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ENTREVISTA

Carlos López Bravo, candidato a Presidente del Consejo: “La Semana Santa necesita de una reflexión pausada y ganas de cambio”

El Consejo de Hermandades y Cofradías encara unas nuevas elecciones en el horizonte para elegir a la junta superior que regirá el máximo organismo cofrade de la ciudad en los próximos cuatro años

Carlos López Bravo.

Carlos López Bravo. / El Correo

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Pablo García Torrejón

Pablo García Torrejón

Sevilla

Carlos López Bravo es un sevillano doctor en derecho y profesor de filosofía del derecho en la Universidad de Sevilla. Compagina su vida laboral con su entrega a las cofradías de la Semana Santa de Sevilla, siendo un reconocido cofrade de la ciudad. Tras mucho meditarlo, se presenta a las elecciones del Consejo para poder presidirlo durante los próximos cuatro años.

El próximo 29 de junio, Carlos López Bravo se presenta a las elecciones del Consejo de Hermandades y Cofradías, ¿qué le ha llevado a dar este paso?

Me presento por la ilusión de servir al conjunto de las Hermandades y Cofradías de Sevilla, continuando esa oportunidad única que ya tuve ocasión de vivir hace años, trabajando en varios Consejos y en distintos cargos: delegado de Glorias, delegado de la Madrugada y Secretario. Ahora tengo la ocasión de presentar mi propio equipo, que creo es magnífico, y de llevar la coordinación. Yo he trabajado con cuatro presidentes muy a gusto, pero en posiciones en que no tienes demasiada iniciativa. Ahora queremos abrir una nueva etapa de servir a la institución y a las hermandades.

Aborda su posible llegada al Consejo en una situación compleja y en medio de muchos debates abiertos entre los que destaca la configuración actual de la Semana Santa. ¿La Semana Santa adolece de espacio, de tiempo o de ambas?

La Semana Santa necesita reflexión pausada y ganas de cambio, en lo que sea necesario para adecuarla a las necesidades de las hermandades y de la Ciudad en este segundo cuarto del siglo XXI. Seguimos exactamente en los mismos patrones de hace muchas décadas. Hay problemas de tiempo y de espacio para que las Estaciones de penitencia se digan desarrollando con todo su esplendor y con la idiosincrasia de cada hermandad. Las soluciones tienen que salir de las propias hermandades penitenciales, orientadas y coordinadas por la junta superior .

Son muchos los cofrades de a pie que solicitan un estudio de una nueva Carrera Oficial. ¿Es viable pensar en una reforma integral del recorrido común en un corto o medio plazo?

Pues hay que abrir un debate serio donde se analicen todos los posibles proyectos, y ese debate tiene una sede y unos protagonistas, que son los hermanos mayores de penitencia y la junta de sección de penitencia, aunque puedan canalizarse en el Consejo proyectos sólidos de otros cofrades. Y luego estar en contacto fluido con las Administraciones competentes, especialmente el Ayuntamiento de la Ciudad.

Otro debate abierto es la financiación de las Hermandades en la actualidad. En un modelo actual en el que hay bastante diferencia de subvención a hermandades de penitencia con las vísperas, glorias y sacramentales, ¿aboga por una revisión de este modelo?

Otra cuestión importante, pero requeriría revisar los Estatutos y ajustar más los porcentajes de Glorias y Sacramentales. Pero como idea general hay que seguir avanzando en buscar otros recursos diversos para las Glorias. En la cuestión del reparto de las hermandades llamadas de Vísperas creo que se ha avanzado y hay que seguir negociando.

Un problema que ha surgido en los últimos años es la falta de cobertura policial para algunos cultos externos. ¿Se necesita un mayor control de las procesiones o por el contrario, una mayor coordinación con el Ayuntamiento?

En principio creo que tenemos muy buena cobertura por parte de la Policía Local y el Ayuntamiento considera una prioridad atender a las Hermandades. Pero a veces es excesiva la demanda. Aquí creo que el Consejo debe promover una autorregulación de las hermandades. No se puede estar sacando permanentemente cruces de mayo, carteros reales, heraldos, con las calles cortadas… ante todo porque hay una parte importante de la población que, digamos, lo tolera, pero sólo lo tolera porque no es lo suyo. No somos los únicos usuarios de las calles y vías públicas.

Hay muchos cofrades que reclaman una mayor transparencia en el proceso de renovación y ventas de sillas de Carrera Oficial. ¿Cuál ha sido, a su juicio, el problema principal de este proceso y qué soluciones propone?

Hay que avanzar en esa transparencia. Hasta que no conozca la situación real actual, si llegamos a tener la responsabilidad, no veo oportuno ofrecer soluciones teóricas. Hay un Reglamento de adjudicación de sillas y palcos que probablemente haya que renovar.

Háblenos de su equipo. Hay mucha gente joven y también destaca la figura de la candidata que sería la primera delegada de penitencia femenina en la historia del Consejo.

El equipo es muy compacto. Los delegados de penitencia, entre ellos la primera mujer delegada, son personas muy competentes y con experiencia directa en hermandades. Precisamente Lola Olivero, que ha sido una mujer valiente por aceptar dar ese paso, tiene una trayectoria importante tanto en su hermandad de la Esperanza de Triana como en su hermandad de los Humeros. Dos hermandades que por su idiosincrasia y tamaño son la noche y el día, y en ambas ha dejado una huella por su labor. Las otras mujeres serán Mariví Jiménez y Carmen de la Rosa, la “benjamina” del grupo, que aporta no solo su inteligencia y capacidad de trabajo, sino su conexión directa con esas nuevas generaciones que son el futuro.

Otra apuesta personal es la del delegado de Viernes Santo, Jose Carlos Miranda. Un antiguo alumno mÍo que es hoy como un sobrino. Capacidad y conocimiento, y el ímpetu de esa juventud con treinta y tres años Secretario de la Amargura, hermano de la Candelaria… y esperemos que pueda coordinar a las señeras hermandades de la tarde del Viernes.

En su equipo también destacan muchos candidatos cercanos a hermandades de Gloria. ¿Cree que en los últimos años estas hermandades se han dejado de lado? ¿Vivimos en un mundo cofrade penitencializado?

Pues si, ese participio tan novedoso me parece acertado. Muy “penitencializado”.

A mi personalmente me interesan mucho las Glorias. Fui delegado de ellas 4 años y pregonero en 2003, y trabajé por ellas todo lo que pude, por eso no he tenido que darme a conocer. Los hermanos mayores lo saben, aunque no haya tenido ocasión de coger varas en las presidencias. Me importan por su patrimonio y su historia, o bien por su carácter “catequético” en las barriadas nuevas y lejanas, haciendo “patria” cofrade. Pero sobre todo por sus gentes. Son familiares y acogedoras, son tenaces en la defensa de sus devociones... Las hermandades de Gloria y las Sacramentales llamadas puras necesitan mucho del Consejo. Y ahí estaremos si nos dan la oportunidad.

En cuanto al sistema de designaciones anual, muchos cofrades piden el regreso del cartel fotográfico, ¿estaría dispuesto a que volviera ese formato?

Buena cuestión me haces. Sinceramente, pediría opinión en los respectivos plenos de Penitencia, Gloria y Sacramentales. Lo que tengo claro es que la Junta superior será responsable y que cuando se encarga una obra pictórica o fotográfica el procedimiento cambia. La fotográfica puede ser mediante selección de entre obras ya hechas. La pictórica será un encargo, pero el encargo deberá ser controlado para que quede a plena satisfacción del comitente.

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