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Año Jubilar

El arzobispo y la Esperanza de Triana invitan al Papa a visitar Sevilla y le presentan la Misión de la Esperanza

Los trianeros ponen en valor la "devoción universal" que suscita la Dolorosa de la calle Pureza

Delgación sevillana en Roma.

Delgación sevillana en Roma. / M. G.

V. F.

Sevilla

El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y una delegación de la Esperanza de Triana han mantenido un encuentro con el papa León XIV y le han invitado una vez más a visitar Sevilla. La comitiva sevillana ha visitado el Vaticano para presentarle al Pontífice la Misión de la Esperanza, con la que la Dolorosa de la calle Pureza se visitará las Tres Mil Viviendas en otoño.

El arzobispo ha aprovechado la ocasión para darle "recuerdos de Sevilla y de Triana", donde el Santo Padre ya estuvo en 2007 y 2010 como prior general de la Orden de los agustinos. Además, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya invitó al Pontífice a la ciudad hace apenas una semana para asistir a la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo de la ONU que tendrá lugar a final de mes.

Saiz ha explicado que ha sido "un regalo de lo alto poderlo saludar personalmente y pedirle su oración, su intercesión, su aliento y bendición para el congreso internacional que habrá sobre la Esperanza y para la Misión que tendrá lugar en el Polígono Sur". El arzobispo ha señalado que el Papa ha sido "muy amable" durante el encuentro y ha pedido "la oración de todos, también la oración y bendición del Santo Padre, que es el principio de comunión de la Iglesia universal" para la Misión.

Una devoción "universal"

La delegación trianera, encabezada por el hermano mayor de la corporación, Sergio Sopeña, ha tratado con el Pontífice el proyecto "de evangelización, caridad y testimonio público de fe" que desarrolla la Hermandad por el Año Jubilar de la Esperanza. Además, han expuesto la importancia de la "devoción universal" de la Esperanza de Triana y le han contado como "cada día a fieles de todos los rincones del mundo, convirtiendo dicho templo en lugar privilegiado de peregrinación y oración durante todo el año 2025".

Después del encuentro, el Arzobispo ha destacado desde la Plaza de San Pedro que "no hay tregua y hay que seguir trabajando incesantemente, sin cesar, por Nuestro Señor, por los hermanos". Así, ha apuntado la importancia de que "se produzca un avance significativo, un cambio significativo, en nuestro camino de conversión, que avancemos en la vida cristiana, cada uno personalmente, porque para eso está la celebración del jubileo"

En esta misma línea, ha pedido "un cambio significativo en el impacto evangelizador y, sobre todo, en la resolución de los problemas que afectan a estos barrios más desfavorecidos de nuestra ciudad y también de otros lugares de la diócesis". En su opinión, el año jubilar es "el momento más propicio", ya que "el Señor pone la fuerza, la gracia, su amor, nosotros hemos de poner también todo nuestro trabajo, todo nuestro sacrificio".

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