Patrimonio
El Arzobispo de Sevilla tendrá que dar vía libre para llevar a los tribunales la polémica restauración de la Macarena
La Hermandad trata de agotar la vía de la conciliación con los Arquillo y la Universidad de Sevilla pero si no llegan a un acuerdo no descarta un procedimiento civil por negligencia e incumplimiento del contrato, un camino para el que es necesario la aprobación de la Archidiócesis

La Esperanza Macarena en su palio durante el traslado a la Catedral de Sevilla para la Magna de 2024. / Daniel Valencia

Desde que la asesoría legal de la Hermandad de la Macarena, Nertis ETL Global , entregó en septiembre el informe jurídico que la corporación encargo días después de que se hiciera pública el estado de la Virgen, el escenario interno no ha logrado destensarse. Aquel documento, describe con precisión que los trabajos realizados por el profesor Arquillo y su equipo no se correspondían con las labores de mantenimiento para las que fueron contratados a través de la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla. El informe, apoyado en las conclusiones de los estudios realizados por los técnicos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, vino a confirmar que aquella intervención había rebasado con creces sus límites y había derivado en un resultado no autorizado y absolutamente polémico.
Desde entonces, la Hermandad ha tratado de abrir una vía de conciliación para evitar un litigio. Es la vía que exige la nueva Ley 1/2025 medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, que obliga a intentar un acuerdo previo antes de acudir a los tribunales. Pero esa conciliación no ha sido entre equipos jurídicos, "han sido conversaciones directas de las partes", explican fuentes de Nertis ETL Global. Conversaciones entre la Macarena y FIUS y otras entre la corporación y los Arquillo. Nunca juntos. Nunca frente a frente. Nunca a tres partes.
Y eso ya da una pista de lo que ocurre. Según fuentes conocedoras del proceso, "FIUS se ha mantenido siempre en una posición de apertura al diálogo". Con los Arquillo, en cambio, según estas mismas fuentes, la negociación ha sido mucho más áspera. La Hermandad esperaba que asumieran algún grado de responsabilidad, pero el restaurador no ha cedido ni un milímetro, según las fuentes consultadas. Esa negativa a hablar de errores o de consecuencias hace que hoy por hoy la vía conciliadora esté prácticamente agotada.
Mientras tanto, la intervención de Pedro Manzano avanza hacia su fase final, de hecho, como él mismo trasladó en la comisión de seguimiento de su trabajo, donde está presenta la Junta de Gobierno y el IAPH, la Virgen podría volver al culto en torno al puente de dicembre. Con todo, Manzano dará por concluido su trabajo cuando entregue el informe definitivo de esta restauración, "un documento que será clave para determinar cómo encontró el estado de la talla y cómo queda la imagen", insisten desde Nertis ETL Global. Este informe es clave para determinar qué pasos legales está dispuesta a dar la Hermandad.
Si el daño hubiera sido irreversible -si la fisonomía de la Virgen hubiera quedado alterada de forma permanente-, la conversación jurídica estaría en otra dimensión, en la vía penal
Si el daño patrimonial no hubiera sido reversible...
Hasta ahora, el restaurador ha insistido en que el daño era reversible, que se ha podido recuperar el aspecto original de la talla -la mirada, sobre todo, era el miedo mayor entre hermanos y fieles- y que el proceso, aunque complejo, no sitúa el caso en el terreno penal. Si el daño hubiera sido irreversible -si la fisonomía de la Virgen hubiera quedado alterada de forma permanente-, la conversación jurídica estaría en otra dimensión. Pero no es el caso. Por eso, la vía que se analiza es la civil: la que permite reclamar responsabilidad patrimonial por una negligencia. Una vía que, en todo caso, como han confirmado fuentes de la Hermandad al El Correo de Andalucía, decidirá la nueva Junta de Gobierno.
Y aquí empiezan las preguntas que se hacen también muchos hermanos: ¿Quién paga ahora la restauración acometida para corregir el estropicio?, ¿La Hermandad? ¿FIUS? ¿Los Arquillo? ¿Todos de forma solidaria?, el trabajo de Manzano para revertir el mal resultado de Arquillo tiene un precio, ¿quién debe pagarlo? Aunque en los asuntos devocionales es poco común hablar de dinero, en este caso no es un asunto menor. La Macarena, como gran empresa, también tiene que rendir cuentas ante sus hermanos.
El informe de Nertis ETL Global, según explica el abogado Álvaro Moreno, uno de los responsables de este expediente, apunta a una "responsabilidad solidaria". No exime a FIUS ni exonera al restaurador. Lo que sí deja claro es que lo contratado no se correspondía con lo realizado, que hubo una intervención sustancial sin autorización, y que la Hermandad tiene argumentos más que suficientes para exigir responsabilidades.
El papel del Arzobispo, una cuestión legal, canónica y pastoral
Pero incluso con un informe jurídico sólido y con un escenario que empuja hacia la vía civil, la Hermandad no puede dar un solo paso sin mirar hacia un lugar concreto: el Palacio Arzobispal. Para entender por qué el Arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, es esencial en esta historia hay que recordar algo fundamental que en ocasiones pasa desapercibido: las hermandades no son entidades independientes. Están integradas en la estructura de la Iglesia y, por tanto, sus decisiones en materia patrimonial -especialmente si afectan a imágenes de culto- requieren supervisión eclesiástica.
Cuando una hermandad se plantea emprender un proceso judicial, no basta con que lo decida su Junta de Gobierno, aquí ante el inminente cambio que derivará después de las elecciones que se celebran este domingo. La Archidiócesis debe autorizarlo expresamente. Es una cuestión legal, canónica y también pastoral. La Iglesia debe garantizar que sus bienes -que no son solo materiales, sino también devocionales- se gestionen con coherencia, con prudencia y sin poner en riesgo la unidad interna de las corporaciones.
Por eso, en este caso, el Arzobispo no es un mero espectador. Es, literalmente, quien tiene que dar vía libre para que la Hermandad pueda acudir a los tribunales. Sin su aprobación, cualquier procedimiento carecería de respaldo canónico y podría incluso ser invalidado dentro de la propia estructura eclesial.
La Macarena no es una imagen cualquiera. Su peso simbólico excede los límites físicos y alcanza dimensiones de identidad sevillana. Ese componente hace que cada decisión tenga un eco mayor y que el Arzobispado deba actuar con una cautela extrema
Pero su papel no es únicamente jurídico: es también un papel arbitral. El Arzobispo se convierte en garante del equilibrio, en moderador de un conflicto que ha desbordado lo técnico para convertirse en un problema espiritual, emocional y patrimonial. La Macarena no es una imagen cualquiera. Su peso simbólico excede los límites físicos y alcanza dimensiones de identidad sevillana. Ese componente hace que cada decisión tenga un eco mayor y que el Arzobispado deba actuar con una cautela extrema.
De ahí que los pasos estén siendo tan medidos: "Primero, conocer el informe jurídico; agotar la vía de la conciliación con FIUS y con los Arquillo; finalmente, esperar al informe de Pedro Manzano", insisten las fuentes del despacho. Solo con todos los elementos sobre la mesa el Arzobispo podrá decidir si autoriza a la Hermandad a iniciar un proceso judicial o si insta a seguir intentando una salida pactada.
En San Gil se habla del tema todos los días y ha sido un tema nuclear en la campaña de los candidatos que aspiran a ser hermano mayor este domingo: José Luis Notario, Fernando Fernández Cabezuelo y Pedro García. Hay hermanos que sienten que no ir a juicio sería renunciar a la dignidad de la Hermandad. Otros, en cambio, temen que abrir un litigio alargue indefinidamente la crisis y desgaste aún más la imagen pública de la corporación. Hay quien reclama justicia, y hay quien pide ya a gritos pasar página.
Arquillo todavía no ha entregado el informe final de su trabajo
A estas alturas, más de cinco meses después de que aquella mañana Sevilla se levantara con otra Macarena, ni FIUS ni los Arquillo han entregado un informe final de sus trabajos. Es un silencio significativo. En ese informe, se fija en qué estado se encontraba la Virgen cuando empezó su labor, el pasado junio, qué pasos dio, qué elementos utilizó y qué alteraciones hubo. Por ley, todo debio ser documentado paso a paso. El informe de Manzano, en cambio, sí está a punto de ser entregado, y será determinante para calibrar el alcance real del daño y la viabilidad de las reclamaciones.
Solo entonces la Hermandad podrá plantear oficialmente qué camino quiere recorrer. Sea cual sea el desenlace, está claro que este episodio marcará un antes y un después en la gestión del patrimonio sacro en Sevilla. Y quizá también en la relación entre las hermandades y sus restauradores. Porque este caso no es uno más. Y la Hermandad de la Macarena, tampoco.
- Un Tribunal Militar juzgará a una guardia civil por 'denuncia falsa' a un superior tras alertar de irregularidades en el Seprona
- Las lluvias y tormentas ponen en alerta amarilla a Sevilla, pero terminará a partir de esta hora
- María José, interina en Andalucía: 'Es mejor que no salgan plazas de maestro en las oposiciones de 2026
- Las lluvias y tormentas ponen en alerta a cuatro provincias andaluzas el martes pero solo a estas horas
- La bolsa de empleo del SAS se transforma en 2026: los MIR entrarán de forma directa y se cubrirán antes las bajas
- Emergencias manda un mensaje Es-Alert a los 36 municipios con aviso rojo en Andalucía
- Andalucía asfaltará 120 carreteras autonómicas en 2026: habrá obras en los 1.000 kilómetros prioritarios
- Cómo crecen Mairena del Aljarafe, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra en población mientras Sevilla se estanca