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Bares

El mejor bar de croquetas está en este municipio de Sevilla con más de 40 especialidades

El chef José María Tavallo abrió este restaurante y realizan a diario 150 kilos diarios de croquetas de forma artesanal

Variedad de más de 30 croquetas en este restaurante de Sevilla.

Variedad de más de 30 croquetas en este restaurante de Sevilla. / La Croqueta Coqueta

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Antonio Muñoz

Antonio Muñoz

Es una de las tapas tradicionales de los bares de Sevilla. Las croquetas se han convertido en la idiosincracia de la gastronomía de Sevilla. Eso lo conoce muy bien el chef José María Tavallo.

El sevillano, apasionado de las croquetas, supo que era una buena forma de negocio en el mundo de la hostelería. En 2015 abrió en el mercado de abastos de Triana, Sevilla, la Fábrica de Croquetas y montó una pequeña fábrica de croquetas en La Algaba. Posteriormente, se trasladó a Castilleja de la Cuesta con el nombre de "La Croqueta Coqueta" dónde su proyecto se ha consolidado como uno de los más conocidos.

Más de 30 especialidades de croquetas

La variedad de las croquetas han sido una de sus señas de identidad. Croquetas saladas, sin gluten e incluso croquetas dulces: "En las navidades pasadas hicimos croquetas de mantecado, turrón y de Ferrero Rocher. Incluso hace unos años hicimos las croquetas de torrijas", comentó entre risas en el programa de 'La Tarde, aquí y ahora'.

En total, son más de 30 sabores lo que contienen el amplio catálogo croquetero: "Tenemos 31 sabores, entre ellas de gambas al ajillo, de chuletón, de atún en temporada, nada de lata y de pringá". Las más demandadas por los clientes son la de cola de toro o la de jamón: "El jamón es ibérico, nos gusta que la croqueta sepa a jamón y no esté congelada".

Más de 150 kilos diarios

Una de las claves del éxito de su restaurante son "el empeño y las ganas, creo que es fundamental para el trabajo diario". En 'La Croqueta Coqueta' hacen cada croqueta de forma artesanal, es decir, una a una preparándola. "Hacemos cada día 150 o 200 kilos diarios para vender en tienda y para distribuirlas".

Cada croqueta es moldeada a mano, una por una, sin la ayuda de máquinas, y todas tienen una característica forma de bola, que se ha convertido en su sello distintivo. Si eres un amante de las croquetas o simplemente te apasiona la cocina, no te pierdas la oportunidad de visitar este lugar en Castilleja de la Cuesta, en Calle Amapola, número 2.

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