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Semana Santa

El orgullo de barrio impregna el Viernes de Dolores: las cofradías regalan a Sevilla la ilusión por una Semana Santa plena

Del Polígono Sur a Triana: las siete hermandades firmaron una jornada completa en las calles de Sevilla que descuenta las horas para el Domingo de Ramos

Así te hemos contado el Viernes de Dolores de la Semana Santa de 2026

Cristo de la Corona en Sevilla este Viernes de Dolores en Sevilla.

Cristo de la Corona en Sevilla este Viernes de Dolores en Sevilla. / Marina Casanova

Álvaro García-Arévalo

Álvaro García-Arévalo

Sevilla

Un sol de justicia para los primeros nazarenos de las vísperas de la Semana Santa de Sevilla. Siete cofradías se han echado a las calles de la capital hispalense este Viernes de Dolores, que supone el primer anticipo del Domingo de Ramos. Desde la humildad de los hermanos de Bendición y Esperanza en el Polígono Sur, hasta el ruán morado de los capirotes del cortejo de la cofradía del Cristo de la Corona. Pleno de hermandades en la calle en una jornada donde la normalidad ha sido lo más destacado.

Un día repleto de contrastes, ilusión, nervios y mucho fervor en los barrios de la periferia de la ciudad. Como un niño en la mañana de Reyes, los sevillanos han estrenado con todo el cariño del mundo los desfiles procesionales en la antesala de la Semana Santa de 2026. Unos días en los que la meteorología remará a favor de los cofrades y el cielo azul de Sevilla coloreará las numerosas estampas que dejarán las cofradías para la posteridad.

Vídeo | La emoción de las Tres Mil abre el Viernes de Dolores en Sevilla

Rocío Soler Coll

Los cofrades de las Tres Mil Viviendas vuelven a dar una lección

Todo empezaba en una de las barriadas más pobres de España. El Polígono Sur se inundaba de capirotes verdes al filo de las cinco de la tarde, dando inicio a las estaciones de penitencia del Viernes de Dolores. El doble de hermanos en comparación con el pasado año: hasta 110 nazarenos han acompañado al Señor de la Bendición y Santa María de la Esperanza por las Tres Mil Viviendas. Una demostración de auténtica fe en una de las zonas más estigmatizadas de Sevilla. Matilde no pudo evitar las lágrimas en el mismo instante en que el misterio puso el primer pie en la calle. No era para menos: ha visto crecer esta cofradía desde que su hijo y su sobrino, siendo apenas unos niños, decidieron organizar una Cruz de Mayo hace ya 34 años.

Del Sur al Norte de la antigua ciudad de Híspalis. Pino Montano colocaba su cruz de guía puntualmente en el dintel de la Parroquia de San Isidro Labrador apenas 15 minutos antes de las seis de la tarde. "A tu plaza venimos con fe", cantaban los devotos de la Virgen del Amor a la salida del paso de palio de la cofradía. La Banda de Música de La Puebla del Río se anotaba el apunte musical al interpretar la salve dedicada a la dolorosa. Le precedió el majestuoso misterio del Señor de Nazaret que, con su imponente olivo, se puso en las calles del barrio con los sones de la Agrupación Musical de La Encarnación. Treinta años llevan estos músicos detrás del misterio de Pino Montano, una cofradía que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años llegando a poner cerca de 1.000 nazarenos en las calles.

Vídeo | Jesús de Nazaret por las calles de Pino Montano

Jesús de Nazaret por las calles de Pino Montano / Álex Mérida

La Misión y el azahar de Heliópolis

El Nazareno de La Misión se impregnó del azahar de los naranjos del barrio de Heliópolis. El Viernes de Dolores es ese día donde todo florece --como la flor del naranjo-- y el contador de la ilusión vuelve a ponerse a cero. Los capirotes azules de esta corporación llegaron hasta el Hospital Virgen del Rocío para visitar a los enfermos del centro hospitalario más grande de Andalucía. De hecho, la hermandad ha tenido un gesto con los donantes de órganos: en uno de los cirios de las tulipas del paso se puede leer las palabras Luz de Vidacomo guiño a las personas trasplantadas y sus familiares. 

En cambio, este era el Viernes de Dolores de la Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista. La joven cofradía estrenaba la nueva puerta de su parroquia, tras años obligados a iniciar su estación de penitencia desde una carpa ante las reducidas dimensiones de la puerta principal del templo. El Señor de la Salud y Remedios cruzaba el dintel de la puerta y, acto seguido, los primeros acordes del himno nacional se mezclaron con los aplausos de un barrio volcado con su cofradía. El palio de la Virgen del Dulce Nombre se vio envuelto en una gran petalá en las primeras calles de su recorrido. Sin duda, una estación de penitencia que quedará grabada en la mente de todos sus hermanos.

Vídeo | Así ha salido la Virgen del Dulce Nombre de Bellavista

Pablo García Torrejón

El contrapunto de los nazarenos de ruán

La solemnidad y el recogimiento se extendió por las calles del casco histórico y el viejo arrabal trianero. A las siete en punto, comenzaron a salir el centenar de nazarenos que acompañaban al Cristo de la Corona desde la Puerta del Perdón de la Catedral de Sevilla. En los momentos previos a la salida, el Patio de Los Naranjos del templo catedralicio era un auténtico hervidero: monaguillos, costaleros y curiosos se preparaban para acompañar a esta imagen. El centro de la capital estaba a rebosar en una jornada que olía a primavera.

Túnicas de ruán negro por las calles de Triana. La cofradía de Pasión y Muerte muestra un lado distinto del carácter del barrio trianero. El folclore habitual de las hermandades de esta zona se funde en el silencio de esta corporación que partió de la Parroquia de San Juan Bosco. Una vez más, el Crucificado que talló Navarro Arteaga volvió a salir de la sede de los Salesianos y no de su sede canónica, establecida en la Parroquia del Buen Aire. Las reducidas dimensiones de la puerta obligaron a la cofradía a buscar alternativas y evitar el desmontaje de los hachones y las patas del paso para poder salir del citado templo. El fervor cofrade también se extendió por las calles de Rochelambert, donde la agrupación parroquial de Paz y Misericordia volvió a poner su cortejo en la calle.

Vídeo | Salida de la Hermandad del Cristo de la Corona

Marina Casanova

Un libro de contrastes. Así se podría definir al Viernes de Dolores en la bendita ciudad de Sevilla. El orgullo de barrio muy presente en el Polígono Sur, Pino Montano, Bellavista y Heliópolis choca con el clasicismo del Cristo de la Corona y el Crucificado de Pasión y Muerte. La dualidad de esta jornada es una muestra más de la pluralidad también presente en el mundo de las cofradías sevillanas. Este es el anticipo de los barrios en una ciudad que ya espera ansiosa que la cruz de guía de La Paz vuelva a cruzar el dintel de la Parroquia de San Sebastián y, bajo un cielo azul único, Sevilla firme el arranque de una nueva primavera.

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