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Sevilla FC

El Sevilla, sin capitán al mando, visita el coliseo azulón para coger aire

Matías Almeyda cumplirá su primer partido de sanción ante el Getafe en el Coliseum

Matías Almeyda, durante el partido de LaLiga EA Sports, disputado entre el Sevilla FC y el Real Oviedo en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán

Matías Almeyda, durante el partido de LaLiga EA Sports, disputado entre el Sevilla FC y el Real Oviedo en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán / Joaquín Corchero / AFP7 / Europa Press

Álex Mérida

Álex Mérida

Sevilla

El Sevilla Fútbol Club aterriza en Getafe con la mochila de siempre, la de un equipo que no puede permitirse el lujo de dejar pasar semanas en el campeonato. Este domingo vuelve a jugarse otro tramo de su temporada en el Coliseum, frente a un rival que vive cómodo en el barro y que llega con el pulso recuperado tras vencer al Villarreal y al Alavés.

El encuentro además, será el primero sin Matías Almeyda en la banda tras confirmarse que el castigo será íntegro y que el argentino empezará a cumplir las siete jornadas de sanción salvo que el TAD o la justicia ordinaria le rebajen el número de duelos que verá desde el vestuario o desde un lugar diferente al habitual.

El Pelado no estará a pie de césped, pero sí estará. Lo estará en la previa, en el plan y en la gestión de los cambios, en ese diálogo permanente que ya explicó y que pretende mantener durante cada encuentro desde el vestuario. En el banquillo, el que asoma es Javi Martínez, hombre de la casa, canterano y asistente, llamado a sostener el timón en un tramo que no admite dudas ni excusas.

La clasificación aprieta y no hace falta subrayarlo en demasía. El Sevilla llega con 26 puntos tras 24 jornadas, demasiado cerca de la zona roja como para jugar a la ruleta. Cada punto cuenta, pero el contexto empuja a pensar en algo más que sumar, en dar un golpe que alivie antes de que el calendario corra en contra y lleguen los choques finales de Liga.

El Getafe de Bordalás llega con viento a favor. Cuatro jornadas sin perder, dos victorias seguidas, y esa sensación tan suya de que el partido siempre se juega como ellos quieren, a base de faltas tácticas, duelos aéreos y segundas jugadas que se convierten en medio gol. Al Villarreal lo doblaron sufriendo, con Arambarri y Satriano como nombres propios, y en el Coliseum suelen encontrar el tono rápido.

Alineación del Sevilla Fútbol Club

Almeyda puede salir con un 5-3-2 y muy pendiente de los pequeños detalles

En el Sevilla, el plan pasa por blindarse primero y tener la cabeza fría después. Almeyda ha insistido esta semana en la tranquilidad, en no caer en el nerviosismo que ha castigado al equipo demasiadas veces cuando se rompe un detalle.

El once, si no hay giro de última hora, apunta a Vlachodimos en la portería y a una defensa con Carmona en el carril por la sanción de Juanlu, Azpilicueta como sostén, Nianzou en el eje, Kike Salas y Suazo para completar la línea.

Análisis del Getafe según Almeyda

"Vamos a enfrentar un rival que su estilo de juego lo tiene muy trabajado. Que son difíciles, que te dejan el alma en cada pelota. Tienen sus estrategias y los respeto. Y nosotros trataremos de hacer nuestro juego, sobre todo desde el plano de la tranquilidad. Sabemos que es uno de los rivales duros. Un rival que no concede espacio, que tiene gente de juego aéreo, que está organizado, que está ordenado. Vamos planificando el partido para tratar de sumar puntos".

Por delante, un centro del campo más rocoso con Agoumé, Mendy y Sow para tapar y ayudar en la resta. Arriba, la idea es no perder amenaza con Maupay y Akor Adams, aunque el partido pedirá también recursos desde el banco, con Ejuke o Isaac Romero según el guion. La mayoría de la defensa llega apercibida, con la amarilla como frontera, pero este viaje no debería permitir mirar más allá aunque el derbi se atisbe en el horizonte.

El Coliseum exige jugar cada balón como si no hubiera después. Aun así, el Sevilla sí puede agarrarse a un dato que ayuda a respirar. En sus diez visitas más recientes a Getafe apenas cayó dos veces, un campo que durante años le ha resultado más amable de lo que dicta la etiqueta de salida incómoda. Un antecedente no gana partidos, pero sí sirve para recordar que aquí también se puede competir sin complejos.

En lo futbolístico, la película está clara. El Getafe quiere un choque largo y espeso. El Sevilla necesita que no se le haga eterno. Entre medias, una final más, de esas que no se anuncian como tal, pero que se sienten desde el primer saque.

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