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Jornada 24 | LaLiga EA Sports

El Sevilla suma un punto ante el Alavés en un final en el que Almeyda fue protagonista con su expulsión (1-1)

Djibril Sow adelantó al Sevilla en la primera mitad y Toni Martínez empató para el Alavés en el segundo tiempo

El árbitro Galech Apezteguía expulsa al entrenador del Sevilla Matías Almeyda durante el partido de la jornada 24 de LaLiga que Sevilla FC y Deportivo Alavés disputan hoy sábado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

El árbitro Galech Apezteguía expulsa al entrenador del Sevilla Matías Almeyda durante el partido de la jornada 24 de LaLiga que Sevilla FC y Deportivo Alavés disputan hoy sábado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. / José Manuel Vidal / EFE

Álex Mérida

Álex Mérida

Sevilla

Matías Almeyda advirtió novedades en el once y las hubo. Su Sevilla Fútbol Club saltó al Ramón Sánchez-Pizjuán para medirse al Deportivo Alavés con la presencia de Nianzou en la zaga junto a Gudelj y Kike Salas y con Juanlu y Suazo en los carriles. Carmona y Mendy descansaron y volvió Sow por Peque.

Las decisiones tácticas del Pelado muy pronto se verían condicionadas. Ni dos minutos habían transcurrido de partido cuando Juanlu cometió una dura falta con los tacos por delante sobre Yusi Enríquez en salida de los babazorros.

El navarro Iosu Galech Apezteguía amonestó al quinteño tras revisarse una potencial roja en el VAR, pero no se la perdonaría catorce minutos después cuando, los mismos protagonistas se vieron las caras, esta vez en terreno sevillista. El alavesista se dejó atrás el balón, recuperó la posesión y Juanlu lo pisó.

Era el 16' del encuentro y Almeyda ya tenía el plan condicionado, aguantando hasta el descanso sin hacer cambios y confiando en un equipo corto y replegado que podría tener sus opciones en jugadas rápidas.

Discurrió sin mucha historia el choque en Nervión hasta que a tres del descanso abrió la lata el Sevilla. Llegó en una acción de pillo de Maupay. El francés estuvo avispado para ganar a los jugadores del Alavés una jugada en la línea de banda, sacó rápido para Akor y esperó a que este se la devolviera.

Cuando el de Versalles quiso hacer la pared con el nigeriano se encontró con la complicidad de la zaga alavesista, terminando en las botas de Djibril Sow. El suizo disparó desde la frontal, impactó el balón en Pacheco y Sivera nada pudo hacer.

Con dicho resultado se llegaría al descanso tras unos últimos minutos en los que apretaron los de Coudet sin intimidar a Vlachodimos, muy tranquilo en el primer tiempo.

A la vuelta de vestuarios no hubo novedades en el once de Almeyda mientras que Coudet decidió hacer un triple cambio para lanzarse a por el empate.

Fue un Sevilla que empezó a ver como las fuerzas de competir con uno menos le comenzaban a fallar y los pasillos interiores, bien tapados en los 45' iniciales, aparecieron.

En el 59' llegaría el gol de Toni Martínez. Aleñà la puso desde la esquina y el delantero murciano se hizo grande por alto para cabecear con acierto a la red.

Sólo fue el inicio de un Alavés que desde la igualada mandó completamente en el juego hasta el punto de terminar embotellando a un Sevilla que únicamente acertaba a despejar y que veía difícil contener las llegadas de los babazorros, cada vez más constantes.

Seis más tarde del 1-1 llegaría la jugada del segundo de los vitorianos, que terminaría anulado por fuera de juego. Lucas Boyé, último en impactar con el balón en una jugada muy embarullada y en la que falló Nianzou en la frontal. El argentino estaba adelantado por milésimas, las suficientes para que el marcador permaneciera en empate.

Frenó en cierta parte al Alavés la acción del posible gol, devolviendo a los blanquirrojos un hálito de vida al que se agarrarían para que pasaran los minutos y Vlachodimos no viera comprometida su portería.

En los minutos finales fue expulsado Matías Almeyda. Algo debió decirle al cuarto árbitro que provocó que éste llamara al principal. Dirigiéndose al banquillo y a nadie en concreto, el navarro terminó expulsando al Pelado, que se negó a irse y se quedó con los brazos cruzados atrás pidiendo explicaciones por la tarjeta roja.

La acción se demoró en exceso y terminó en un añadido de once minutos, en el que también Jordán vería la roja y en el que hubo más amarillas e interrupciones que tiempo de juego efectivo.

Nadie quería que se jugara en Nervión y tanto los aficionados como los jugadores, tirando de pundonor y heridos por la contraria decisión de echar a Almeyda, se unieron para preservar un punto de oro por la permanencia.

En el Sevilla, a lo largo de la semana se conocerán sanciones por dichas cartulinas rojas, pero asegurar un año más en Primera División está algo más cerca. En un duelo tan accidentado y con tanta polémica en el que jugó con inferioridad casi más de 90 minutos teniendo en cuenta los descuentos, los de Almeyda supieron contemporizar y dejar pasar los minutos hasta mantener un punto que sabe a gloria.

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