Infraestructuras

En las entrañas del Centenario: la obra "pionera y ambiciosa" de un puente que afronta sus fases más complejas

La actuación, cuya inversión se acerca a los 120 millones de euros, cuenta con un grado de ejecución del 30% y se espera que esté finalizada a finales de 2025 o principios de 2026

Visita a las obras del puente del Centenario

Jorge Jiménez

Clara Campos

Clara Campos

"Hay retenciones en el Puente del Centenario". Raro es el día que los locutores de radio, cuando informan sobre la situación del tráfico en la ciudad a primera hora de la mañana, no hacen referencia a una de las infraestructuras más importantes de Sevilla y su área metropolitana. Antes de que comenzaran las obras que tienen como objetivo que haya tres carriles por dirección y aliviar así la congestión, hasta 100.000 vehículos pasaban por él; ahora lo hacen unos 90.000 después del desvío habilitado y obligatorio para aquellos que pesen más de 20 toneladas.

La complejidad de la intervención, que se encuentra al 30% de ejecución y que realiza la UTE conformada por Acciona , la utrerana Tecade y Freyssinet, la hacen "pionera y técnicamente muy ambiciosa a nivel casi mundial", ha destacado el jefe de la Demarcación de Carreteras de Andalucía Occidental, Carlos Álvarez en una visita realizada este viernes a las obras, que emplea a unas 200 personas de media de manera directa al mes, a las que hay que sumar las que participan de manera indirecta.

Cuestiones como tener que compatibilizar materiales de cuando fue construido el puente (entre 1989 y 1991) con los actuales más modernos, así como realizar la actuación sin cortar el tráfico, "solo puntualmente algunas noches desde hace año y medio", suponen que los trabajos se tengan que realizar en espacios muy pequeños. "Es mucho más difícil que hacer un puente nuevo", asegura el equipo de dirección de la obra.

Las actuaciones han superado ya diferentes fases, según explica José Luis Arranz, director de la obra. En este sentido, explica que, en la actualidad, se está culminando la ampliación de los pilonos -esto es, las dos grandes estructuras que alcanzan mayor altura en el puente y desde la que se sujetan los tirantes-, una vez acaba su cimentación, así como la ampliación las pilas -los soportes que hay debajo-. El desvío de la esclusa o la construcción de nuevas penínsulas para ubicar dos plataformas de trabajo donde colocar las grúas y otros materiales de obra ya finalizaron hace años, al principio de esta intervención.

120 millones de inversión

Según fuentes del Ministerio de Transportes, la inversión de la obra, incluyendo el IVA, la dirección técnica y facultativa y los trabajos precisos para la conexión de los desvíos de tráfico, se acerca a los 120 millones de euros. La obra comenzó en agosto de 2021. En relación al final de obra, el ministro de Transportes, Óscar Puente, apuntó en una visita realizada en marzo a Sevilla que los trabajos estarían finalizados en finales de 2025 o en 2026 "como muy tarde".

Faltan fases "muy complejas"

Ahora, queda afrontar unas fases que son "muy complejas técnicamente". Son la ampliación del tablero (la calzada) y, sobre todo, la sustitución de los tirantes -habrá 88 nuevos, 22 parejas por pilono-, que es el fin último de la intervención. "Hay que ir soltando un poquito, tirando de nuevo, soltando del viejo, tirando de nuevo, hay muy pocos proyectos así en España", destacan las mismas fuentes. Un puente que podría acercarse en este sentido al del Centenario es el de Rande en Galicia. "Aunque tiene menos complejidad, porque el sevillano es un puente bastante más hiperestático, es de hormigón, y la densidad de tráfico es mucho mayor".

De hecho, aseguran desde la dirección de obra, muchas de las actividades que se están llevando a cabo, "no es que sean únicas, es que las estamos haciendo incluso a nivel experimental, como ensayos de rozamiento para ver como un hormigón contra una chapa de acero tiene las características necesarias de fuerza para que pueda confiar en el agarre, por ejemplo". En este sentido, hay muchas tecnologías que las están haciendo "a prueba y error". Además, se está usando acero de alto límite elástico "por primera vez en España".

Cabe destacar que en la obra se ha apostado por la energía verde y se están sustituyendo los generadores eléctricos de gasoil por generadores de hidrógeno.

Futura ampliación

Las obras, que se han visto retrasadas fundamentalmente por el problema con el suministro de acero y la coincidencia con la guerra de Ucrania, según declaró Puente en su visita de primavera a Sevilla, se ejecutan con la vista puesta en una segunda ampliación, una cuestión que aparecía en el proyecto inicial y que incluía dos carriles más por sentido en una especie de vías de servicio laterales, pero que se desechó.

En cualquier caso, esta segunda fase del proyecto está en la mente de los que trabajan en las obras del Centenario. Así, las costillas que sustentarán la ampliación del tablero y que son un elemento esencial en la intervención, se están fabricando teniendo en cuenta que tendrían que ampliarse añadiendo solo una pieza. "Todo tiene que quedar para que luego, en la nueva fase dos, sea una obra con la menor complicación y afección al tráfico posible", añaden las fuentes.