Sevilla FC
Los 450 millones no bastan: las tres condiciones del CSD para autorizar la venta del Sevilla FC a Sergio Ramos
El Correo de Andalucía ha contactado con el Consejo Superior de Deportes (CSD) ante la inminente compra del Sevilla FC por parte del grupo inversor liderado por Sergio Ramos

Sergio Ramos durante un entrenamiento en su segunda etapa como jugador del Sevilla FC / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

Que una figura como la de Sergio Ramos lidere la compra del Sevilla FC es uno de los mayores terremotos deportivos y empresariales de los últimos años en España. Pero una operación así no depende únicamente del dinero. Tras días de negociaciones, el grupo inversor liderado por el camero ha llegado a un principio de acuerdo para la compra del club. No obstante, como reconocen a El Correo de Andalucía fuentes cercanas a las negociaciones no será definitivo aún: "no es inmediato".
En el fútbol español, los clubes convertidos en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) están sometidos a un control legal y financiero muy estricto. No basta con encontrar un comprador: el Estado, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), tiene capacidad para autorizar o bloquear la entrada de nuevos propietarios. Desde los años 90, la mayoría de los clubes profesionales españoles funcionan como SAD. Es decir, jurídicamente operan como empresas privadas con accionistas, aunque con una enorme relevancia social y deportiva.
En este punto de las negociaciones, la entrada en acción de este organismo puede generar ciertas dudas. El Correo de Andalucía ha contactado directamente con el CSD para explicar el complejo proceso que entrará en marcha para que pueda efectuarse la venta del Sevilla al Five Eleven Capital.
El porcentaje accionario activa al CSD: Five Eleven Capital se hará con el 80% del club
Como confirman desde el Consejo Superior de Deportes (CSD) a El Correo de Andalucía, la normativa principal en la que debemos centrarnos es el Real Decreto 1251/1999 sobre Sociedades Anónimas Deportivas. Según esta ley, cualquier particular o entidad que quiera adquirir una participación significativa en una SAD, necesita una autorización previa del CSD. En este caso, la compra supera ampliamente el umbral legal que activa la acción del CSD (25% del accionariado). Five Eleven Capital adquirirá, aproximadamente, el 80% de la masa accionarial del club, por un valor estimado de 450 millones de euros -unos 3.500 euros por acción-. Esto significa que la compraventa no se cerrará hasta que el CSD no autorice formalmente el cambio de control.
Aunque se pueda leer continuamente que el acuerdo está cerrado y depende del CSD, no es así. El procedimiento es completamente al revés: primero se debe notificar y, después, cerrarse. Los compradores deben informar formalmente al organismo sobre una serie de datos con total transparencia: cuántas acciones quieren adquirir, qué porcentaje del club representa, el precio total de la operación y quiénes forman parte del grupo inversor; cuestiones que seguramente relajen la preocupación del pequeño accionariado que tanto ha luchado para evitar la entrada de capital extranjero en el club. Una vez esta información es dada, comienza la supervisión estatal.

José María del Nido Carrasco, en la sala de prensa del estadio Sánchez-Pizjuán / Raúl Caro / EFE
Si bien el CSD exige total transparencia por parte de los compradores, el primer paso de la supervisión pasa por investigar exhaustivamente al grupo inversor. Se indagará a fondo la existencia de sociedades interpuestas o fondos ocasos, Del mismo modo, se revisa si existen vínculos con paraísos fiscales con el objetivo de evitar que entre capital de dudoso origen. El siguiente escalón pasa por analizar la solvencia económica del fondo. No basta con tener dinero, sino que debe tener capacidad para mantener la actividad deportiva, cumplir con los pagos salariales, afrontar deudas y garantizar cierta estabilidad a medio plazo.
Este paso es clave teniendo en cuenta la situación que atraviesa el Sevilla. El grupo inversor debe tener la capacidad suficiente para rescatar financieramente a la entidad. De hecho, en algunas gestiones se solicita también un plan estratégico empresarial, algo que le interesa enormemente al aficionado que tanto ha denunciado la pésima gestión del actual consejo. Con esto, el CSD busca evaluar el modelo de gestión, el proyecto deportivo y las inversiones previstas.
Unas de las cuestiones finales por parte del CSD es acerca de la multipropiedad. Five Eleven Capital es un fondo que sigue los pasos del City Group. Las aspiraciones de este grupo inversor pasa por tener presencia en cinco países de importancia en el mundo del fútbol. Aun así, por este aspecto no peligraría la operación, ya que se centra en la propiedad de otros clubes en España. Desde el CSD confirman que sería la principal causa de desestimación sería en caso de que este fondo de inversión tuvieran "una participación igual o superior al 5% en los derechos de voto de otra SAD".
La cuenta atrás de la operación: los tiempos que maneja el CSD y La Liga
Aunque el CSD es quien tiene la competencia de validar la adquisición, La Liga tiene unos mecanismos de control muy potentes que también controlarán esta negociación. La crisis del Sevilla hace que las negociaciones sean especialmente sensibles. Los prismas que La Liga supervisa están relacionados con la deuda del club, el límite salarial y las posibles necesidades de ampliación de capital. Según indican diversas fuentes, Five Eleven Capital deberá sumar 100 millones de euros más para poder alejar al club de dicha situación.
Una vez se den estas autorizaciones, se firmará oficialmente la compraventa de las acciones. Posteriormente, se inscribirá el cambio accionarial y, a partir de ese momento, los nuevos propietarios reorganizarán el consejo y asumirán el control ejecutivo del club. Los plazos no están fijados y, según la normativa oficial, el CSD dispone de un plazo máximo de tres meses para resolver desde que recibe toda la documentación necesaria. Eso significa que, si Sergio Ramos y Five Eleven Capital presentaran el expediente hoy mismo al completo, la autorización podía llegar en semanas en el mejor de los casos, pero legalmente podría demorarse hasta agosto o septiembre, aunque hay optimismo en que no se retrase tanto. Desde el propio CSD, confirman a este periódico que "el proceso es mucho más rápido y no se suele agotar el plazo".
Uno de los casos más recientes es la compra de Alejandro Arribas, exjugador del Sevilla, al FC Cartagena. Este precedente se cerró en cuestión de días ya que la documentación estaba prácticamente validada antes de presentarse. No obstante, las dimensiones de esta negociación es una de las más importantes en la historia reciente de La Liga. Estamos hablando de que, uno de los clubes más laureados del país va a pasar a dejar de ser comandado por familias de sevillistas y estará bajo los mandos de un fondo extranjero. La situación económica, la magnitud del club y la relevancia mediática que supone la figura de Sergio Ramos hace que sea una operación mucho más cautelosa de lo que aparenta la precipitación de estos últimos días.
- La construcción del nuevo Sánchez-Pizjuán costará 221 millones de euros y obligará al Sevilla FC a estar al menos dos temporadas en La Cartuja
- Los 450 millones no bastan: las tres condiciones del CSD para autorizar la venta del Sevilla FC a Sergio Ramos
- El Sevilla FC construirá una zona verde de 13.000 metros cuadrados pensada para los vecinos de los nuevos barrios del Pítamo y Entrenúcleos
- Luis García Plaza, tras el triunfo del Sevilla al Villarreal: 'Ojalá me equivoque, pero vamos a necesitar algún punto más para la permanencia
- Sergio Ramos firmó una penalización de 500.000 euros en la fallida compra del Sevilla FC
- La nueva propuesta de Sergio Ramos que dinamitó la venta del Sevilla: menos inversión, menos acciones compradas y control societario
- César Romero de la Osa, abogado: 'Si Sergio Ramos compra suficientes acciones del Sevilla FC, legalmente podría incluso vender el Sánchez-Pizjuán
- Las nueve propuestas para comprar el Sevilla FC: la oferta de Antonio Lappí era mejor que la de Sergio Ramos