Jornada 32 | LaLiga EA Sports
Un golpe cruel en el último minuto deja al Sevilla en descenso y tocado psicológicamente tras caer en El Sadar (2-1)
Maupay adelantó al Sevilla, Raúl García hizo las tablas y Catena anotó el gol de la remontada de Osasuna en el último minuto del descuento

Alejandro Catena celebra el segundo de Osasuna ante el Sevilla, durante el partido de la jornada 32 de LaLiga que CA Osasuna y Sevilla FC disputan este domingo en el estadio de El Sadar / Villar López / EFE

Los resultados de la jornada 32 en el resto de estadios de los candidatos para eludir el descenso a Segunda División, sobre todo la victoria del Alavés el pasado sábado, provocó que el Sevilla Fútbol Club saliera como ante el Atlético de Madrid en la decimoctava posición. En El Sadar y frente a Osasuna de Alessio Lisci, Luis García Plaza sorprendió volviendo a línea de cuatro como en su debut, sentando al capitán, Gudelj, y a Akor Adams para darle la titularidad a Maupay, hombre gol esta tarde. En los carriles también salió con novedades.
Empezó valiente el Sevilla buscando sorprender en una rápida combinación frenada por la defensa rojilla antes de que Maupay pudiera recoger el esférico en el área en el primer intento. De hecho, los cinco minutos iniciales de los del técnico madrileño fueron más esperanzadores de lo que después ocurriría en el primer acto y, sobre todo, en el segundo tras un inicio más que correcto y tras llegar a ponerse por delante. Pero en los últimos compases, el empuje osasunista pudo con un conjunto sevillista que volverá a la capital hispalense muy tocado.
Sin lograr la continuidad el conjunto de García Plaza, Rubén García tendría la primera que pararía Vlachodimos en una falta lejana cometida de forma brusca por Suazo en la que vio el chileno la amarilla. A partir de la acción, salvo en contadas escaramuzas con escaso peligro y en un disparo de Isaac Romero casi desde la medular buscando la sorpresa, el Sevilla desapareció en ataque.
Tampoco los de Lisci, que ganaron metros, cogieron la posesión y dominaron en juego, tradujeron ello en grandes ocasiones con las que intimidar al guardameta griego de los nervionenses, que cuando tuvo que aparecer mostró sus habituales reflejos.
El aluvión de Osasuna llegó al borde del descanso con remates sin encontrar portería de Rosier y Javi Galán y con una jugada de calidad y gran peligro de Víctor Muñoz que se topó con el siempre atento Vlachodimos a la hora de querer definir por bajo.
Si las opciones entre palos fueron escasas en el primer tiempo, no se intensificó en este la acción hasta bien entrado el ecuador del segundo. Nada más comenzar la tendría Budimir tras un centro ganándole bien Castrín para impedirle el remate cómodo, y desde ahí, y poco a poco, el Sevilla era quien mejor empezaba a encontrarse en El Sadar.
Sin modificaciones, los de Luis García Plaza encadenaron un par de córners con el que viraron el guion de un partido en el que se iban a adelantar. Sow iba a ser protagonista. El suizo ganó un espacio por dentro, Agoumé lo vio y le filtró el balón y de primeras buscó con un centro tenso a media altura a Maupay, que metió la cabeza para cambiar la trayectoria y batir a Sergio Herrera.
Atravesaban los sevillistas sus mejores minutos ante Osasuna y García Plaza empezó a modificar la idea inicial para ganar algo más de piernas con Batista Mendy por el helvético, amonestado y con molestias, y con Juanlu con Vargas para redoblar el carril diestro como tenía el zurdo con Suazo y Oso.
La alegría del gol en el 69' le iba a durar al Sevilla apenas once minutos. Primero avisó Moncayola con un tiro seco desde fuera que se perdió por cerca de Vlachodimos y, casi acto seguido, Raúl García de Haro, que había salido minutos antes para jugar junto a Budimir en punta y cambiar el esquema, empató el encuentro. El croata peleó con los centrales sevillistas y el de Olesa de Montserrat anotó con un tiro fuerte al palo con su zurda.
Se le hicieron largos los últimos compases en El Sadar al Sevilla, al que los nervios y errores puntuales que no fueron a más empezaron a contagiarlo tras el 1-1 en un largo descuento en el que los balones detenidos iban a ser el fuerte de los de García Plaza para buscar ya a la desesperada el segundo. De aquel 1-2 al que le costó acercarse se pasó al 2-1 en la última acción del partido. Castrín, inmaculado, vio cómo Catena le ganaba tras un centro de Moi Gómez al punto de penalti y el central osasunista cabeceaba a la red sin que el héroe Vlachodimos, que venía de salvar una muy clara a Raúl García, pudiese evitar el tanto.
La derrota deja muy tocada a un Sevilla Fútbol Club que se dejó todo en El Sadar, que firmó por momentos el mejor duelo desde que llegó García Plaza, pero que no encontró aquel resultado que tuvo durante once minutos.
El paso atrás y el empuje local cambió la dinámica en el tramo final. 34 puntos, a uno de la salvación y quedan cinco puntos. Los rivales directos siguen cumpliendo y ganando, y hoy, el Sevilla, que sí tuvo alma, no le bastó con ello para al menos, puntuar en Pamplona e igualar al Mallorca. Ante la Real Sociedad, una verdadera final en el Sánchez-Pizjuán por eludir el descenso.
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