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Semana Santa

La Campana o el bar Torero, la resistencia hostelera al cierre forzoso en la Madrugá: "No es por dinero, es por dar servicio a la gente"

Al menos nueve bares y cafeterías del centro de Sevilla abrirán durante la noche del Viernes Santo más allá de las 03:00, con la condición de no servir bebidas alcohólicas ni superar el aforo permitido

Torrijas de la confitería La Campana.

Torrijas de la confitería La Campana. / María José López / Europa Press

Carlos Doncel

Carlos Doncel

Sevilla

Al menos nueve bares y cafeterías del entorno de la carrera oficial estarán abiertos durante toda la Madrugá. A ellos, además, se sumarían otros dos aún en estudio por parte del Ayuntamiento: La Juguetería y Torero. Todos ellos podrán seguir funcionando más allá de las 03:00 con la condición de no vender bebidas alcohólicas por encima de los 20 grados. Y lo hacen no porque compense a nivel económico, sino "por ofrecer un servicio a la ciudadanía", según apuntan algunos de estos establecimientos.

"Todos los años, desde que dan opción, solicitamos la ampliación de horario en la Madrugá", señala Antonio Luque, propietario del bar Torero, ubicado en la calle Argote de Molina. "Lo hacemos por dar a la gente un servicio de cafetería y bocadillos. La Macarena no pasa por aquí hasta las seis de la mañana, ¿quién puede esperar tres y hasta cuatro horas sin tomarse siquiera un café o sin comerse un bocata?", se pregunta Luque.

Un motivo similar al que justifica Borja Hernández, dueño de la confitería La Campana, que también ha pedido abrir toda la noche del Viernes Santo: "En realidad ni nos interesa, porque es una paliza, pero lo hacemos por dar servicio a nuestros clientes". "Y también por tener buena relación con el Ayuntamiento, porque estamos luchando para conseguir de nuevo los veladores como comercio emblemático que somos", señala Hernández.

"Para nada tenemos un gran volumen de negocio durante la Madrugá, se hace una facturación residual. Aunque siempre hay gente que viene a tomar café o a por algo de bollería", comenta el dueño de La Campana. "De hecho, los días normales vendemos mucho por la mañana, pero bajamos cuando se corta el acceso con el paso de las cofradías a partir de las 15:00. Lo notamos muchísimo".

Los bares y el servicio público

"Además, los bares también evitamos que se llene la calle de orines", subraya Antonio Luque. "Un año que nos cerró la Policía un par de horas, la calle trasera se convirtió en un río de orines. Al final, los bares abiertos en momentos como la Madrugá son un punto de seguridad y encuentros para los que lo necesitan: ofrecemos aseos, bebidas o un lugar donde pueden resguardarse aquellas personas con mareos", destaca por su parte Borja Hernández.

"Al final somos nosotros quienes ofrecemos ese servicio de urinarios y agua", resalta Christian Pérez, dueño del Naked and Famous Cocktail Bar, también ubicado en Argote de Molina. En su caso, no abrirá durante toda la Madrugá: echará la persiana a las 02:00, como siempre. "La Semana Santa no son días prósperos para nosotros teniendo en cuenta el enfoque de nuestro negocio: coctelería de autor. Y no queremos modificarlo tampoco para adaptarlo a esta semana, porque sería renunciar a nuestra filosofía".

Tampoco los que sí han decidido abrir en la noche del Viernes Santo lo hacen por dinero: "Ya no se ve ese gran público como antiguamente. Llevo 35 años en Torero y había Madrugás que se echaba a la calle toda Sevilla", asegura Antonio Luque. "Por eso entre todos debemos hacer sentir a la gente que ponemos a su disposición todos los servicios: desde los municipales, que funcionan de maravilla, a los que damos en los bares y cafeterías".

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