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Jesús Galván estuvo cerca de ser el entrenador del Sevilla FC: "Era un sueño"

Jesús Galván ha repasado en Zona Mixta su trayectoria en la cantera del Sevilla FC, su posible salto al primer equipo y analiza con dureza la última temporada

Jesús Galván.

Jesús Galván. / El Correo

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Pablo León

Pablo León

Sevilla

Jesús Galván ha sido uno de los entrenadores más valorados en la cantera del Sevilla FC. A su paso por las categorías inferiores, dejó en el recuerdo el ascenso a Primera Federación con una generación que se ha asentado en el primer equipo. El entrenador, que ha quedado libre tras un accidentado paso por el Mirandés, ha estado en los micrófonos de Zona Mixta para hacer valoración de su trayectoria y del cuadro sevillista.

El técnico siempre ha estado muy bien visto por la afición y por la dirección deportiva. En los momentos tan inestables que se han vivido en los banquillos del Sánchez-Pizjuán, son muchas las voces que aclamaron su promoción al primer equipo.

Un hecho que, como confirma el propio Galván en la entrevista, estuvo a punto de consumarse. Fue en el verano de 2025, de cara a esta temporada, cuando Víctor Orta barajaba diferentes nombres y, en caso de que ninguno acabase aceptando, le ofrecería el cargo a Galván. "Al final era un sueño, eso es lo más cerca que estuve. Después se pasó al despido de Víctor. Entró Antonio con entrenadores preparados, se decidió por Matías, me llamó y me lo comunicó, tuvo ese detalle", reconoce.

A pesar de que es consciente de que hubieran recibido críticas “por la inexperiencia y por no haber entrado nunca en Primera División”, el sevillano considera que el factor positivo estaba en ser un entrenador “que conocía la casa”.

Galván asentó las bases del éxito de los jugadores que se han consolidado en el primer equipo

Galván tomó las riendas del Sevilla Atlético tras la marcha de Antonio Hidalgo, quien acaba de ascender a Primera División con el Deportivo de la Coruña. Aunque ya había entrenado en categoría senior, en Alcalá, Utrera y Gerena, llegaba tras dos temporadas en el primer cadete sevillista.

“Para mí era muy importante entrenar al Sevilla Atlético, era lo que había luchado durante muchos años. Han sido dos años maravillosos, difíciles de superar a nivel personal y laboral, y me llevo la satisfacción de haber trabajado con un grupo de jugadores increíble”, recuerda el técnico al ser preguntado por aquella etapa.

Galván ha tenido a sus órdenes a una generación que ha dado el salto al Sevilla FC y se han asentado como pilares esta temporadas. Entre Isaac, Kike Salas, Castrín, el sevillano señala la peculiar evolución de Oso, a quien ojeó “siendo un delantero centro con mucha zancada y poderío”. “Aquí le fuimos metiendo en labores defensivas. Yo le decía ‘este es tu año, aprovecha’. Estábamos viendo que Pedrosa no estaba bien y todo el mundo me preguntaba por él. Al final ha sido una temporada después”, recuerda sobre la proyección el lateral sevillista.

La evolución de Castrín desde su llegada: “En Luga era el niño y en Sevilla el adulto”

En ese proceso de crecimiento, uno de los nombres propios que más destaca es el de Castrín. Galván no oculta su sorpresa con la evolución del central, del que “no me esperaba esa madurez, sobre todo porque es un chico muy respetuoso con los defensas que le rodean”. Una progresión que, según el técnico, no es casualidad.

Castrín tiene una ambición por ser futbolista que hace tiempo que no veía”, insiste Galván, que profundiza en el camino recorrido por el jugador desde su llegada. “Venir de un Lugo donde allí era el niño y aquí el adulto y tener que manejar el vestuario, le costó mucho. Los conceptos defensivos que yo quería le costaban al principio, pero rápidamente los pilló; veía vídeos, se quedaba más tiempo entrenando… El trabajo que hemos hecho no ha quedado en saco roto”.

Más allá del crecimiento individual, Galván también pone en valor el impacto del central en el colectivo, desmontando ciertas percepciones externas: “Él tiene esa personalidad y no lo hace de mala forma, sino por el bien del equipo; evalúa al que tiene al lado y va estudiando cómo es. Al final, parece que quien está haciendo bueno a Kike Salas es Castrín y es al revés”.

Alberto Flores, la apuesta firme de Galván para la portería sevillista

Otro de los nombres propios que aborda el técnico es el de Alberto Flores, sobre el que lanza un mensaje claro en un contexto de dudas con la portería sevillista. “Yo le daría la oportunidad. Cuando la gente dice: ‘El Sevilla no tiene portero’. Si tiene: a Alberto”.

Galván defiende las condiciones del guardameta y pone el foco en la necesidad de apostar por él sin miedo al error. “Mide 1,88, tiene buena zurda y tiene una ilusión tremenda por jugar en el Sevilla. Lo que hay que tener es valentía para ponerlo y, bueno, acertar y equivocarse”.

El objetivo del Sevilla FC: volver a ser un equipo competitivo y estable

Galván también se detuvo a analizar el delicado momento que ha atravesado el Sevilla en la última temporada, marcada por la irregularidad y por un descenso que estuvo más cerca que nunca. “Empezamos muy bien; todos recordamos el día del Barça. Hemos sido un equipo muy montaña rusa”, resume el técnico, que apunta directamente a los cambios en el banquillo como uno de los factores clave.

“Por el bien del Sevilla, quiero que el club vuelva a lo que nos ha hecho grandes”, afirma. Un objetivo que, reconoce, no pasa necesariamente por repetir los éxitos recientes, pero sí por recuperar la estabilidad: “Por lo menos, a no pasar los apuros y fatigas”, valora.

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