Cuaresma | José Antonio Rodríguez Pregonero de la Semana Santa
José Antonio Rodríguez: "Una de mis preocupaciones es llegar al final del pregón con voz"
A un mes del Domingode Pasión, el periodista confiesa que habrá sorpresas en el Maestranza

Marina Casanova

A las puertas de la Capilla de los Marineros, una cola espera para entrar en el besamanos del Cristo de las Tres Caídas. José Antonio Rodríguez (Sevilla, 1983), llega desde Jerez, con el pregón a cuestas, donde ha tenido que estar esta tarde Cuaresma por motivos laborales. Queda un mes para que se enfrente al Maestranza y con el pregón ya cerrado, el periodista ultima los detalles finales y confiesa que incluso realiza ejercicios con un amigo tenor para que todo salga perfecto.
Pregunta. ¿Cómo se escribe un pregón?
Repuesta. Por mi trabajo estoy obligado a viajar por toda Andalucía. Siempre digo que es el pregón más andaluz de los que se han hecho por donde se ha tenido que escribir. Viajo siempre con el portátil y ha ido a Almería, a Granada, a Córdoba... Casualmente, el pregón ha estado en Adamuz, el día que estaban buscando a los últimos desaparecidos, y en Grazalema, donde se ha desalojado a todo un pueblo. Lo he hecho en el portátil, en el móvil y en pequeños ratos que tenía, porque es verdad que tardes apacibles donde yo me haya podido sentar tranquilo a escribir, he tenido poquísimas.
P. Ha repetido en varias ocasiones su voluntad de innovar, ¿será un pregón distinto al de años anteriores? ¿Hay sorpresas?
R. El pregón admite innovaciones, pero tiene un formato muy estandarizado, muy rígido, muy clásico. Innovar en la forma es muy complicado, porque el pregón está ya diseñado y todo lo que sea transgredir no es viable. Pero en el contenido, en el lenguaje, en la manera de expresarlo o incluso la duración de algunos tramos, admite resortes para hacer cosas nuevas, incluso la posibilidad de sorprender al público con algún tipo de recurso musical, que no necesariamente sea una marcha. Admite cosas nuevas y vamos a intentar incorporar algunas.
Es una especie de carta de amor a la ciudad
P. Ha contado la Semana Santa en televisión y radio de 1.000 formas distintas. ¿Qué le quedaba por contar?
R. En la televisión o en la radio le tienes que poner palabras a lo que ves, a lo que sientes en ese momento en directo. El pregón es una cosa distinta, es escarbar dentro de ti mismo, es una especie de carta de amor a la ciudad donde tienes que condensar tus recuerdos, pero también los recuerdos de la gente, tienes que buscar muchos elementos y muchas emociones que inviten a la que te escucha, a vivir con intensidad la Semana Santa. Por mucho que uno haya contado la Semana Santa, esto es destino.
P. Es el tercer periodista seguido que da el pregón, ¿se ha establecido una línea?
R. La Semana Santa es poliédrica, tiene muchas perspectivas y todo el mundo puede enriquecer mucho cómo se cuenta. Los periodistas tenemos una ventaja y es que trabajamos a diario con las palabras. No te garantiza absolutamente nada, pero te pone una base para decir: "Está acostumbrado a trabajar con las palabras, a expresarse". Eso no quiere decir que profesionales de otro ámbito, incluso no necesariamente licenciados, sean capaces de transmitir una emoción y de contar la Semana Santa el pregón. Uno de los pregones que más me han gustado lo ha dado un médico, José María Rubio. Cualquier persona que tenga sentimientos, vivencias y las sepa transmitir, es apto para dar un pregón.
P. Habrá muchos compañeros pendientes de usted en el Maestranza, ¿qué titular le gustaría que dieran?
R. Me gustaría que mis compañeros valoraran el sobreesfuerzo que voy a hacer por vaciarme. Una de mis preocupaciones es llegar al final del pregón con voz, porque las dos veces que lo he ensayado pensaba que no llegaba. Mis compañeros son sabios, son justos y si ven algún error, seguramente se serán benévolos, porque son buenos compañeros. Quiero que les guste, que disfruten y facilitarles mucho el trabajo. Va a ser un pregón con muchos titulares, no porque sea mejor o peor, sino porque voy a decir muchas cosas que, como periodista he pensado: "Esto yo me lo llevaría a un titular". Hay determinados gestos, peticiones, recuerdos muy contundentes para dejar claro lo que pienso sobre Sevilla, sobre la Semana Santa.
Una de mis preocupaciones llegar al final del pregón con voz
P. Su nombre ha sonado en varias ocasiones para dar el pregón, ¿se lo esperaba esta vez?
R. Como periodista he seguido muy de cerca el nombramiento de los pregoneros durante décadas y he comprobado que, muchas veces, el pregonero que más sonaba después se ha quedado en la puerta y a lo mejor ha sido elegido al año siguiente o nunca más ha vuelto a sonar. Te mentiría si te dijera que ha sido una sorpresa absoluta. Desde unos días antes me habían llamado compañeros, pero nunca me quise hacer una ilusión extrema porque sabía que muchos candidatos se habían llevado una enorme decepción y no quería sentir esa frustración. Si no me presento, tampoco quería decepcionarme.
P. Al haber estado entre las opciones, ¿había cosas que sabía que tenía que contar?
R. Yo tenía pensadas dos cosas y ninguna de las dos las he llevado al pregón. Una es que la marcha fuera Triana, tu esperanza de José de la Vega, que compuso una marcha para mi pregón de las Glorias. Sin embargo, el pregón ha estado tan determinado por la Misión de la Esperanza, decidí que tenía que ser La misión de la Esperanza, por buscar esa conexión emocional. Con lo cual, la primera decisión que había tomado no me valió. Después, hace un año, había escrito una cosa que me parecía entrañable, incluso para acompañarlo con un piano y al final lo he descartado porque he tenido que recortar muchas cosas.
P. ¿Qué momento de la Semana Santa recomienda siempre a sus amigos?
R. En la Semana Santa hay muchos momentos. Para mí un momento clave es cuando sale la Esperanza Triana y en la calle se produce un estallido de alegría. Es una calle estrecha, todo el mundo está muy concentrado, la música retumba en la en las fachadas y se crea una explosión de alegría mágica. Después hay momentos íntimos bellísimos, el regreso del Dulce Nombre, otra de mis hermandades, me parece una preciosidad hasta que la Virgen eh llega a la plaza de San Lorenzo completamente a oscuras. Me gusta mucho ver recoger las cofradías, el regreso de Las Penas, el de Santa Cruz... La Semana Santa si algo tiene es una riqueza. Me gusta el Cerro del Águila, la salida del barrio, me gustan momentos más explosivos, más íntimos...

Pablo García Torrejón
P. ¿Y cómo ha sido resumirla?
R. Me planteé el objetivo de que todas las hermandades estuvieran y creo que lo he conseguido. Decirle al menos una palabra o dos o tres a cada una, qué menos. A veces tengo la sensación, y además lo digo al final del pregón, voy a hacer un poquito de spóiler, de que hay hermandades a las que le he dicho demasiadas pocas cosas porque tienen mucho que contar, pero al final el pregón el tiempo es limitado y es realmente complejo, pero al menos sí una al menos una dos tres palabras para cada hermandad.
P. ¿Qué influencias ha tenido? ¿A qué pregones vuelve?
R. Tengo un pregón icónico, el de José María Rubio, hermano de la Esperanza de Triana y médico. Hizo un pregón de una intensidad maravillosa y fue muy esperancista, muy de la Esperanza de Triana. En el grupo joven nos lo poníamos muchísimo. Hay pregones de grandes comunicadores como Carlos Herrera, de él ha aprendido mucho, ha sido siempre un referente desde mi infancia. Yo decidí ser periodista después de entrevistarle con 12 años. La poesía de Carlos Romero, otro de mis grandes referentes, la poesía de Barbeito. Al final, cuando he cogido el pregón, no se parece a ninguno y eso también parece importante, me di cuenta que el valor del éxito era que fuera yo mismo.
P. Va con el pregón a cuestas. ¿Ha recurrido a muchos amigos para que le aconsejaran?
R. Se lo he confiado a dos periodistas, a dos buenos amigos. Se lo he ido pasando por WhatsApp, por partes, y lo veían y me lo iban comentando. Con ellos dos me he sentado después y cada uno me ha me ha aconsejado y a veces lo que me ha aconsejado uno es lo contrario de lo que me ha aconsejado el otro. He pedido asesoramiento sobre todo para que me dijeran qué les parecían las cosas más transgresoras que hay y asesoramiento de qué recorto. Llegó un momento en el que yo quería cortar tanto que era ya incapaz de decidir. Y tengo también un amigo que es profesor de lengua que se lo quería dar para que lo viera y me opinara si hay alguna tilde, alguna coma o algún verso octosílabo que se me han se me ha quedado siete sílabas y que me lo revisara. Voy más tranquilo si tres personas entendidas y que me quieren, lo revisaban.
P. El pregón se anunció justo antes de la Misión de la -Esperanza, ¿qué supuso que las dos cosas coincidieran tanto en el tiempo?
R. Estoy con convencido que el encargo del pregón ha sido un regalo de la de la Esperanza. El hecho de que dos horas después de mi nombramiento estuviera la Virgen en la calle ha determinado mucho el pregón. El pregón no va a ser solo y exclusivamente la Esperanza de Triana, es el pregón de la ciudad. Toda la ciudad se va a ver reflejada y habrá un contenido donde se me vean las costuras, de donde vengo, de mis raíces y de lo que amo, pero va a ser un pregón para que toda la ciudad se sienta muy orgullosa.
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