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Martes Santo 2025

Sillas de plástico como palcos, emigrantes y el himno de Andalucía: el Cerro inaugura un nuevo Martes Santo

La Hermandad ha puesto en la calle a sus tres imágenes titulares a la hora prevista y ante la emoción de los miles de fieles que esperaban en el barrio

Virgen de los Dolores del Cerro se encuentra con su barrio en la mañana de este Martes Santo.

Virgen de los Dolores del Cerro se encuentra con su barrio en la mañana de este Martes Santo. / Carlos Doncel

Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

Del cielo cayeron rosas y claveles. Una lluvia de pétalos incesante para la Dolores del Cerro, que ha inaugurado este Martes Santo entre vivas, color y palmas. "Esto tiene el sabor añejo de las salidas antiguas", soltó una devota en la puerta de la iglesia. Y no le faltaba razón.

Fuera estaba su gente. Miles de fieles que esperaban a su patrona con sillas de plástico como únicos palcos. "¡Viva la Virgen de los Dolores! ¡Viva la señora del Cerro!", gritaban desde los balcones, engalanados para la ocasión con las imágenes de los tres titulares de la corporación. La respuesta era unánime y atronadora: "¡Viva!".

A la salida de Nuestra Señora de los Dolores, como siempre, el himno de Andalucía. Toda una declaración de barrio. "Como es costumbre desde septiembre de 1995, se interpreta con anterioridad a la Marcha Real. Es un reconocimiento simbólico a todos aquellos primeros habitantes de El Cerro del Águila, emigrados desde numerosas localidades andaluzas", explican desde la Hermandad.

De Valladolid al Cerro por la Dolores

Como recuerdan en cada estación de penitencia, El Cerro acoge a todo aquel que se acerca a él. Más aún cuando estos nuevos vecinos llegan por esa misma fe que conmueve al barrio cada Martes Santo, como le ocurrió hace ya varios años a Álvaro Lázaro, vallisoletano de nacimiento y cerreño por devoción.

En mi cofradía de Valladolid quedábamos para ver por la tele la entrada en Campana de la Hermandad de El Cerro

Álvaro Lázaro

— Vallisoletano de nacimiento y cerreño por devoción

"En mi cofradía de Valladolid quedábamos para ver por la tele la entrada en Campana de la Hermandad de El Cerro. Aquello me emocionaba tanto, que me hice hermano antes incluso de verla en directo", contaba poco antes de la salida este joven de 22 años. Cuando al fin pudo sentirlo en primera persona, allá por el 2021, supo que este era su lugar.

Hermandad de los Dolores del Cerro. Álvaro (izda.) y Jairo (dcha.)

Álvaro Lázaro (izda.) y Jairo Rico (dcha.), a la salida de la Hermandad de los Dolores del Cerro. / Carlos Doncel

"Cuando por fin bajé a Sevilla, me conmovió tanto que decidí quedarme a vivir aquí. Desde entonces este barrio me ha adoptado como uno más", afirmaba Lázaro. "Un Martes Santo en casa lo es todo para mí. Es un día de reunión con Ella, un día para llevar nuestro amor al resto de la ciudad", confesaba. 

Al lado, su amigo Jairo Rico, que ha acudido por primera vez a ver esta procesión. "Creo que ya no me lo pierdo nunca más", aseguraba. Apostados en Afán de Ribera, vieron llover pétalos del cielo al paso de la Dolores. "¡Viva la señora del Cerro!".

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