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Semana Santa

La restauración de la Macarena llega al New York Times: "Madre, ¿qué te ha pasado?"

El periódico estadounidense relata ampliamente la polémica suscitada por la intervención de la Virgen y recoge numerosos testimonios de devotos

Macarena New York Times

Macarena New York Times / El Correo

Sevilla

El periódico New York Times se ha hecho eco de la polémica restauración de la Virgen de la Macarena. En un amplio reportaje publicado el martes 12 de agosto, el periódico, considerado uno de los más influyentes del mundo, recoge los testimonios de fieles y devotos de la Virgen que narran como han vivido el cambio de rostro de la imagen tras la intervención del profesor Arquillo.

"Su transformación le proporcionó pestañas más largas, una mirada más ahumada y cambios en su piel y nariz", relata el periódico, que da cuenta de la indignación entre los lugareños y las conversaciones en los bares de la ciudad, más allá del escándalo mediático. "Era como si se hubiera maquillado", dice una devota, Consuelo Murga, de 75 años, "¡Y la Macarena no se puede maquillar!".

"Más que un cambio de imagen fallido, la restauración chapucera se ha convertido en el escándalo del verano sevillano, provocando luchas internas e inestabilidad política en la cofradía de 18 000 miembros, uno de los numerosos grupos religiosos vinculados a diversas imágenes sagradas arraigadas en la cultura sevillana. También ha avivado el resentimiento del sur hacia los norteños, quienes, al enterarse de la polémica, se han burlado de las costumbres folclóricas sevillanas”, cuenta el rotativo en una pieza firmada por el corresponsal Jason Horowitz.

"El doctor de la Virgen"

El reportaje no deja pasar el enfrentamiento con el profesor Arquillo, responsable de la intervención inicial y al que identifica como “el doctor de la Virgen”, por sus todas las veces que había trabajado en esta figura a los largo de sus 85 años. "Propuso una revisión general, pero también la eliminación de manchas en un conducto lagrimal, una inspección de las pestañas y las lágrimas y una limpieza superficial. La cofradía aceptó y la Macarena pasó a manos del restaurador", narra el rotativo estadounidense.

"El asistente era el hijo del profesor, David, también profesor de restauración en la universidad. En 2013, había presentado una ponencia en una reunión de cirujanos plásticos en Barcelona en la que señalaba las similitudes entre los procedimientos aplicados a pacientes humanos y a pacientes de madera, incluyendo «peelings, cirugía reconstructiva, reconstrucciones faciales, microinjertos capilares, lesiones pigmentadas, luminosidad e hidratación de la piel", continúa explicando.

Jorge Pulgar Salgado, de 35 años, es otro de los devotos que hablan, en un escapada de fin de semana con su novio para ver a la Macarena. Este fiel, que también es gran seguidor de los concursos de drag queens y que se define "como la Anna Wintour de la Semana Santa", admite su “horror” al mirar a la Virgen. “Madre”, pensó, “¿qué te ha pasado?”.

"Los responsables de la cofradía entraron en modo de emergencia", desbroza el amplio reportaje, que da cuenta también de los momentos vividos en el cabildo de la hermandad y que constata que hubo varias “intervenciones chapuceras, con repintes y pestañas nuevas mal aplicadas que habían estropeado el rostro de la Macarena”.

En un correo electrónico posterior, afirmó que era necesaria una restauración importante para reparar el daño y "recuperar la personalidad de la imagen".

El profesor Arquillo y su hijo defendieron su trabajo. "Afirmaron que las pestañas de la Macarena se habían aplicado en último lugar para evitar daños por la pintura en aerosol y que, al vestirla, las pestañas se movieron accidentalmente antes de que se secaran, causando daños", cuenta.

También hay sitio para las críticas al hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, que está de salida con nuevas elecciones que cambiarán su junta de gobierno el próximo noviembre. “Pero mientras toman cerveza en los bares de Sevilla dedicados a la Macarena, los miembros de la cofradía se compadecen, critican al Hermano Mayor, sus orígenes norteños y sus costumbres ("¡Bebe Coca-Cola con vino tinto!"), ironiza el reportaje.

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