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Educación

La guardería infectada de insectos y suciedad echa el cierre sin orden de la Junta y 40 niños van a la calle

La Consejería de Educación ha confirmado a este periódico que hay plazas suficientes para atender a estos niños que se han quedado sin guardería de un día para otro e insisten en que para esa nueva matriculación no hay plazo límite

Las educadoras que han denunciado el peligroso estado de la guardería posan frente a la fachada del edificio

Rocío Soler Coll

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Rocío Soler Coll

Rocío Soler Coll

Más de 40 niños de 0 a 3 años se han quedado sin centro escolar de la noche a la mañana en el Polígono San Pablo de Sevilla. Al gerente de la guardería Hada Madrina, denunciada al Defensor del Menor por negligencias como plagas de insectos, suciedad, cortes de luz y agua y una orden de desahucio, le ha valido un mensaje de WhatsApp para anunciar a ocho educadoras con 14 años de antigüedad que el centro no volverá a abrir las puertas desde este lunes.

Sin ningún tipo de notificación por parte de la Delegación Territorial de Educación de Sevilla, el gerente envió el domingo a las tres de la tarde un mensaje de apenas tres frases al grupo que comparte con las educadoras. "Como os podéis imaginar, la escuela estará cerrada a partir de mañana...", así comenzaba el breve escrito al que ha tenido acceso El Correo de Andalucía. Ni un comunicado a los padres, ni una llamada a las trabajadoras. Se infiere que el gerente resumía la dimensión nacional que ha adquirido la situación de esta guardería contada por El Correo de Andalucía.

Cartel colgado actualmente en la puerta de la guardería Hada Madrina por corte de agua.

Cartel colgado actualmente en la puerta de la guardería Hada Madrina por corte de agua. / Rocío Soler Coll

Ante este escenario, ahora los padres buscan a destajo una nueva guardería en la que poder matricular a sus hijos en tiempo récord. Por su parte, las educadoras, devastadas ante la noticia, tendrán que pedir el paro después de casi 15 años en activo y una familia a la que mantener. "Aunque nos quedemos en la calle, era horrible la situación de estos niños en la guardería y no queríamos ser cómplices", dice la denunciante en una conversación con este medio frente a las instalaciones de la guardería.

Este lunes a primera hora de la mañana, un grupo de 40 padres y madres se concentraron en la puerta del centro infantil para denunciar la situación y exigirle al gerente que les permitiera entrar en las instalaciones para recoger el material de sus hijos. Finalmente, a través de otro WhatsApp, el gerente ha dado permiso a las ocho trabajadoras para acceder y recoger en bolsas el material de los niños. "Hemos tenido unas dos horas para hacerlo porque no sabemos si mañana podremos entrar", dice una de las educadoras a este periódico mientras se sienta por primera vez tras varias horas llenando bolsas con paquetes de leche, pañales, botellas y juguetes. Todo lo que había en la guardería está en los maleteros de los coches de las educadoras, a la espera de que los padres lo recojan.

Picaduras en el rostro de uno de los niños de la guardería como consecuencia de las plagas de insectos en el centro.

Picaduras en el rostro de uno de los niños de la guardería como consecuencia de las plagas de insectos en el centro. / Cedida por los padres del menor

El estado de abandono e infección de la guardería era conocida por la Delegación Territorial de Educación, cuyo titular es Miguel Ángel Araúz, al menos desde abril de 2024. Es en esa fecha cuando una inspectora de Educación elabora a puño y letra un informe con la situación del centro, al que ha podido tener acceso este medio. Sin embargo, la Jefatura de Servicios de Planificación y Escolarización de Sevilla sostienen que este escrito nunca fue elevado. En octubre de 2024, con la llegada de un nuevo inspector que se hace con este caso es cuando se abre el expediente al centro.

Fuentes de la Consejería de Educación aseguran que "desde ese momento se les ha proporcionado a los padres la opción de cambiar a los niños de centro". Pero esta tarea no es tan fácil cuando hablamos del trastorno familiar y de logística de desplazamientos que conlleva cualquier cambio en este sentido.

Encontrar una nueva guardería en tiempo récord

Tan solo 24 horas después de recibir la noticia, los padres están buscando sin descanso un nuevo centro infantil para sus hijos: "Me estoy recorriendo todas las guarderías de Sevilla para ver dónde meto ahora a mi hija", dice Yaiza, otra de las madres damnificadas. "En mi caso es un doble problema porque sufro una discapacidad y necesito que la guardería de mi hija esté cerca", explica la joven preocupada y afligida.

Los padres de los niños se manifestaron este lunes en la entrada del centro para denunciar al gerente.

Los padres de los niños se manifestaron este lunes en la entrada del centro para denunciar al gerente. / Cedida

Fuentes de la Consejería sostiene que en el barrio de San Pablo hay plazas suficientes para atender a estos niños que se han quedado sin guardería de un día para otro e insisten en que para esa nueva matriculación no hay plazo límite. "En cualquier momento podrán incorporarse al aula", subrayan desde la Junta.

Las madres con las que ha podido hablar este medio coinciden en que a pesar de que conocían los cortes de luz en la escuela, no eran conscientes de las plagas de insectos y de la gravedad de la situación. "Mi hija tuvo sarna por los ácaros y me creí que había sido de un parque, recuerdo que estaba desesperada", relata Yaiza. A su testimonio se suma el de Tania, una madre que llevó a cabo una fumigación en su propia casa porque no entendía de dónde salían las picaduras de chinches en el rostro de su hija.

"Los niños lo van a pasar fatal, estaban muy hechos a sus señoritas"

La máxima preocupación de los padres es la adaptación de sus hijos en una nueva guardería. "Los niños lo van a pasar fatal, estaban muy hechos a sus señoritas", sentencia Yaiza, refiriéndose a la labor de las educadoras como un "esfuerzo que vale oro" por haber trabajado meses "sin cobrar".

Los maleteros de las educadoras llenos de material que han recogido ante el inminente cierre de la guardería.

Los maleteros de las educadoras llenos de material que han recogido ante el inminente cierre de la guardería. / Rocío Soler Coll

Es precisamente el cariño a las trabajadoras lo que les llevaba a dejar pasar aquellos "fallos" que conocían: los cortes de luz y agua o los escalones rotos en el edificio. "Yo he aguantado aquí por las educadoras, porque cuando me desperté el sábado por la mañana y leí vuestro artículo me quedé flipando", dice Tania.

Una guardería con plagas de insectos y una orden de desahucio

Plagas de cucarachas, lombrices y hormigas que provocan todo tipo de picaduras en el cuerpo de los pequeños, un servicio de comedor intermitente por impago al catering, lavadoras y lavaplatos rotos durante meses, hamacas rotas, humedades en los baños, cortes de agua, luz y teléfono habituales y un aire acondicionado roto durante veranos enteros. La lista de problemas en la guardería Hada Madrina sigue y, según el acta que llevó a cabo el último inspector que visitó las instalaciones en octubre, el centro "no cumple con los requisitos mínimos para su apertura".

Actualmente, tal como afirmó la Jefa de Servicio de Planificación y Escolarización a este periódico, Educación ha abierto un expediente administrativo y está tramitando la revocación de la autorización del centro, por lo que dejará de tener permiso antes de que termine la semana.

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