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Semana Santa

La Macarena restaura las manos de la Virgen de la Esperanza tras el desgaste del último besamanos

La corporación vuelve a depositar su confianza en el restaurador Pedro Manzano, como ya ocurriera tras la fallida intervención de la familia Arquillo que causó la indignación de miles de hermanos y devotos

A la izquierda, se muestra las manos de la Macarena en diciembre, mientras en lado derecho aparece su estado actual tras la última intervención.

A la izquierda, se muestra las manos de la Macarena en diciembre, mientras en lado derecho aparece su estado actual tras la última intervención. / El Correo

Álvaro García-Arévalo

Álvaro García-Arévalo

Sevilla

La Hermandad de la Macarena ha llevado a cabo labores de conservación sobre las manos de la imagen de su titular mariana. Así lo comunica la Junta de Gobierno de la corporación a escasos dos días de que María Santísima de la Esperanza Macarena suba a su paso de palio, como viene siendo tradicional amanecerá entronizada este Domingo de Pasión. La cofradía ha depositado su confianza de nuevo en el restaurador Pedro Manzano, como ya ocurriera tras la fallida intervención de los Arquillo el pasado verano.

Estas actuaciones se enmarcan en los procedimientos ordinarios de mantenimiento y conservación aprobados por Cabildo de Hermanos. Sin embargo, los trabajos han estado motivados por el desgaste que sufrieron las manos en diciembre durante el tradicional besamanos de la imagen. Las labores han tenido carácter exclusivamente conservativo y se han desarrollado íntegramente en el interior de las dependencias de la propia Hermandad. En una nota, la Hermandad reafirma "su compromiso con la adecuada conservación del patrimonio devocional", velando por su integridad para las generaciones "presentes y futuras", concluye.

La policromía de las manos sufrió un desgaste en el besamanos

La policromía de las manos suele verse muy afectada en las imágenes de alto tirón devocional, ya que el roce con la imagen en los besamanos causa desperfectos que deben ser solventados a la mayor brevedad posible. Con motivo de la onomástica de la Virgen de la Esperanza, la titular de la cofradía estuvo expuesta durante cuatro días y miles de personas pasaron ante la imagen en un acto que, de forma extraordinaria, tuvo lugar en el templo de San Gil y no en la propia Basílica --como venía siendo habitual-- en conmemoración de los 100 años del primer besamanos de la historia de la corporación.

Pedro Manzano Beltrán, es especialista en Conservación y Restauración de Obras de Arte, y fue el encargado de restaurar a la Virgen de la Esperanza el pasado otoño tras la polémica intervención de los Arquillo, cuando los rasgos faciales de la imagen fueron modificados en un procedimiento que causo una alta indignación de los hermanos y devotos de la imagen.

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