Incendio en Pino Montano

La angustia de los vecinos de Pino Montano desalojados por el fuego: "La casa parecía un horno y seguían dentro nuestras mascotas"

Una de las familias que vivía en el bajo de uno de los bloques más afectados por el incendio de la madrugada del miércoles en un edificio de Pino Montano apenas tuvo tiempo para llevarse cosas

Natalia y su hija, una de las familias afectadas por el incendio en Pino Montano

Natalia y su hija, una de las familias afectadas por el incendio en Pino Montano / Rafa Aranda

Rafa Aranda

Rafa Aranda

"Fue muy rápido, apenas dos minutos. Solamente logramos sacar una perrita". Ya han pasado más de 24 horas desde que la familia de Natalia y otras 95 más tuvieran que abandonar sus hogares rápidamente y sin tiempo para pensar por un incendio desatado a las cinco de la madrugada bajo sus pies, en un aparcamiento subterráneo en un edificio de seis bloques entre las calles Estrella Sirio, Estrella Polar, Estrella Proción y Estrella Rigel del barrio de Pino Montano (Sevilla). Nadie está preparado para una situación así. Los vecinos empezaron a notar muchísimo calor. El humo salía por las ventanas, conductos de ventilación e incluso los grifos. Solo se escuchaban portazos y timbres. Y los bomberos desalojaron el edificio por seguridad sin dejar a sus residentes llevarse apenas nada.

El reloj marcaba las 19 horas del miércoles, quedaban apenas 30 minutos para que el Ayuntamiento se reuniera con los vecinos y les contara la situación. Pero Natalia y su hija Nataly en ese momento solo tenían una preocupación: saber cómo estaban sus dos cobayas. Viven en uno de los bajos, en el portal 18, de los tres bloques más afectados. "Solamente logramos sacar una perrita. Pero nuestras dos cobayas siguen dentro", contaba la madre junto a su hija, emocionada, mientras intentaban localizarlas mirando por la ventana para ver si estaban bien.

La zona más perjudicada del parking estaba debajo del suelo de su casa. Tenían que salir sin detenerse. "No entramos a la cocina (donde estaban las mascotas) ni al baño, lo único que cogimos lo teníamos en los cuartos", explicaba Natalia, con desesperación e intentando recordar el frenético momento.

Una de las ventanas, afectadas por el hollín y el humo, por la que los vecinos intentaban asomarse para ver el interior de sus casas

Una de las ventanas, afectadas por el hollín y el humo, por la que los vecinos intentaban asomarse para ver el interior de sus casas / Rafa Aranda

Así se enteraron del incendio

A las 5 de la madrugada todavía dormían Nataly, su hermana, su madre y su pareja, y su abuelo. Fue este último el primero de la familia en darse cuenta. "Mi abuelo se despertó y los vecinos estaban tocando las puertas y los timbres", rememoraba la joven a este medio. Narraba que entraron los bomberos y los sacaron a todos a la calle sobre las 5:30, sin apenas tiempo para coger nada. "Había mucho ruido", añadían.

La entrada al bloque 18 del edificio incendiado en Pino Montano, uno de los más afectados

La entrada al bloque 18 del edificio incendiado en Pino Montano, uno de los más afectados / Rafa Aranda

"El móvil, la perra, documentos...", enumeraba la madre sobre aquello que pudieron llevarse en un primer momento. Solo lo que tenían a mano en los cuartos. "Estaba todo caliente, como un horno", aseguraban, además de describir que tanto las paredes del salón como de la entrada estaban con grietas y negras. "Dos minutos, todo muy rápido", lamentaban.

"Tengo exámenes y no pude sacar los apuntes"

Entre las cosas que no pudieron coger se encontraba todo el material escolar de Nataly, que sí pudo rescatar su ordenador. "Hemos entrado dos minutos para coger los uniformes, acompañados por un bombero, porque los teníamos preparados como siempre", explicaban sobre si pudieron regresar a su casa a lo largo de la mañana siguiente al incendio, como el resto de vecinos, para poder llevarse rápidamente alguna cosa más.

"Yo tengo que sacar las cosas del colegio. Los apuntes y los libros están en mi habitación", le decía la estudiante a su madre, tranquilizándola porque al menos tiene el ordenador. "Encima estoy de exámenes finales", recordaba. "Hay cosas muy necesarias, a ver si nos pueden avisar para coger algo más", proseguían, mientras algunos vecinos sí podían acceder a algún bloque menos afectado.

Llegaron las 19:30 y quedaban apenas minutos para que comparecieran los delegados de Urbanismo y Seguridad Ciudadana, Juan de la Rosa e Ignacio Flores, en una sala abarrotada en la sede del distrito en Pino Montano, justo enfrente del edificio. "Va para largo", vaticinaban madre e hija, antes de que se confirmara que 46 familias, como mínimo, tendrían que dormir fuera de sus hogares, tanto en casas de familiares, vecinos u otros amigos como en los alojamientos ofrecidos por el Ayuntamiento.

El edificio de Pino Montano afectado por el incendio del pasado miércoles de madrugada, por la fachada con los pisos más perjudicados por dentro

El edificio de Pino Montano afectado por el incendio del pasado miércoles de madrugada, por la fachada con los pisos más perjudicados por dentro / Rafa Aranda