Entrevista | Manuel Alés Delegado de Fiestas Mayores
"Como cofrade, nunca he sido partidario de limitar el número de nazarenos, es lo último que haría"
El delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla no ve problemas de seguridad en el aumento de nazarenos y asegura que se incidirá en la prohibición de colocar sillitas en intersecciones conflictivas

Jorge Jiménez

Queda únicamente una semana para el inicio de la Semana Santa y diluvia en Sevilla, pero eso ya no es noticia. Es el paisaje en el que lleva inmersa la ciudad desde hace dos meses. Sin embargo, los cofrades temen que, al igual que el año pasado, la mayoría de hermandades tengan que quedarse en sus templos. Manuel Alés, como nazareno del Cachorro, como él se define, y como delegado de Fiestas Mayores, mira las previsiones diariamente, pero no a largo plazo. "De momento no miramos al cielo. Este año, si Dios quiere, tengo mi papeleta de sitio y mi túnica planchada y colgada para realizar mi estación de penitencia", reconoce con esperanza.
En la ventana de su despacho, en la Plaza Nueva, las gotas golpean con fuerza, como queriendo impedir que se hable de una Semana Santa en plenitud, sin incidencias, "posiblemente la fiesta más hermosa que existe en España". A apenas unos días para la salida de las cruces de guía, Alés cuenta los entresijos del dispositivo municipal, tiende la mano al Consejo de Hermandades y Cofradías y los hosteleros, y rechaza limitar las procesiones extraordinarias o el número de nazarenos.
PREGUNTA. ¿Cuánto mira Manuel Alés las previsiones del tiempo estos días?
RESPUESTA. Aunque queda una semana, yo sinceramente veo más el tiempo en el día a día. Sabemos que en primavera, igual que prevés una Semana Santa soleada puede ser al revés, o temer una Semana Santa lluviosa y al final nos encontramos con una soleada. Realmente ahora todavía miro poco el tiempo, para lo que ocurre en el mismo día. De momento no miramos al cielo.
P. ¿Y se trabaja ya con esa posibilidad o ese tipo de decisiones se toman más adelante?
R. El plan de contingencia siempre está. El año pasado se demostró que los servicios municipales actuaron de manera inmediata y cuando hubo que auxiliar a las hermandades o corregir itinerarios el trabajo del CECOP fue impecable. De momento trabajamos en el plan A, que es dar cobertura a una Semana Santa plena.
P. ¿Qué significa la Semana Santa para usted? No sé si sigue siendo nazareno del Cachorro y si saldrá con túnica y todo.
R. La Semana Santa, aparte de posiblemente el acontecimiento que más me gusta a mí personalmente y más me emociona desde pequeño, es algo muy sagrado. Está en mi memoria, en la de mis padres, en la de mis abuelos y por supuesto en la que yo le he transmitido a mis hijos. Me siento nazareno del Cachorro. El año pasado, mi primero en el cargo, dije que me iba a sentir nazareno con túnica o sin túnica. Este año, si Dios quiere, tengo mi papeleta de sitio y mi túnica planchada y colgada, con lo cual espero hacer mi estación de penitencia con el Cachorro.

Jorge Jiménez
P. ¿Cuál es la imagen que más le gusta a usted o el mejor sitio de Sevilla para ver la Semana Santa?
R. Si yo no puedo hablar del Cachorro, hay muchos sitios... Aconsejaría siempre el Cachorro por el puente o por la calle Castilla de vuelta. Pero bueno, me quedaría con cualquier hermandad en su barrio. Si tuviera que elegir uno, quizás La Amargura por Conde de Torrejón a la ida sería uno de los sitios que yo recomendaría.
P. No todo el mundo tiene la posibilidad de, siendo cofrade y amante de la Semana Santa, participar en la elaboración de su dispositivo. Cuéntenos un poco los entresijos, desde cuándo se empieza a trabajar y cuántas reuniones se tienen para elaborar el documento definitivo.
R. Es un lujo poder trabajar en algo que te apasione, como en este caso es la Semana Santa, y tener el que dicen que es el cargo más bonito de Sevilla, de delegado de Fiestas Mayores. El mayor secreto es un trabajo coral. Son décadas de trabajo a través del CECOP con todos los servicios municipales. Hay personal de la casa que lleva muchísimos años trabajando en la Semana Santa. Luego es verdad que, desde poco antes de Navidad, el CECOP empieza ya a conformarse pensando en Semana Santa, y ahí es donde todos los servicios públicos funcionan como una orquesta perfecta. Estamos hablando de la Policía Local, sobre todo, que es la que tiene un mayor despliegue. Lipasam también tiene un despliegue enorme. Y no se nos puede olvidar todo el dispositivo que se crea para que los cortejos puedan discurrir con normalidad.
Todas las semanas, desde Navidad, se reúne el CECOP con todos los servicios públicos. También está el Consejo de Cofradías, junto al Cuerpo Nacional de Policía, el Metro de Sevilla, y este año tiene especial incidencia el área de Movilidad, tanto para los trazados en las calles como para ayudar a los ciudadanos. No se trata de imponer unos recorridos, se trata de que los servicios sanitarios también puedan entrar con mayor facilidad. Al tener la Magna el dispositivo del CECOP ha trabajado de manera constante desde la Inmaculada.
P. ¿Cómo es la relación con el Consejo de Hermandades y Cofradías? Sobre todo después de los rifirrafes o desencuentros que pudo haber con la Magna.
R. La relación con el Consejo es fantástica. Colaboramos en muchísimas cuestiones. No es que hubiera rifirrafes, todo lo contrario, lo que hubo precisamente fue poder llegar a puntos de encuentro garantizando la seguridad. El Consejo de Cofradías siempre ha colaborado. Plantearon una propuesta inicial que tuvo pequeñas correcciones por parte de la Policía Local y Protección Civil para garantizar la seguridad y poco más. Nunca ha habido ningún desencuentro. Al revés, la relación del alcalde con el presidente del Consejo es fantástica.
P. No sé si la Magna y la Semana Santa pasada marcaron un antes y un después para el dispositivo de este año.
R. En la Magna sobre todo se demostró, que no lo pudimos hacer en la Semana Santa pasada, que el Ayuntamiento de Sevilla tiene una capacidad enorme para que todos los servicios municipales de manera coordinada puedan llevar a cabo la cobertura de un gran acontecimiento de esta ciudad. El reto de la Magna es que no teníamos un evento anterior similar, con lo cual el reto era aún mayor. Aprendimos mucho y se hicieron muchas pruebas que ahora van a poder llevarse a cabo en la Semana Santa.
Funcionaron muy bien las líneas rojas en el suelo, sobre todo como orientación al ciudadano. No se trata de imponer nada. Fue una orientación que el público agradeció. También el tema del movimiento de personas con las sillitas y los agentes tutores funcionó muy bien en la Magna y lo vamos a seguir aplicando.
P. Comenta que funcionó bien el tema de las sillitas, aunque la realidad es que todavía sigue habiendo gente que no lo cumple. ¿Cómo se puede atajar de verdad este problema para que la gente sea consciente del problema que causa?
R. Hay que diferenciar entre aquellos lugares donde realmente es molesto y aquellos donde no lo es. Hemos hecho una relación de calles donde no se van a permitir. Obviamente, en aquellas calles que no están en esa relación la Policía va a ser más laxa a la hora de pedirle a alguien que se levante. Si no está molestando no se le va a decir. Está señalado con placas en las calles, por lo tanto el ciudadano sabe que está haciéndolo mal. Nosotros tenemos muy claro que vamos a hacer pedagogía, y que los agentes tutores y el resto de la Policía Local invitará a ese ciudadano a que deje esa actitud.
"Los jóvenes han cogido la costumbre de sentarse en el suelo. Si están en un sitio donde molesten la Policía les dirá que se pongan de pie"
No solamente son las sillitas, también las personas que están sentadas en el suelo, en su mayoría personas jóvenes. Han cogido esa costumbre. Si están en un lugar que molesten la policía les va a invitar a ponerse de pie. En aquellos lugares donde se puede obstaculizar el paso de las personas indudablemente la Policía Local va a primar la seguridad y la movilidad sobre la comodidad de ver sentado en el suelo una procesión.
P. La otra novedad es la de las mesas altas y la ampliación de la apertura de bares en la Madrugá hasta las 3. ¿Cuánto ha tenido que ver en esas decisiones la negociación con los hosteleros de la ordenanza de veladores?
R. No tiene nada que ver, viene de las negociaciones del año pasado. Ya se plantearon distintos escenarios y optamos por uno un poco más conservador, a las 2 de la mañana. Ahora se ha dejado un poco más. Media hora antes tienen que tener ya prácticamente todo cerrado. Esto significaba que el alargue del Jueves Santo y la espera de la Madrugá daba un escenario de bares cerrados. Dejarlo hasta las 3 es simplemente facilitar un poco más ese alargue de la cena del Jueves al Viernes Santo.
En cuanto a las mesas altas, no es una cesión, es la sustitución que se da a los hosteleros. Si tienen una licencia de cuatro mesas de veladores con sillas, se les da la posibilidad de que esas mismas mesas bajas se sustituyan por altas sin sillas que son mucho más fáciles de recoger y no tienen la molestia de levantar al cliente. Ocupan menos espacio en el interior del bar y como en el momento en el que esté pasando la cofradía tiene que estar toda la clientela dentro del bar, no es lo mismo meter cuatro mesas bajas con sillas que mesas altas. Creo que es algo que ayuda a todos, tanto al cliente como al hostelero y a la Policía Local porque no tiene que estar levantando personas.

Jorge Jiménez
P. ¿Qué les dice la Policía Nacional? Que han tenido que adaptar su dispositivo.
R. No son horas problemáticas todavía realmente. Entendemos que la Policía Nacional vela por la seguridad y tiene sus propios criterios, igual que nosotros tenemos los nuestros y entendemos que aquí se está prestando un servicio al ciudadano y que tampoco hay que criminalizar a los hosteleros.
P. Cuando llega la Semana Santa siempre se habla de limitar las procesiones extraordinarias, ¿cree que hay demasiadas en Sevilla?
R. Nosotros no somos quienes debemos limitar las procesiones extraordinarias. El Ayuntamiento de Sevilla va a estar dándoles cobertura, pero lo que siempre decimos es que los recursos municipales son finitos. No nos preocupan tanto las procesiones extraordinarias, también pensamos en la cantidad de eventos que hay durante el año y muchos de ellos sin regulación.
Aquellos que están tutelados por el Consejo de Hermandades y Cofradías no nos preocupan tanto como la cantidad de cruces de mayo o eventos pequeños a los que hay que dar cobertura con Policía Local o Lipasam, que hacen que luego llegue un evento como este y se vean mermados los servicios municipales. En este momento los servicios municipales están al 100% y dan cobertura, pero llegará un momento en el que las entidades tendrán que autorregularse.
R. ¿Ese momento lo ve cercano o lejano en el tiempo?
P. Yo creo que va llegando ese momento. Este año el Ayuntamiento ha tomado varias medidas, por ejemplo con los heraldos. Hemos invitado a esas entidades que hacían heraldos a que cuando había tres lo unificaran en uno o a tener carteros reales estáticos. En los últimos años hemos visto muchas procesiones, cruces de mayo o velás que al final necesitan de servicios públicos. Ese goteo es lo que al final hace una suma muy grande, pero nosotros nunca vamos a limitar procesiones extraordinarias y sobre todo las que vienen del Consejo Hermandades y Cofradías autorizadas por el Arzobispado. Nosotros las vamos a apoyar siempre.
P. Esta Semana Santa ya son más de 10 hermandades las que superan los 2.000 nazarenos. Incluso La Sed ha limitado los de la Virgen por seguridad. ¿Habría que poner límite a esta tendencia?
R. Aparte de que no sea de mi competencia, que es obvio, yo personalmente nunca he sido partidario de limitar el número de nazarenos. Creo que es la esencia de la Semana Santa salir de nazareno. Hacer pública una manifestación de fe es uno de los mayores tesoros y secretos de la Semana Santa de Sevilla y serán las propias hermandades las que tendrán que tomar esas decisiones.
Desde luego, ni como delegado de Fiestas Mayores soy competente ni pienso decir nada relacionado con eso porque además no me gustaría meterme en un jardín. Lo que sí desde luego digo como cofrade es que lo último que yo haría sería limitar el número de nazarenos, sin duda. No creo tampoco que sea un problema de seguridad. Si las hermandades deciden autorregularse es una decisión soberana de sus cabildos hermanos.
P. ¿Trabajan de alguna manera para tener una opinión vinculante sobre el precio de las sillas o que los palcos sean casi una herencia sin demasiado movimiento?
R. Nosotros lo que hacemos es ceder el espacio público al Consejo de Hermandades y Cofradías que es quien gestiona la carrera oficial. Ahí no intervenimos. Es cierto que hace años, si no recuerdo mal antes de la pandemia, el Ayuntamiento tenía una opinión vinculante en cuanto a los precios. En este momento no y tampoco tenemos intención de hacerlo.
"No tenemos intención de tener opinión vinculante sobre los precios de las sillas"
Dentro de un principio de lealtad, el Consejo de Hermandades y Cofradías nos consulta antes de hacer una subida de precios. De hecho, se aprueba en Junta de Gobierno Municipal. Cuando se hace una subida pequeña nosotros poco podemos decir porque realmente tampoco tenemos competencia. Lo único que hacen es informarnos. No vamos a poder decidir sobre los precios de las sillas salvo que cambie el convenio entre las hermandades y el Ayuntamiento.
P. Después de la Semana Santa llegará la procesión del Cachorro. ¿Qué va a suponer para Sevilla y qué va a suponer para usted?
R. Para Sevilla supone posiblemente el hito más importante de su historia hacia afuera. Es una oportunidad de que la cristiandad conozca nuestra Semana Santa, nuestras tradiciones, nuestra manera de ver la fe, el patrimonio histórico inmenso que tenemos. Y El Cachorro va a ser una muestra evidente de esa fuerza y sobre todo de nuestra manera de vivir la fe con pasos en la calle, que es como a nosotros nos gusta. También con el lujo de ver al Cachorro en San Pedro. Y a nivel personal, yo soy del Cachorro desde que nací, como mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos o mis hijos. Va a ser un momento en el que quiero estar junto a mi Cristo.
P. ¿Puede ser uno de los momentos más importantes de su vida?
R. Posiblemente.
P. ¿Cómo va a ser la aportación del Ayuntamiento?
R. La ciudad de Sevilla va a estar allí. No solamente va a estar el Cachorro. Sevilla va a estar representada por todas las hermandades. La aportación que hace la ciudad es inmensa porque está dando todo su patrimonio emocional y artístico. El Ayuntamiento de Sevilla va a estar al nivel de la aportación que pueda hacer el Ayuntamiento de Málaga o la Diputación de Málaga, a la altura de lo que merece este evento.
P. ¿Qué mensaje manda a aquellos que desconfían del tiempo?
R. Que disfruten y confíen en los servicios públicos, que hagan caso de las indicaciones del Ayuntamiento, y esperemos que sea una Semana Santa plena. Y si no lo es, para aquellos hermanos que llevan todo el año esperando, que tengan la esperanza de que la siguiente está muy cerca. Que disfruten con sus imágenes y sintiéndose orgullosos de la labor que hacen todo el año.
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