza sin costuras. Este detalle venía recogido en el libro de los Salmos, donde se dice textualmente: “Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”

Dados de Jesús de las Penas

Dados de Jesús de las Penas / El Preste

Santa Ángela en Torreblanca

Uno de los personajes más queridos por los sevillanos es María de los Ángeles Guerrero González, más conocida como Sor Ángela, que fuese canonizada por San Juan Pablo II el 4 de mayo de 2003. Su relación con la Semana Santa es estrecha, especialmente con aquellas hermandades que pasan frente al convento de las Hermanas de la Cruz, sin embargo existen otras que, aunque sin pisar el centro, le profesan una gran devoción. Es el caso de la Hermandad de los Dolores de Torreblanca, que porta una reliquia a los pies del Señor Cautivo cada Sábado de Pasión. Esta es venerada por la corporación desde la década de 1990, y se trata del fragmento de una vestidura de la santa colocado en una caja de metal y protegida por un cristal.

Relicario de Santa Ángela

Relicario de Santa Ángela / Antonio Puente Mayor

El gesto de Regla

No son pocas las dolorosas de la Semana Santa de Sevilla que portan en sus manos elementos alusivos a su título o que, de algún modo, guardan relación con la historia de la corporación a la que pertenecen. El caso del Prendimiento es sumamente especial, ya que esta hermandad, que hunde sus raíces en el siglo XVI, surte de pan a todos los comedores del Casco Antiguo durante los 365 días del año.

Espiga de Regla

Espiga de Regla / Antonio Puente Mayor

Por ello María Santísima de Regla, obra anónima del siglo XVII atribuida al círculo de Pedro Roldán, no podía lucir otro elemento que una espiga de trigo. Labrada en oro en 1989 como recuerdo a su vinculación con el gremio de los panaderos, dicha pieza fue ejecutada por la joyería Emilio Muñoz y la lleva en su mano izquierda cada Miércoles Santo.

Tracking Pixel Contents