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Jornada 23 | LaLiga EA Sports

Kike Salas y Vlachodimos rescatan un punto para el Sevilla en un final agónico ante el Girona (1-1)

Thomas Lemar adelantó al Girona y Kike Salas empató para el Sevilla

Kike Salas delebrando el gol.

Kike Salas delebrando el gol. / AFP7 vía Europa Press

Álex Mérida

Álex Mérida

Sevilla

30.384 espectadores se congregaron en el Ramón Sánchez-Pizjuán para presenciar, un día después de la suspensión por la borrasca Marta, el Sevilla Fútbol Club-Girona Fútbol Club que terminó con empate en el marcador en una tarde en la que los goles llegarían al comienzo y al final del choque.

No duró ni dos minutos el marcador inicial en Nervión. Los de Míchel, que salieron con personalidad, se adelantaron por medio de Thomas Lemar, que se estrenó con la elástica gerundense.

Nació la jugada en las botas de Bryan Gil, que condujo con acierto rompiendo marcas hasta que Hugo Rincón le dobló por la derecha. Le filtró el balón entre las piernas de Kike Salas y el carrilero diestro la puso a la frontal para que el francés recibiera sin oposición e hiciera el 0-1 con un disparo con la diestra. Vlachodimos no pudo evitar el tanto al salir el disparo de Lemar por debajo de las piernas de Agoumé.

El fallo en cadena sin tiempo casi para que los aficionados se sentaran en sus localidades, acrecentó las dudas del conjunto de Matías Almeyda, que terminó firmando la peor primera parte en lo que lleva de curso.

Hasta cuatro paradas haría el guardameta griego del Sevilla en unos 45 minutos iniciales en los que Tsygankov pudo anotar el segundo hasta en dos ocasiones muy claras, teniendo los blanquirrojos únicamente una opción de igualar en una mala cesión de Daley Blind a Gazzaniga que se estrelló en el palo y que desbarató el portero argentino.

Pitado por la afición ante la clara inoperancia del conjunto de Almeyda se marchó al descanso el Sevilla, que saltó tras él con los cambios de Juanlu, Oso y Ejuke por Carmona, Azpilicueta y Peque.

Ganaría presencia en campo rival el conjunto nervionense, que salió con más determinación y volcado al empate sin especular con el paso de los minutos. La actividad de Oso por el costado zurdo con Suazo por detrás fue la principal vía de ataque sevillista, que consiguió de dicha manera que Maupay y Akor Adams no fueran dos islas sin conexión en el área rival.

El francés pudo hacer el empate en un buen centro del canterano que rechazó Gazzaniga y le cayó en sus pies, pero Blind la salvó con la testa en boca de gol.

También Chidera Ejuke con su continuo desborde generó conexión con la grada para que Nervión rugiera alentando a un Sevilla que necesitaba de los suyos para meterse en el partido y frenar el gobierno del Girona durante gran parte del mismo.

Se igualaron las fuerzas en el Ramón Sánchez-Pizjuán entre los de Almeyda y los de Míchel, pero le faltaba al conjunto blanquirrojo mayor finalización de las llegadas.

El carrilero del Sevilla Atlético demostró una tarde más su clara vocación ofensiva, con la mirada fija en la portería de Gazzaniga, a quien intentó hacerle un golazo con un tiro lejano que se marchó cerca. Terminó siendo el más peligroso de los sevillistas, que apenas gozaron de claras oportunidades para conseguir un punto que hubiera valido oro.

En los diez minutos finales la tuvo Neal Maupay en una jugada larga del Sevilla que nació nuevamente en la izquierda con Oso y que se gestó con Alexis dejando pasarla para el francés, pero acertó a repeler la zaga del Girona.

El tanto tempranero de Thomas Lemar iba a ser el único que tuvo el encuentro en Nervión, donde todo se encaminaba a una derrota de los de Matías Almeyda, pero en un resbalón de Echeverri encontraría el Sevilla el empate en el descuento.

El argentino se demoró a la hora de soltarla y terminó resbalándose. Kike Salas recogió el esférico, miró a portería y sacó un zurdazo al palo largo a media altura ante el que Gazzaniga nada pudo hacer. El canterano sevillista acabaría salvando un punto muy valioso para que el Sevilla sume 25 puntos en una lucha por la permanencia que necesitará de mejores actuaciones del conjunto de Almeyda.

Con Gil Manzano a punto de señalar el final derribó Suazo a Iván Martín y decretó los once metros. Míchel retiró al jugador para dar entrada a Stuani, que saltó sólo para lanzar un penalti que le detendría Vlachodimos con acierto.

Final de infarto en Nervión con reparto de puntos final que deja al Sevilla decimotercero en la clasificación con 25 puntos y gana aire con el Rayo, que marca el descenso con el partido pendiente ante el Oviedo.

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