Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Así afectará al sevillismo la desescalada judicial entre Del Nido y el club: la venta, un paso más cerca

La tregua entre los principales accionistas abre una nueva fase en el Sevilla, marcada por la búsqueda de un acuerdo para la venta del club

El expresidente del Sevilla FC y accionista, José María del Nido Benavente

El expresidente del Sevilla FC y accionista, José María del Nido Benavente / RAUL CARO / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pablo León

Pablo León

Sevilla

La guerra judicial entre José María del Nido Benavente y el actual Consejo de Administración del Sevilla FC ha dado un giro inesperado tras casi una década de tensiones. Tal y como adelantó Jesús Alba en Diario de Sevilla, el expresidente ha solicitado la retirada de las acciones judiciales que mantenía abiertas contra el club. Un movimiento que, lejos de responder únicamente a una estrategia procesal, acerca a las partes a un escenario que hasta hace apenas unas semanas parecía imposible tras la fallida compra de Sergio Ramos.

Durante años, los procedimientos mercantiles han sido una constante en la batalla por el control accionarial del Sevilla. Sin embargo, las demandas siempre han dependido exclusivamente de la voluntad de las partes. Al tratarse de procedimientos civiles, los demandantes pueden desistir o solicitar su suspensión para intentar alcanzar un acuerdo extrajudicial. Precisamente eso es lo que habría ocurrido ahora: antes de sentarse en un juicio previsto para los días 29 y 30 de junio, las partes han optado por rebajar la tensión y ganar tiempo para negociar.

El primer paso antes de un acuerdo

Nadie compra una empresa inmersa en una guerra judicial entre sus principales accionistas. Esa es la principal lectura que deja este movimiento. Cualquier operación de compraventa requiere seguridad jurídica y estabilidad societaria, dos condiciones difíciles de garantizar mientras continúen abiertos procedimientos que afectan directamente al núcleo del Sevilla.

La suspensión de estos juiciosno implica que exista un acuerdo de venta firmado, pero sí elimina uno de los principales obstáculos para que las conversaciones puedan avanzar. En términos jurídicos, supone un alto el fuego antes de negociar un eventual tratado de paz.

La venta del Sevilla obliga a que los máximos accionistas entenderse

Más allá de las diferencias personales, la realidad accionarial del Sevilla empuja a todas las partes hacia el mismo destino. El actual bloque mayoritario mantiene el control del club, mientras que José María del Nido Benavente conserva un paquete accionarial imprescindible para cualquier operación de venta de gran calado.

Parece evidente que los máximos accionistas quieren tanto como los aficionados que el club acabe en otras manos. La situación económica y deportiva es insostenible, algo que se ha traducido en un ambiente constante de crispación en torno a la cúpula directiva, como han demostrado los sevillistas en las gradas durante toda la temporada y el pasado 18 de junio en las calles con una multitudinaria manifestación.

Del Nido Carrasco también se ha visto superado por la situación, mostrándose realmente emocionado en su última rueda de prensa, su primera aparición pública tras la fallida venta del club, por las constantes amenazas que vive. Parece que todos los factores están alineándose para que finalmente esta operación se dé. El propio presidente declaró en aquella rueda de prensa que él estaría dispuesto a abandonar el cargo nada más llegase una oferta acorde a las condiciones de los grupos accionariales que lideran la entidad.

VÍDEO | José María del Nido Carrasco, sobre el clima de tensión en el Sevilla

José María del Nido Carrasco, sobre el clima de tensión en el Sevilla / Europa Press

No obstante, ningún inversor está dispuesto a desembolsar cientos de millones de euros para adquirir una posición insuficiente que no le permita gobernar la sociedad. Esa circunstancia convierte el entendimiento entre ambos bloques en una necesidad empresarial más que en una cuestión de voluntad. Sin ese consenso, cualquier proceso de venta queda enormemente debilitado.

A pesar de que las grandes familias a las que pertenece el Sevilla han estado enfrentadas pública y judicialmente, parece ser que toda la tensión ha comenzado a rebajarse para dar solución a la situación en la que está inmersa el club.

El primer acercamiento se pudo ver tras la fallida venta de la entidad a Ramos. Después de que, cuando parecía que todo estaba encaminado, el grupo inversor cambiase las condiciones, los máximos accionistas firmaron un comunicado en conjunto en el que tachaban a los posibles compradores de haber engañado durante las negociaciones con condiciones falsas que se acabaron incumpliendo. Fue la primera vez, tras casi una década, que Del Nido Carrasco y Del Nido Benavente, que también firmó en su nombre el comunicado, han estado en el mismo bando.

Ahora, con la necesidad de vender el club, o de inyectar capital antes del final del mes de junio, parece que va a ser cotidiano ver una tregua en la batalla entre padre e hijo.

Un proceso que todavía llevará meses

La retirada de las demandas tampoco significa que la operación sea inmediata. Incluso si las negociaciones avanzan, cualquier comprador deberá realizar una exhaustiva revisión económica y jurídica del club mediante una due diligence, además de afrontar una situación financiera que exige una importante inyección de capital, algo que ya se ha visto con el proceso de compra que realizó el grupo inversor liderado por Sergio Ramos.

Por ello, aunque la desescalada judicial acerca la venta del Sevilla FC, todavía quedan numerosos pasos antes de que pueda producirse un cambio definitivo de propiedad. Lo que sí parece claro es que el movimiento supone mucho más que una simple decisión procesal, ya que puede ser considerado como el primer gesto de una negociación que puede marcar el futuro del club en los próximos meses.

Tracking Pixel Contents