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Análisis

García Plaza firma un inicio perfecto con el Sevilla: dos victorias como solo Lopetegui había logrado en 20 temporadas

El técnico madrileño ha conseguido que su idea cale rápidamente en la plantilla, con un equipo más reconocible, directo y competitivo en este inicio de temporada

El entrenador del Sevilla, Luis García Plaza, durante la rueda de prensa ofrecida en el estadio Sánchez Pizjuán.

El entrenador del Sevilla, Luis García Plaza, durante la rueda de prensa ofrecida en el estadio Sánchez Pizjuán. / Julio Muñoz / EFE

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Pablo León

Pablo León

El Sevilla de Luis García Plaza no ha podido arrancar con mejor pie. Dos victorias en dos partidos certifican que el trabajo del técnico madrileño está calando en la plantilla del cuadro sevillista, que ha sumado una importantísima victoria ante el Athletic Club en Bilbao.

La situación del club y los resultados de estas últimas temporadas invitaban al ambiente pesimista que se respiraba en la previa del encuentro. Pocos podían imaginar, mucho menos asegurar, que el Sevilla iba a ganar tan holgadamente en San Mamés. Aun así, Fran Martínez, conocido en la red social X como LaLigaEnDirecto, publicaba un dato que parecía inverosímil que pudiera darse: Julen Lopetegui era el único entrenador que había conseguido ganar los dos primeros partidos de la temporada en las últimas 20 temporadas.

Era, porque ya hay un nuevo nombre en la lista: Luis García Plaza, evidentemente. El madrileño suma seis puntos de seis y el Sevilla es líder a la espera de que finalice la jornada. Su plan está funcionando a las mil maravillas y el equipo parece tener una identidad reconocible, algo que la afición nervionense venía reclamando desde hace mucho tiempo.

Una planificación que empieza a dar frutos

Son diferentes las causas que explican el buen inicio liguera de los hispalenses. El primero de ellos, cómo no, es el mercado de fichajes. Con movimientos aun por hacerse en esta última semana -la salida de Vargas, la llegada de otro centrocampista y otro delantero-, José Ignacio Navarro parece haber dado con la tecla en este Sevilla.

Navarro ha apostado por una fórmula aparentemente sencilla: futbolistas capaces de ofrecer rendimiento inmediato, acompañados de apuestas de futuro con un coste controlado. Guridi y Juan Iglesias representan la primera vía, mientras que Sangante, Julio Díaz o Fran González encajan en la segunda. Ure, por su parte, supone la apuesta más diferencial, aunque su rendimiento hasta ahora invita al optimismo aunque todavía no ha encontrado portería.

Juan Iglesias, Jon Guridi y Arouna Sangante en su presentación como jugadores del Sevilla FC

Juan Iglesias, Jon Guridi y Arouna Sangante en su presentación como jugadores del Sevilla FC / Pablo León

El rendimiento inmediato es fruto de una planificación y metodología que los jugadores están absorbiendo bien. El Sevilla de García Plaza está desplegando un fútbol directo y, sobre todo, sencillo. No pretende complicar lo que no necesita ser complicado: progresa con rapidez, busca pronto a sus hombres de ataque y, tras pérdida, tiene claro cuál debe ser su primera reacción. Es un equipo que parece saber qué quiere hacer en cada momento, algo especialmente valioso después de varias temporadas en las que encontrar una identidad reconocible se convirtió en una de las grandes asignaturas pendientes.

La diferencia del impacto de Isaac en dos jornadas

Isaac representa quizá mejor que nadie ese cambio de dinámica. Tras completar 45 minutos a bajo nivel en el estreno liguero, el delantero perdió su sitio en el once. En Bilbao, sin embargo, García Plaza ha encontrado otra fórmula en la que encaja el delantero: segunda punta, libertad para moverse y capacidad para aparecer cerca del área. El resultado ha sido inmediato: un gol y una asistencia para cerrar una de las victorias más importantes del Sevilla en este inicio.

El triunfo en Bilbao, por tanto, no solo deja tres puntos de enorme valor. También refuerza un mensaje que comienza a instalarse alrededor del equipo: este Sevilla compite. En un escenario tan exigente como San Mamés, el conjunto sevillista no se limitó a resistir ni necesitó vivir permanentemente al borde del área, aunque la situación lo exigió por momentos. Supo aprovechar sus momentos y terminó llevándose una victoria que no debe desconectar al sevillista del objetivo real de la temporada que es la permanencia.

Ahora llega el Atlético de Madrid. García Plaza volverá a enfrentarse a una prueba de máxima exigencia, en un encuentro en el que, como ocurrió en Bilbao, al Sevilla no se le exigirá tanto el resultado como demostrar que está preparado para competir. Es todavía demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas, pero las dos primeras jornadas ya han dejado algo que el equipo necesitaba desde hace tiempo: una idea reconocible.

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