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Domingo de Ramos

Una estampa de los 90 en Santa Marina: La Hiniesta vuelve a San Luis en un Domingo de Ramos pleno

El cambio de ubicación no resta expectación a la salida de la corporación de San Julián, que bate récord de nazarenos

Vídeo | La Virgen de La Hiniesta sale de Santa Marina

La Virgen de La Hiniesta sale de Santa Marina / Clara Campos

Clara Campos

Clara Campos

Sevilla

La puerta de la Iglesia de Santa Marina era un hervidero desde una hora antes de que La Hiniesta pusiera su cruz de guía en la calle. En un Domingo de Ramos radiante, en el que el azul y plata combinaban a la perfección con el brillante sol -y una ligera brisa que hacía disfrutar de una temperatura agradable-, la Hermandad de San Julián volvía al templo vecino 32 años después. El motivo: las obras de emergencia que se tienen que llevar a cabo en su templo.

Una estampa que recordaba a la primera parte de los años 90, cuando la zona, lejos de ser una de las más codiciadas para vivir como lo es en la actualidad, era víctima del impacto de la droga, aunque se encaminaba a su proceso de transformación. Concretamente, La Hiniesta salió desde Santa Marina los años 1990, 1991, 1992 y 1994, también por el cierre de su sede habitual.

Más lejanos quedan los años de los que también recurrió a esta iglesia para realizar su estación de penitencia. En 1935 y en 1936, en un ambiente preguerracivilista y tras tres años sin salir por un incendio provocado, la Hermandad también optó por Santa Marina para poner su cofradía en la calle.

Ambiente de Domingo de Ramos

Entre los que esperaban a las imágenes titulares salir por el dintel ojival de una iglesia -cuya construcción primitiva data de la segunda mitad del siglo XIII-, no faltaron las sillas para los más mayores, los modelos propios de un día grande en la ciudad, las vallas a las puertas del templo y también personas que vienen de otros puntos del país para conocer la Semana Santa de Sevilla. Las nubes ni se atrevieron a asomarse por el cielo de la capital hispalense.

La madre de Dani es sevillana pero él es la primera vez que vive un Domingo de Ramos en la ciudad. "Somos de Tarragona y no se puede contar con palabras la diferencia de vivirlo aquí y verlo en la televisión: teníamos muchas ganas de venir", aseguraba mientras esperaba la salida de la cofradía.

Manuel Asensio, hermano número 8 de La Hiniesta, y su mujer, Carolina, esperaban pacientemente desde un buen rato antes que la cruz de guía se pusiese en la calle. "Aquí estamos despistados, porque a nosotros lo que nos gusta es salir de San Julián", bromeaban. En cualquier caso, han disfrutado de la salida desde Santa Marina, donde comparten sede provisional con la Hermandad de la Resurrección. "Van los dos palios preciosos y las flores este año son impresionantes", relataba Carolina.

Otro año récord de nazarenos

Anunciaba lo que estaba por venir la Juvenil de Arahal, que despertó los primeros aplausos entre el público. Puntual a la cita, la cruz de guía salió a las 13.45 -tres cuartos de hora más tarde de lo que acostumbra en los últimos años y con récord de nazarenos y de papeletas de sitio emitidas-.

No en vano, el cambio de templo también ha acortado las horas de recorrido. Los primeros momentos de emoción se vivieron con la salida del Cristo de la Buena Muerte -que presidió el Via Crucis de este 2026-, que este año lleva un manto de rosas rojas. La Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal puso el sonido a los primeros momentos del paso en la calle.

A la Virgen de la Hiniesta la precedía, como es habitual cada año, la representación municipal, encabezada por el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz, por la vinculación de esta corporación con el Ayuntamiento hispalense. La Banda de Mairena del Alcor acompañaba a la Dolorosa, que se abría paso hacia la calle San Luis para vivir una jornada de Domingo de Ramos plena.

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